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  • Lanzamiento: Marzo 2013
  • Visitas en web: 1631
  • Bienvenidas a la Sala de Conferencias de RH

Autor/a

Ana Iturgaiz

Información de la novela

  • Autor/a: Ana Iturgaiz
  • Título: Acordes de seda
  • Serie: Independiente
  • Orden Serie: -
  • Editorial: Vergara
  • Época: Siglo XVI
  • Principales: Clara y Nicolás
  • Secundarios: Justa, Joos, la hermana Consuelo y el señor Luis

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Sobre el autor/a

¿Qué quién soy? Habrá quien diga que esa señora tan seria que nunca se para a cotillear en la escalera. Otros, que la madre de…, y aún otros, que esa chica a la que le encanta quedar con los amigos.

¿Qué quién soy? Todas ellas y muchas cosas más.

Vale, os contaré algo de mí. No me gusta cocinar, me encantan las plantas, me muero por trabajar, me gustaría vivir junto a los míos, hace más de ocho años que no salgo de España y tengo «mono» de viajes, me apasiona leer, apenas veo la tele, cuando salgo, tomo vino, prefiero el monte a la playa (aunque soy de costa),…

Y desde hace unos años, escribo. Escribo lo que me apetece, es decir, siempre escribo romántica porque no puedo evitarlo. Que tengo que hacer un relato para un curso… pues un relato de encuentros, que quiero presentar un microrrelato a un concurso… pues uno de segundas oportunidades, que me animo con una novela… pues una novela histórica o contemporánea, eso sí, romántica. Siempre.

Ambientación y contexto

«Acordes de seda» transcurre en tres sitios muy cercanos entre sí.

Comienza en Segovia, en el Alcázar. Se celebra la boda religiosa de Felipe II con su cuarta mujer, Ana de Austria, y parte de la corte se ha trasladado a esa ciudad desde Madrid. La protagonista es una costurera que, por un casual, acaba entrando en el palacio y es allí donde lo conoce. Él es el cantor principal de la Capilla Musical de la corte y, digamos que, tienen un tropiezo.

Después, los reyes y el resto de la corte, por supuesto, marchan a Valsaín donde pasarán quince días. Para los que no lo conozcan, Valsaín es un pueblo de la sierra segoviana donde en esa época se encontraba el palacio de descanso de los reyes. Es aquí donde surge la atracción entre Clara y Nicolás y donde ambos dejarán fluir sus sentimientos.

Pero, como todo, los días de asueto terminan y la corte regresa a Madrid. Y las cosas se complican. A partir de aquí, será esta ciudad la protagonista del resto de la historia; sus calles, las casas de los artesanos, los corrales de comedias y el Palacio Real estarán muy presentes en la historia.

Sus personajes principales

 
Clara
 
 
Nicolás
 
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Ella: Nadia de Santiago Él: Alex Pettyfer

Clara: Cuando conocí a Nicolás fue un soplo de aire fresco. Me contagió su risa, su entusiasmo. Yo no era más que una simple bordadora que vendía a escondidas mi trabajo de casa en casa y él... él lo era todo... era pura energía... y tenía ese don maravilloso, esa voz que llenaba el aire de notas. Me sentía volar solo con escucharlo.
Además, estaba su fuerza y sus ganas de triunfo. Claro que también fue esto lo que nos separó. Después, cuando todo terminó, cuando aquella fantasía absurda llegó a su fin, me di cuenta de cómo era en realidad: soberbio, altivo, brutal a veces, egoísta, siempre.
Tuvo que esforzarse mucho, pero mucho, mucho, para conseguir que volviera a confiar en él.

Nicolás: Era el mejor cantor de la Capilla Musical del Imperio español. No pasaba una semana sin que mi presencia fuera solicitada en los aposentos reales para cantar ante la reina. Sabía que me admiraban, pero no me valía con eso. Yo quería más; quería que mi nombre fuera recordado para siempre como el mejor compositor del reino, quería que mi música se cantara en los esponsales y en los funerales reales, quería firmar mis composiciones y que todo el mundo supiera quién era el autor de las melodías más geniales.
Sabía que no iba a ser fácil, porque había gente que me odiaba, y que iba a intentar evitarlo. Por eso tuve que tener mucho cuidado, por eso no salí en defensa de Clara cuando esta lo necesitó. Si lo hubiera hecho, habría puesto en peligro todo por lo que había luchado desde niño, desde que me arrancaron de mi casa en Flandes y me trajeron a España.
¿Vosotros lo entendéis, verdad? Yo ya no estoy seguro.

Secundarios a destacar

Justa: Amiga de Clara. La que la anima, la que la apoya, la que intenta avisarla del peligro que corre al enamorarse de Nicolás (aunque sin mucho éxito).

Joos: El amigo eterno de Nicolás. Juntos llegaron desde Flandes con seis años y juntos han estado hasta entonces. También es músico, pero no tiene la genialidad de su amigo. Lo sabe y lo entiende. Él disfruta con interpretar la música de otros; no aspira a nada más. Bueno sí, a que esa chica tan alegre, la amiga de Clara, se fije en él.

La hermana Consuelo: Tiene diecisiete años y vive en un convento. Clara no entiende cómo una persona con esa vitalidad ha accedido a encerrarse entre cuatro paredes. A pesar de ser tan joven, traerá un poco de paz y de realidad a la mente de Clara cuando más lo necesite.

El señor Luis: Es sastre y será la persona que dará una oportunidad a Clara cuando nadie más lo hace. El señor Luis carga desde hace muchos años con un peso enorme, pero con la llegada de Clara su vida da un vuelco inesperado.

Hay unos cuantos más que tienen un papel fundamental en la historia, pero solo los citaré para no desvelar demasiado: el ayudante del sastre, el músico Tomás Sánchez, el maestro de música Pedro de Molina, el secretario Fernando de LaGavia, el empresario teatral Cristóbal de la Puente,... aunque me temo que tendréis que leer la novela para conocerlos.

Anécdotas que contar

Lo principal, yo no tengo ni idea de música. De locura transitoria catalogo al momento en el que se me ocurrió escribir una historia cuyo protagonista era un músico.

Cuando llevaba escrita dos terceras partes de la novela, me entró el pánico. En un momento dado los personajes principales se separan y llevaban veinte escenas ¡veinte! sin encontrarse. Me bloqueé, sabía que aquello no iba bien, que tenía que hacer algo para solucionarlo, pero no se me ocurría nada. Justo coincidió con las II Jornadas RA (2012) y unas amigas vinieron a pasar el fin de semana a Madrid. Así que el viernes por la noche las pillé por banda y les conté todas mis penas. No me solucionaron mucho, pero unas horas y muchas, muchas, muchísimas risas después, ya estaba más tranquila. Al final, tuve que remangarme, coger el bolígrafo rojo y borrar parte del texto escrito. (Prefiero no pensar en lo que me dolió deshacerme de todo aquel trabajo).

Una vez que terminé la novela se la pasé a mi «propio» (que es el primero en leerlas). Primer comentario que me hizo: ¡Este tío es un imbécil, me cae fatal! Y a mí me dio una crisis de ansiedad (casi, claro). De nuevo organicé un cónclave con mis amigas que pasé con nota. ¡Ufff!

Otra curiosidad, si alguien ha tenido la posibilidad de leer mi relato «Eres mi destino» que apareció en la antología digital «Be my Valentine», es la historia de la hermana Consuelo, diez años después y en un contexto muy diferente. Cuando acabé la novela, decidí que se merecía una vida mucho más feliz de la que encontraría encerrada en un convento y me propuse escribírsela.

Alicientes para su lectura

Porque la vais a disfrutar.

Porque vais a encontrar una historia que espero sea diferente; una historia en la que los actos, y en concreto los hechos por amor, tienen mucho peso.

Porque habla de unas personas valientes y de otras malvadas; de errores que nunca acaban de pagarse; de ambición y de entrega; de amistad y de pérdidas; de perdón y, sobre todo, de mucho amor.

Un pequeño aperitivo

—Te sientes halagada porque se ha fijado en ti.
—Sí, también, pero eso no sería razón para ganarse mi afecto.
—¿Se puede saber cuál es entonces el motivo?
—¿Has visto alguna vez el vuelo de un halcón?
Justa asintió.
—A veces, en Praga los halconeros menores hacían sueltas en las cercanías del palacio y veíamos a las aves pasar por delante de nuestras ventanas.
—Es la sensación de estar suspendida en el aire durante unos segundos lo que me fascina. ¿Has trotado alguna vez por un prado alfombrado de hierba?
Justa asintió de nuevo.
—Muchas veces.
—¿En los inicios de marzo, pisando las margaritas aún húmedas por el rocío de la mañana con los pies descalzos? Yo a veces me escapaba de la casa de mi tía y bajaba a la ribera del Eresma para hacerlo. Eran unos instantes maravillosos, no había nadie, ni un alma podía verme, era como si el mundo se hubiera detenido, como si hubiera desaparecido y solo quedara yo. Sentía que era yo la que dirigía el devenir de las gentes, de los animales y que hasta podría parar el curso de las aguas solo con desearlo. Y no sucedía únicamente porque yo no quería.
—¿Y...? —intentó preguntar Justa sin acabar de ver la relación de las palabras de su amiga con la discusión inicial.
—Pues que eso es lo que siento al estar con él; que soy libre, que hago y digo lo que se me ocurre, que nadie me controla, río cuando quiero, canto, bailo y hablo. A veces, hasta demasiado.
—¿Y él?
—Él también habla.
—¿Únicamente?
—Y me besa. Y lo beso. Y me abraza. Y lo abrazo. Por primera vez en la vida estoy despierta. Y viva. —Y como viera que su amiga la miraba con cara de incredulidad, añadió—: y no, no estoy enamorada de él —pero mientras lo dijo elevó la vista hacia el piso superior.
Justa siguió la mirada de decepción y descubrió que los hombres habían desaparecido.
«Ya».

[y un poco más adelante]

Nicolás se detuvo un momento, un segundo, apenas un instante, solo para constatar que a la mujer que tenía delante le temblaba la voz.
Las notas continuaron surgiendo de su garganta como por ensalmo. Se posaron un instante sobre Clara, lo suficiente para que esta no pudiera escuchar nada que no fuera la melodía, y se deshicieron en el aire como hilos de nubes sopladas por la brisa. Los ojos de Nicolás se fijaron en ella como la fina lluvia sobre los pétalos de las flores. Clara notó la frescura del movimiento de sus pestañas y la hondura de sus pupilas. Casi no había luz; el farol permanecía aún sobre la mesa del taller, pero ni ella ni él fueron conscientes de ello; ella porque sus sentidos se habían cerrado a todo que no fuera él y él porque solo la veía a ella.
Cuando Nicolás llegó al final de los acordes, todavía sostuvo la cadencia unos instantes más. Media vida habría dado por mantener aquellos ojos clavados en los suyos. La misma que habría dado Clara por haberlo conocido en otras circunstancias.

Comments (16)

  • Marianchu HT

    Marianchu HT

    18 Marzo 2013 at 23:02 |
    Me encanta la presentación. Es preciosa y se nota el mimo q le has puesto.
    Muchas gracias x compartir estos trocitos.

    reply

  • lydia leyte

    lydia leyte

    19 Marzo 2013 at 08:16 |
    Cada comentario que leo sobre ella, me atrae más "Acordes de Seda". Estoy deseando leerla. El trasfondo de la historia y los lugares, me encantan

    reply

  • Elena

    Elena

    19 Marzo 2013 at 16:01 |
    Me ha encantado!!

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  • Ana Iturgaiz

    Ana Iturgaiz

    21 Marzo 2013 at 23:38 |
    ¡Gracias por todo! Son las chicas de RH que han conseguido sacar lo mejor de mí.

    reply

    • ELFLED

      ELFLED

      22 Marzo 2013 at 16:07 |
      Ana, gracias a la inventiva que tienes; no nos des méritos que no tenemos... ni tú te los quites. Hacéis un estupendo trabajo en esta humilde "Sala de Conferencias"

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  • Isa

    Isa

    15 Abril 2013 at 15:51 |
    Mmm... yo no me para a cotillear en la escalera, pero me encanta el cotilleo, me gusta cocinar, se puede decir que no tengo nada en común con Ana. Pero cuando leo lo del bolígrafo rojo, ¿es que escribes a mano?, ¿o sólo lo usas para tachar? Que quieres que te diga, eso me ha llegado al alma.

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    • ana.iturgaiz

      ana.iturgaiz

      16 Septiembre 2013 at 20:08 |
      Perdona Isa por no haber visto tu comentario en su momento. Ha sido ahora cuando he vuelto a conectarme a esta presentación y me de dado cuenta de que estaba.

      No, no escribo a mano, pero sí corrijo a mano. Imprimo la novela y me pongo a tachar, a mover párrafos de sitio a añadir texto... Por eso digo lo del bolígrafo rojo. Aunque en realidad puede ser de cualquier otro color siempre que sobresalga de texto impreso.

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  • Adri

    Adri

    15 Abril 2013 at 22:34 |
    Pues yo tengo una pregunta para su autora.
    Ana, corrígeme y discúlpame si estoy equivocada pero tenía entendido que los cantantes de aquella época eran hombres a los que de niños les habían castrado, vamos, que eran castrati.
    ¿Cómo entonces has dado este tipo de profesión a un personaje masculino que, obviamente, va a mantener relaciones sexuales? (O al menos eso supongo).
    Como digo, discúlpame si mi información no es del todo correcta; no soy historiadora ni mucho menos. ¡Ya me hubiese! Pero no es el caso.
    Gracias.

    reply

    • ana.iturgaiz

      ana.iturgaiz

      16 Septiembre 2013 at 20:12 |
      Perdona Adri. Me disculpo igual que con Adri por no haber entrado antes.

      No me consta lo de los castrati como algo sistemático. Hasta donde he podido saber, las capillas musicales estaban compuestas de niños y de sacerdotes. En realidad el futuro de esos niños, que en el caso de la corte española procedían de Flandes, era hacerse sacerdotes. Voy a ver si investigo en la línea que me comentas por si encuentro algo. ¡Gracias!

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  • marian2007

    marian2007

    16 Abril 2013 at 06:44 |
    Muy buena presentación, ha conseguido dejarme con muchas ganas de leer la novela.
    Me gusta que Ana haya elegido esa época para ambientar la novela, además que el protagonistas sea músico le da un punto diferente.

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  • Serena Claire

    Serena Claire

    16 Abril 2013 at 10:20 |
    Genial la información, creo que no he leído (todavía... jiji)ninguna novela donde el protagonista esté relacionado con la música.

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    • ELFLED

      ELFLED

      17 Abril 2013 at 21:17 |
      Como cantante, no recuerdo a ninguno pero como compositor ahora mismo me vien a la cabeza uno de Laura Lee Guhrke que se titulaba «Todos sus besos». De todos modos, la novela de Ana es más nuestra y ha hecho un gran trabajo

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      • Serena Claire

        Serena Claire

        20 Abril 2013 at 09:47 |
        Y todas encantadas con que Ana "sea más nuestra".
        Me alegra mucho, que por fin tengamos autoras Españolas y estén siendo reconocidas.

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  • manuela

    manuela

    16 Abril 2013 at 12:58 |
    Me ha encantado la presentación...vamos que tengo ganas de leérmelo, parece un libro distinto a los que suelo leerme. Así que voy a intentar conseguirlo.

    reply

  • Sylvia

    Sylvia

    16 Abril 2013 at 20:49 |
    Me gusta mucho la presentación...

    reply

  • cristal21

    cristal21

    22 Abril 2013 at 16:01 |
    Se que llego tarde al concurso, pero de todas formas me gustaría dejar un comentario para Ana.
    Decirte, que desde que salió este libro lo apunté de pleno en mi lista de pendientes y se que no va a salir de ahí hasta que no lo tenga en mis manos.
    La presentación es fabulosa y hace que mis ganas por leerlo se multipliquen.

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