Boletin
Esencia
banner encantodelcuervo
  • Lanzamiento: Mayo 2013
  • Visitas en web: 2341
  • Bienvenidas a la Sala de Conferencias de RH

Autor/a

Maria Martinez

Información de la novela

  • Autor/a: María Martínez
  • Título: El encanto del cuervo
  • Serie: Independiente
  • Orden Serie: -
  • Editorial: B de Blok
  • Época: Actual
  • Principales: Abby y Nathan
  • Secundarios: Ray

Compárteme

Sobre el autor/a

Pues soy alguien con verdaderos problemas para mantener los pies en la tierra –y no solo porque soy muy torpe y paso más tiempo dando tropezones que derecha–, me paso el día y la noche soñando con personajes, historias, y representando en voz alta los diálogos que se me ocurren; de ahí que tenga cierta fama de estar un poco loca.

Soy una persona bastante inquieta, siempre estoy haciendo algo. Me gusta leer: adoro la literatura juvenil en todos sus géneros; estoy enganchada a las series y el cine de acción; y necesito a mi familia y amigos siempre cerca. También soy especialista en marcarme retos que no termino de cumplir, como aprender inglés, hacer algo más de ejercicio, tomar menos café... ¡Y soy muy friki!

Ambientación y contexto

«El encanto del cuervo» se desarrolla en la época actual, en un pueblecito imaginario situado en la costa de Maine llamado Lostwick. Es uno de esos pueblos de ensueño, con casas blancas y jardines perfectos. Se encuentra oculto en medio de un bosque oscuro y recóndito, que cada noche se cubre de una espesa niebla procedente del mar.

La historia transcurre durante un largo otoño, en una atmósfera fría y gris, como el océano que es testigo de muchos de los encuentros entre los protagonistas.

En Lostwick se respira ese ambiente misterioso que tienen otras ciudades mucho más reales como Salem o Wells, en las que me he inspirado para conseguir ese aura de magia e historia que impregna a la novela.

Sus personajes principales

 
Abby
 
 
Nathan
 
encantodelcuervo ella encantodelcuervo el
Ella: Victoria Justice
Él: Rodrigo Guirao

No suelo inspirarme en nadie real a la hora de definir a mis personajes, pero si tengo que elegir entre rostros conocidos para que os hagáis una idea de cómo son, estos serían Victoria Justice y Rodrigo Guirao, un actor argentino al que no conocía hasta ahora, y que se parece increíblemente a mi imagen del protagonista.

Abby: ¡Hola! Soy Abby, y aunque mi vida no ha sido lo que se dice normal, creo que he sido completamente feliz al lado de mi madre. Es cierto que odiaba tener que mudarme cada pocos meses, no conservar amigos y no poder hacer las cosas normales que suelen hacer las chicas de mi edad. Pero mi madre era la persona más divertida que podríais imaginar y, ahora que ya no está, echo mucho de menos mi antigua vida junto a ella. Éramos como «Thelma y Louise», o eso decía.
Ahora vivo en Lotswick; no está mal. Mi padre parece un buen tipo y estoy haciendo nuevos amigos. Empiezo a tener esa vida que deseaba de pequeña.
La única sombra en mi nuevo mundo se llama Nathan. Vale, es muy guapo, y mis hormonas revolucionadas reaccionan cada vez que me mira o esboza esa sonrisa torcida que le hace parecer un peligroso demonio; pero eso no impide que quiera atizarle en plena cara cada vez que abre la boca. ¡Es odioso!

Nathan: ¡Lostwick es un asco! Lo sé, vivo aquí desde siempre, y si estás marcado como lo estoy yo, puede convertirse en una auténtica pesadilla. Todos creen que soy como mi padre, y tienen razón, soy igual que él. El problema es que ellos no tienen idea de lo que paso aquella noche, de lo que ocurrió de verdad, y que él nunca hizo las cosas que dicen.
Por eso voy a marcharme en cuanto acabe el instituto. Soy muy bueno jugando al billar y he conseguido suficiente pasta como para largarme a estudiar a California. Así podré perder de vista a esa niñata, Abby Blackwell. Es guapa y todo eso, y algo dentro de mí se agita cada vez que la tengo cerca y escucho su voz. Pero es una de ellos, motivo más que suficiente para odiarla con todas mis fuerzas.

Secundarios a destacar

Ray: Hola, soy Ray, el mejor amigo del «idiota», así es como suelo llamar a Nathan. Y no lo hago porque sí, es que a veces es un idiota de primera. Es impulsivo, demasiado visceral y un broncas. Pero también es el mejor tipo que he conocido nunca, leal y sincero. Yo tampoco soy lo que se dice perfecto, así que nos complementamos bastante bien.
Quiero ser surfista profesional, vivir en Australia para disfrutar de las mejores olas y rodearme de australianas: las chicas más guapas de todo el planeta y con las más grandes... pues eso, personalidades. Aunque si Cindy acepta salir conmigo, puede que posponga mis planes durante una temporada. Ella también tiene una... gran personalidad. ¿Por qué me ha sonado tan mal eso?

Anécdotas que contar

Pues la anécdota más significativa que tengo sobre esta novela, tiene que ver con su publicación. Mi primer libro recibió muchísimos rechazos. Meses y meses de esperas que no daban frutos, a veces, ni una llamada para confirmar una negativa.

Era frustrante, y cuando «El encanto del cuervo» empezó su periplo por las editoriales, me dispuse a otra larga espera que, probablemente, tampoco daría resultados.

Pero no fue así, el esperado sí llegó casi de inmediato y con una frase que me llegó al alma: «Hemos encontrado una novela 10». Y para mí es eso, mi novela 10.

Alicientes para su lectura

Esta novela encierra una historia diferente, que se aleja de todo lo que se ha publicado hasta ahora en España dentro del género juvenil. Los lectores que ya la han leído, resaltan que tiene una puesta en escena muy visual, casi cinematográfica.

Es una historia en la que el pasado y el presente se unen en un misterio sin resolver, y que descubrirlo durante la lectura presenta todo un reto. Tiene acción, amor y suspense. Y habla de sacrificios, de esas cosas que somos capaces de hacer por lo que de verdad deseamos, sin importarnos las consecuencias. ¿Se puede hacer daño a aquello que más amas? La respuesta es sí, y mucho.

Vale, eso es lo que dicen los demás. Peeeeeero... yo creo que deberíais adquirir un ejemplar, porque pondríais una enorme y perenne sonrisa en mi cara.

Un pequeño aperitivo

—¿Y quién es ése? —preguntó a Diandra.
Esta siguió la mirada de Abby y su expresión risueña se transformó en una máscara que no dejaba entrever ninguna emoción.
—Nathan Hale —respondió, y clavó sus ojos escrutadores en el rostro de Abby—. Conozco esa mirada.
—¿Qué mirada? —Se ruborizó hasta las orejas.
—Esa que dice: «¿De verdad es tan guapo o solo estoy alucinando?» —respondió. Abby se sonrojó todavía más. Diandra continuó—: No dejes que su cara de ángel te engañe.
—No me parece un ángel —dijo Abby casi sin pensar. Al contrario, ese chico encendía todos sus avisos de peligro.
De pronto sus ojos se encontraron con los de él y el tiempo se detuvo. Eran inaccesibles, acerados y fríos, tan negros que parecían un abismo a punto de tragárselo todo. Él esbozó una sonrisa lenta, burlona, demasiado maliciosa como para no tenerla en cuenta. Entonces, cogió la capucha de su chaqueta y se cubrió la cabeza, ocultando su rostro a Abby.
—Me alegro, porque es tan guapo como peligroso, y es muy, muy guapo. Hazme caso, no te conviene relacionarte con él —le aconsejó Diandra.
—¿Por qué es peligroso? —preguntó sin dejar de observar al chico. Caminaba de una forma tan segura y descarada que era imposible no hacerlo.
Diandra también lo observó alejarse, pero de una forma muy diferente a como lo hacía Abby; su cuerpo, tenso por la ira, destilaba hostilidad.
—Donde haya un lío o una pelea, allí estará Nathan. Es chulo, es creído... un macarra —respondió taladrándolo con la mirada.
Una chica lo saludó desde la puerta y corrió hacia él, se le lanzó al cuello de un salto. Él no le devolvió el abrazo, pero tampoco la rechazó, y entró en el edificio con la chica abrazada a su cintura.
—¿Es su novia? —Abby no pudo reprimir la pregunta, a pesar de que estaba demostrando más interés del que debía, después de que Diandra hubiera dejado claro que Nathan no le caía nada bien.
—¡No, Nathan nunca ha salido en serio con nadie! —exclamó, poniendo los ojos en blanco—. Pero siempre tiene alguna «amiguita» a su alrededor deseosa de complacerlo. Confía en mí, no te acerques a Nathan. Además, él y Damien prácticamente se odian.
—¿Se odian? —preguntó, incrédula.
—Sí, por lo que es mejor que no tengan ningún motivo que los enfrente. La última vez no acabó muy bien, para ninguno de los dos.

Y, el booktráiler...

Leave a comment

Please login to leave a comment.