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  • Lanzamiento: Diciembre 2013
  • Visitas en web: 2730
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Autor/a

Patricia Sutherland

Información de la novela

  • Autor/a: Patricia Sutherland
  • Título: Harley R.
  • Serie: Moteros
  • Orden Serie: 2
  • Editorial: Jera Romance
  • Época: Actual
  • Principales: Abby y Evel
  • Secundarios: Dylan y Amy

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Sobre el autor/a

¿Quién es Patricia? Pues es alguien muy, muy, muy reservado, así que te imaginarás cómo me está costando este apartado ;)

Soy una persona muy hogareña, con ese punto de solitaria que solemos tener los escritores. Alguien que disfruta con cosas sencillas como leer, escuchar música (¡soy muy musiquera!) o de poder ponerse los guantes de jardinera de tanto en tanto. Viajar y la buena cocina también aparecen en mi «lista de favoritos».

Vivo en España desde hace más de tres décadas, pero nací en Buenos Aires, y aunque publico bajo seudónimo, Patricia es mi nombre real.

Aparte de todo esto, me gustaría decir que soy una persona normal, pero creo que «escritor» y «normal» son palabras que se excluyen mutuamente. Vale, es broma... O quizás, no tanto ;)

Ambientación y contexto

Harley R. es la segunda entrega de la serie Moteros. También se la conoce como la «continuación de Princesa», y retoma la historia donde ésta acabó, es decir: en Londres, en la primavera de 2009.

No es, sin embargo, el Londres turístico que suele venirnos a la cabeza cuando pensamos en esta ciudad alucinante. Es el Londres de los moteros, los «tuneadores» de coches, y los artistas del tatuaje. Un ambiente muy colorista, lleno de cromados relucientes y, sin duda, gobernado por el rugido de los motores Harley Davidson.

Este es el marco que elegí para poner en escena a dos personajes que han amado profundamente, pero no han sido correspondidos. Dos personajes a quienes la vida solo les ha mostrado el lado más doloroso del amor, el del desamor. Y ésta es su historia:

Para Abby nunca ha habido nadie más que Dakota, un motero con el que sueña despierta desde que iban al parvulario, pero ahora sabe que sus sueños nunca se harán realidad porque él no está enamorado de ella, sino de Tess, su hermana mayor.
Prendada de un hombre que el destino ha querido convertir en su cuñado, sintiéndose traicionada por su propia hermana y dolida con su familia que parece haberse puesto de su parte, Abby se precipita al vacío de la depresión, un abismo del que, haga lo haga, no consigue salir.

Cuando aquella mañana, sin saber cómo, amanece en la cama de Evel, el mejor amigo de Dakota, Abby comprende que ya no puede caer más bajo. Ha tocado fondo y aquello es el fin.

Pero todo fin lleva implícito otro principio.

Este nuevo comienzo la introducirá en el fascinante mundo de los amantes de las motos y el tuneo, donde descubrirá su auténtico talento, y allí, entre piezas de recambio y aceite para motores, tendrá la ocasión de conocer al verdadero Evel, un hombre afectuoso e intuitivo cuya generosidad marcará la vida de Abby de forma definitiva.

Un hombre tan cautivador como precavido a la hora de entregar su corazón a una mujer con quien Abby descubrirá, en circunstancias difíciles, que tiene más cosas en común aparte de la pasión por el arte, las motos y el chocolate...

Y lo del chocolate va muy en serio :D

Sus personajes principales

 
Abby
 
 
Evel
 
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Ella: Amanda Seyfried Él: Channing Tatum

Los protagonistas de Harley R. son Abigail «Abby» Gibb y Brian «Evel» Rowley.

Abby es lo que los hombres llaman un «bombón». 25 años, soñadora, romántica y con un temperamento más latino que británico, heredado de la mitad materna de su familia que es de orígen italiano. Tiene un trabajo corriente, una hermana brillante que todo lo hace bien, y un ejército de admiradores cuyo único interés es llevársela a la cama. Fue el personaje antagonista en Princesa, la hermana menor de la protagonista, que se ha pasado la vida suspirando por Dakota, el vecino de al lado, para ver cómo, por esas vueltas de la vida, él acaba convertido en su cuñado. Un personaje que en Princesa se granjeó el calificativo de odioso, sobre el que acerco el objetivo en esta nueva novela, mostrándolo en el momento más bajo de su vida, con la intención de ahondar en la otra cara del amor, la del amor no correspondido.

Evel es el socio y el mejor amigo de Dakota. Tiene 31 años. Amante de las motos y los coches de colección, ha conseguido convertir su pasión en un negocio lucrativo. Es un tipo afectuoso y muy empático, de los que captan con facilidad los sentimientos y las necesidades ajenas, y procuran satisfacerlos. Es de los que siempre intentan «echar un cable» a la gente. A nivel de relación, es un hombre que busca a su pareja ideal, alquien con quien pueda conectar de forma intensa y profunda a todos los niveles. Necesita esa conexión para sentirse completo, y por lo tanto, las relaciones superficiales lo dejan bastante «frío». En otras palabras; para Evel el sexo no es algo casual. Pero como no todo es oro lo que reluce, este motero también tiene un pasado oscuro y heridas que aún sangran en su corazón.

Secundarios a destacar

Me gusta escribir novelas con secundarios potentes y la serie Moteros se caracteriza por estar poblada de personajes carismáticos, así que escoger no sería nada fácil. Por suerte, Harley R. está teniendo una acogida fenomenal, y las lectoras, a través de sus comentarios en internet, se han ocupado de designar a los «favoritos». Son éstos:

Dylan Mitchell. Treinta y muchos años, friki de la informática y de las motos. Es amigo de Evel y de Dakota, los dueños del bar de moteros «The MidWay» y, desde que este último se echó novia, ha ocupado su lugar como compañero de salidas de Evel.
Es un «alma libre» que cambia de chica como de camiseta y destaca a simple vista por tres características: lleva la cabeza rapada, el cuerpo cubierto de tatuajes, y tiene muy malas pulgas. Malas, malísimas. Pero es buen amigo, de los que siempre están dispuestos a lo que haga falta, sea trabajo, favores o juerga. Es así, justamente, haciéndole un favor a Evel, que conoce a Amy, la mejor amiga de la protagonista, otra «alma libre» a la que le encanta la juerga, el sexo y los hombres. Se parecen tanto que cuando conectan hay fuegos de artificio, y cuando chocan... Bueno, también hay fuego, pero de artillería pesada. Aún así, la mayoría de las lectoras parece inclinarse por un «habrá final feliz para Dylan y Amy». ¿Qué dice la autora? Mmm, no sé yo... ;)

Andy Avery es camarera y la única mujer de la plantilla del MidWay. O como la define Dylan, «veintidós añitos de simpatía encerrados en un cuerpo pequeño pero musculado hasta las pestañas». (¡Sí, lo suyo es estar en forma!). Una mujer fuerte, decidida y con las cosas muy claras, a pesar de su gran juventud, que cuenta con una larga lista de admiradores entre la clientela del bar. Ella, aunque tiene sonrisas y buenas palabras para todos, solo suspira por uno; Conor Finley, el presidente del club de moteros «The MidWay Riders». ¿Los suspiros serán mutuos? ¿Sí? ¿No? ¿Quizás? ¡Más información en la novela!

Otros dos personajes a destacar son Dakota y Tess. Las lectoras que se enamoraron de ellos en Princesa, podrán seguir conociendo la evolución de su apasionada relación en Harley R.

Anécdotas que contar

Harley R. tiene una anécdota ¡y qué anécdota! Te cuento.

Soy lo que se llama una escritora «de mapa». Antes de escribir la primera palabra del manuscrito tengo la historia totalmente trazada, escena por escena, y cuando llega la hora de ponerse a trabajar, me atengo al plan. Son raros incluso los cambios menores, ya no hablemos de modificaciones importantes. Harley R. ha sido la primera (y espero que la última) excepción.

Verás... Corría el mes de enero de 2013 y había acabado de escribirla. Estaba feliz; todo iba según lo previsto y la novela vería la luz en primavera. ¡Genial! Entonces, así sin más, mientras preparaba café, me vino a la mente la escena de Princesa en la que Evel y Abby se conocen. Lo hizo con tal nitidez que era como si estuviera viéndolos interactuar ante mis ojos... Ví cómo Abby le escribía a Evel su número de móvil en la mano. Era una mano grande, fuerte... tatuada... ¿Tatuada? ¿Cómo que una mano tatuada?, pensé. ¡El Evel de Harley R. no solo no tiene tatuajes, es que además los detesta!

No podía creer que se me hubiera pasado algo así por alto. Aquella tarde por poco me da algo. No solo tendría que modificar una novela que ya estaba terminada, además debía idear un arreglo creíble, que tuviera sentido y razón de ser en el contexto de la historia. El bendito detalle de los tatuajes missing se tradujo en semanas de trabajo extra y en mi mayor «cabreo escritoril» hasta la fecha... Ahora me río, pero entonces... ¡Fue un día horrible!

Alicientes para su lectura

Como lectora quiero que el autor me seduzca con su historia, que me arranque de mi mundo real y me meta de cabeza en la piel de sus personajes. Quiero sentir lo que ellos sienten, vivir lo que ellos viven... Quiero la emoción y también la sorpresa.

Siempre digo que escribo las novelas que a mí me gustaría leer, así que Harley R. es esa clase de novela; original, sorprendente, y muy, muy, muy intensa. Las lectoras han utilizado palabras como «abrumadora», «impresionante», «adictiva» al comentar o reseñar esta novela.

Es una historia tremendamente sensual (sin ser «sexual»), que te mantendrá intrigada, buscando respuestas (sin ser una novela de suspense), y te sorprenderá hasta el final. Garantizado.

Un pequeño aperitivo

Para ir abriendo boca, aquí te dejo un extracto jugoso, tomado de un capítulo en el que suceden cosas importantes. Tú ya me entiendes ;)

Evel dejó a Abby bajo la sombra de un árbol y se marchó en busca de algo con que aliviar la sed. Poco después, regresó portando dos vasos, uno de los cuales le entregó a Abby, y se sentó sobre la hierba, a su lado.
—A ver si te gusta...
Ella olisqueó la bebida. Contenía alcohol, pero el aroma era afrutado. Inspeccionó el contenido del vaso con evidente curiosidad; varios trozos de fruta flotaban en el líquido. Al fin, probó un sorbito. Lo degustó.
—Mmm... Gracias. Está bueno. ¿Qué es?
—La llaman «sangría». Es vino mezclado con fruta y azúcar.
Abby bebió otro sorbo.
—Es muy refrescante, ¿no?
Evel asintió.
—Ojo que se sube a la cabeza —bromeó y vio que ella alzaba su mirada pícara hasta él.
—¿Mucho?
Él volvió a asentir.
—Bastante.
Abby bebió un tercer sorbo. Los pocos y borrosos recuerdos que tenía de la noche del Ace-Cafe regresaron a su mente, y estaba segura, también a la de Evel. Aunque, seguramente, sus recuerdos serían mucho más claros... Tenía gracia, pensó, que aquella noche en la que por primera vez se dio cuenta de que había tocado fondo, también marcara el comienzo de la mejor etapa de su vida. Masticó los trozos de fruta y cuando volvió a mirar al motero, una sonrisa traviesa brillaba nuevamente en su rostro.
—Bueno, seguro que tú me cuidas bien.
Evel puso la vista en su bebida. También era refrescante, y no contenía alcohol. Lo cual no impedía en absoluto que se sintiera embriagado. Por Abby. Por su sonrisa...
Por su mirada, que ahora rara vez se apartaba de él, y en la que podía leer con claridad cómo el interés hacia su persona crecía imparable.
—¿Tan segura estás?
—Completamente.
Así había sonado su voz. Tan definitiva como su gesto de asentimiento. Sin rastro de duda. Sin el menor titubeo. Como si fuera un hecho constatado.
—Lo tomaré como un cumplido —bromeó Evel, en un intento de mantener a raya su propia emoción.
—Es un cumplido.
Sus miradas se encontraron. Un segundo y un relámpago cargado de emociones que los atravesó a los dos de la cabeza a los pies, tras el cual Abby volvió a su sangría con las mejillas arreboladas y Evel...
Él continuó mirándola, incapaz de apartar los ojos. Esa mezcla de inocencia y timidez de Abby resultaba explosiva para él.
Pero en aquel momento, todavía en parte subyugado ante una visión que cada minuto que pasaba le resultaba más y más atractiva, le llegó el rumor de lo que parecía una conversación muy poco amistosa. Notó que la expresión de Abby se endurecía al mismo tiempo que su mirada cambiaba de foco, de su bebida a Dylan y Amy, que pocos metros más allá, discutían.
Pronto, la conversación llegó a su fin por la vía drástica cuando cada cual se alejó por su lado. Sin embargo, la mirada de Abby continuó sobre el motero calvo.
—No te gusta Dylan —dijo Evel.
—Si te refieres a hoy, pienso que Amy se lo ha buscado.
—No me refiero a hoy.
—No lo conozco lo bastante, pero lo que he conocido de él deja bastante que desear. Odio que un tío me suelte un «brum bruuuum» y espere que yo lo tome como un halago.
Evel recordaba aquella noche. Perfectamente. Y aunque a una parte de él le hubiera sentado mal la reacción de Dylan, tenía que admitir que, de ser un tío de los que decían cumplidos, él mismo le habría dedicado un buen par de acelerones bien dados. Era una preciosidad de mujer, y aquella noche estaba impactante.
—Bueno, realmente, pretende ser un halago.
Ella hizo un mohín sarcástico. ¿«Halago» y «Dylan» en la misma frase?  Eso era imposible.
—Pues no me gusta.
Evel movió afirmativa la cabeza, pero entonces, un pensamiento muy diablo atravesó su mente como un rayo, a tal velocidad que cuando quiso darse cuenta, ya lo estaba expresando en voz alta.
—Dependerá de quién lo diga, ¿no?
Sus miradas volvieron a encontrarse. Antes de que una nueva descarga los dejara secos en el sitio, Abby decidió zanjar el tema con una sonrisa:
—Lo achacaré a la sangría, motero. Y lo dejaré correr. Por esta vez.
Pero Evel no sonrió. Su mirada continuó sobre ella, tan intensa como antes.
—Lo mío es granizado de limón —replicó.
Entonces, sobrevino la descarga. Intensa, vibrante, más larga que la anterior. Abby apartó los ojos. Jugueteó con unas briznas de hierba, enredándolas entre sus dedos. Intentando recuperarse. Intentando asimilar esta nueva forma de comunicación de Evel, que continuaba siendo tan hiper breve como la que conocía, pero mucho más devastadora en sus efectos. Directa y, a la vez, tremendamente sugerente.
Desde que el cuerpo de Abby había estrenado curvas, sus oídos también se habían estrenado en el lenguaje siempre sexista, y la mayoría de las veces obsceno, con que algunos -demasiados- hombres  daban muestra de su deleite. Era algo que detestaba y sin embargo...
—Harías que sonara diferente —concedió mientras seguía con los ojos el movimiento de sus dedos enredando las briznas—. Pero, luego, si una mujer te atrajera hasta ese punto, ¿escogerías regalarle los oídos imitando el sonido de un motor? —alzó la vista hasta él—. Ni aunque te bebieras diez litros de sangría. Tú, no.
Evel esbozó una ligera sonrisa. Ella estaba en lo cierto...
Haría que sonara diferente. Muy diferente. Tanto que al bomboncito le sonaría a poesía.
Abby contempló divertida aquella sonrisa que conocía tan bien y que le encantaba porque era muy eveliana; era sobria, caballeresca, pero no lograba ocultar del todo la verdadera naturaleza pícara de sus pensamientos.

Y, el booktráiler...

Y para acabar, te dejo el booktrailer de Harley R. con una advertencia; puede ser perjudicial para tu salud ;)


¡Muchas gracias a Románticas al Horizonte por esta ocasión de presentar mi nueva novela, y a ti, que estás al otro lado de la pantalla, gracias por tu interés!

Comments (19)

  • Adri

    Adri

    11 Enero 2014 at 10:15 |
    ¡Hecho! Compartido en mi muro de Facebook. Quiero llevarme esta novela que me han dicho que está genial.
    • Patricia Sutherland

      Patricia Sutherland

      14 Enero 2014 at 17:40 |
      ¡Gracias por participar y mucha suerte, Adri!
  • Tamara Arteaga

    Tamara Arteaga

    11 Enero 2014 at 11:48 |
    ¡Compartido en mi muro y con muchísimas ganas de leerlo!

    Mi pregunta es la siguiente: ¿Qué canción o canciones crees que describen a la pareja?

    Un besazo enorme y suerte a todos!
    • ELFLED

      ELFLED

      11 Enero 2014 at 12:16 |
      Por favor, no dejéis vuestros mails en los posts.
      • Serena Miles

        Serena Miles

        11 Enero 2014 at 23:20 |
        donde los dejamos?
        • ANNY

          ANNY

          14 Enero 2014 at 16:59 |
          Serena, los mails quedan registrados en el momento de inscribiros, así que tranquila. Simplemente tenéis que estar pendiente del correo si llegáis a ganar el ejemplar :-)
    • Patricia Sutherland

      Patricia Sutherland

      14 Enero 2014 at 17:45 |
      La canción que en mi mente representa al 100% a 'Harley R.' es la del booktrailer, Give Me Love (Ed Sheeran), por eso la escogí. Me sorprendí al escucharla por primera vez precisamente por eso; parecía estar hecha pensando en mis protas jajaja
      Dicho esto, EN la novela sale un tema que tiene mucho significado para la pareja. Es "Devuélveme la vida" de Antonio Orozco. Y hasta aquí te puedo contar ;)

      ¡Gracias por participar, Tamara, y mucha suerte!
  • Serena Miles

    Serena Miles

    11 Enero 2014 at 16:12 |
    compartido en mi muro, y muy contenta, me encanta como escribe patricia

    mi pregunta... como buena motera que soy ¿como se te ocurrio hacer una saga de moteros? y ¿la saga va a continuar?
    • Patricia Sutherland

      Patricia Sutherland

      14 Enero 2014 at 17:48 |
      Buena pregunta ;) En realidad, la idea no era escribir una saga de moteros. Escribí Princesa como una novela independiente, pero durante más de año y medio, las lectoras no dejaron de insistirme para que escribiera la historia de Evel, y además, querían saber más sobre Dakota y Tess. Así nació lo que hoy se conoce como la Serie Moteros. Y sí, habrá más, Serena. La serie son en total cuatro novelas y un extra.
      ¡Gracias por participar, y que haya suerte!
  • Paola Sosa

    Paola Sosa

    11 Enero 2014 at 16:24 |
    Esta es una historia genial!!!!! Llena de color y del encanto que es vivir, aún después de la mayor tristeza!
    • Patricia Sutherland

      Patricia Sutherland

      14 Enero 2014 at 17:49 |
      ¡Muchas gracias por tus palabras, Paola!
  • Tamara Pelegero

    Tamara Pelegero

    12 Enero 2014 at 12:24 |
    Tengo muchísimas ganas de leerlo, el de princesa me encantó. Sólo con leer la presentación y ver el booktrailer ya estoy desesperada, jajaja.

    Compartido y gracias por el sorteo.
  • Rosy Fernandez Calderon

    Rosy Fernandez Calderon

    13 Enero 2014 at 15:49 |
    hola lo he publicado en mi muro y me gustaría ganar el libro jejeje.
    Mi pregunta es Cuéntanos una manía "inconfesable" como escritora
    (es que soy muy cotilla)
  • Patricia Sutherland

    Patricia Sutherland

    14 Enero 2014 at 17:57 |
    Ay, Rosy, ¡qué difícil! Puedo escribir prácticamente en cualquier sitio, a mano o a ordenador, con ruido o sin él... Llegado el caso, realmente, no necesito más que un boli y un folio así que ¡creo que no tengo manías! Lo siento :(
    ¡Gracias por participar y mucha suerte!
  • Lidia Adán

    Lidia Adán

    18 Enero 2014 at 14:46 |
    Compartido por facebook y Twitter!!!
    ¡¡¡deseando poder leer la novela!!!
    saludos
  • Blogg Patry

    Blogg Patry

    18 Enero 2014 at 22:47 |
    Quiero participar por este libro porque tengo muchas ganas de leer la continuación.

    Anuncie el concurso en facebook: https://www.facebook.com/blogg.patry/posts/611966908875796?stream_ref=1

    Mi pregunta es: Patricia estas ahora mismo escribiendo algún otro libro?
  • Patricia Sutherland

    Patricia Sutherland

    19 Enero 2014 at 21:12 |
    Jajaja ¡Que te veo venir, Patry!
    Sí, mi niña, estoy escribiendo "algún otro libro" :D
    Me alegra mucho que te animaras a participar. ¡Mucha suerte!

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