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  • Lanzamiento: Abril 2015
  • Visitas en web: 1251
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Autor/a

Patricia Sutherland

Información de la novela

  • Autor/a: Patricia Sutherland
  • Título: Harley R. Entre-Historias
  • Serie: Moteros
  • Orden Serie: 2.5
  • Editorial: Jera Romance
  • Época: Actual
  • Principales: Abby y Evel
  • Secundarios: Dylan y Amy

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Durante el mes de abril se ha publicado «Harley R. Entre Historias», una nueva entrega de la serie Moteros de Patricia Sutherland. Para hablar sobre esta historia y conocer mejor lo que podemos encontrar entre sus páginas hemos querido contar con su autora, que nos ha tenido a bien concedernos parte de su tiempo. Como siempre, Patricia, gracias por tu colaboración y amabilidad.

¡Gracias a vosotras, chicas, por esta ocasión de presentar mi nueva novela a las lectoras y seguidoras de Románticas al Horizonte! Es un placer volver a estar en Writer's Garden.

Ambientación y contexto

Como me encanta el factor sorpresa, intentaré no decir mucho aparte de lo que cuento en la sinopsis, pero como estoy segura de que algunas lectoras se estarán preguntando qué es eso de las «entre-historias», voy a empezar por aclararlo.

Las «entre-historias» no son algo nuevo en mi universo de ficción. Todas mis series suelen llevarlas. Son bocaditos extra de romance para aliviar el gusanillo romántico entre novela y novela, y pretenden servir a dos propósitos. Por un lado, ofrecer ese «más» que todas las lectoras del género queremos cuando damos vuelta la última página de una historia que nos ha encantado. Deseamos seguir con los protagonistas, disfrutar un poco más de ellos después del «y fueron felices y comieron perdices». Y por otro, permitirme seguir contando la historia que narra la serie, qué sucede en la vida de sus otros personajes. Las lectoras de mi serie Sintonías están familiarizadas con las «entre-historias». Las lectoras de Moteros se estrenan con éstas y la razón de que Princesa no las incluyera es muy simple: nació como novela independiente y no tenía previsto transformarla en la primera entrega de una serie. Fueron las fans de Dakota quienes me convencieron y les tomó mucho tiempo conseguirlo. No tenía sentido publicar sus entre-historias tres años y medio después de que hubiera salido la novela principal.

Aclarado este primer asunto, las «entre-historias» de Harley R. vuelven a llevarnos al escenario principal de la serie; el bar The MidWay y cómo no, al Londres de los moteros, los tuneadores de coches, y los artistas del tatuaje. Un ambiente muy colorista, en el que destacan los cromados relucientes y el característico sonido de los motores Harley Davidson.

Y esto es lo que narran:

Tras el emotivo intercambio de regalos y confesiones entre Evel y Abby, la relación sentimental de la pareja avanza a todo gas. Profesionalmente, las cosas también van viento en popa. Los diseños de arte corporal de Abby causan sensación y como el verano es una época propicia para lucirlos, no solo han empezado a lloverle encargos, también invitaciones para participar en ferias y exposiciones. Evel, por su parte, compagina una ya de por sí cargada agenda de trabajo en su taller de tuneo de vehículos de colección por encargo con un nuevo proyecto; la fabricación de su propia línea de vehículos customizados. La pareja se apoya mutuamente y ve con gran satisfacción el triunfo del otro. Interiormente, sin embargo, los dos anhelan una vida diferente, una en la que conseguir pasar tiempo juntos no resulte una labor tan complicada y frustrante.

También es tiempo de cambio para los allegados a la pareja. Amy empieza a darse cuenta de que, muy a su pesar, su interés por Dylan es mayor de lo que pensaba. Sabe que él continúa muy enfadado con ella y no le pondrá las cosas fáciles. Lo que no sabe es que la suerte ha tocado a la puerta del irlandés y él acaba de conseguir el trabajo ideal; uno que lamentablemente para Amy, pondrá aún más distancia entre los dos de la que ahora existe.

Y mientras que el presidente del club de moteros The MidWay Riders, Conor Finley, cansado de la frialdad hacia él que Andy se trajo puesta del encuentro motero de Barcelona, decide tomar el buey por las astas, un suceso inesperado está a punto de cambiar radicalmente la vida de Dakota y Tess…

Sus personajes principales

 
Abby
 
 
Evel
 
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Ella: Amanda Seyfried Él: Channing Tatum

Dado que se trata de las entre-historias de Harley R., sus protagonistas no podían ser otros que los de dicha novela; Abigail «Abby» Gibb y Brian «Evel» Rowley.

Abby es lo que los hombres llaman un «bombón». 25 años, soñadora, romántica y con un temperamento más latino que británico, heredado de la mitad materna de su familia que es de origen italiano. Tiene un trabajo corriente, una hermana brillante que todo lo hace bien, y un ejército de admiradores cuyo único interés es llevársela a la cama. Fue el personaje antagonista en Princesa, la hermana menor de la protagonista, que se ha pasado la vida suspirando por Dakota, el vecino de al lado, para ver cómo, por esas vueltas de la vida, él acaba convertido en su cuñado. Un personaje que en Princesa se granjeó el calificativo de odioso, sobre el que en Harley R. acerqué el objetivo, mostrándolo en el momento más bajo de su vida, con la intención de ahondar en la otra cara del amor, la del amor no correspondido, y que en Harley R. Entre-Historias las lectoras tendrán la oportunidad de ver en la mejor etapa de su vida.

Evel es el socio y el mejor amigo de Dakota. Tiene 31 años. Amante de las motos y los coches de colección, ha conseguido convertir su pasión en un negocio lucrativo. Es un tipo afectuoso y muy empático, de los que captan con facilidad los sentimientos y las necesidades ajenas, y procuran satisfacerlos. Quienes hayan leído Harley R., saben cuánto ha sufrido este motero por amor. Es de esos personajes que a medida que lo conoces, se gana tu corazón. Hace que necesites que sea feliz, que quieras verlo perder la cabeza por alguien que lo ame con locura, con la misma pasión y la misma entrega que él.

Secundarios a destacar

Es una historia corta así que no me dan mucho margen para tirar de otras líneas argumentales, peeero... siempre digo que las entre-historias suponen el momento en el que alejo un poco el objetivo de una pareja en particular (en este caso de Evel y Abby), para tener una perspectiva algo mayor que abarca a los secundarios importantes de la serie.

Resuelta la ansiedad por el futuro de Abby y Evel, que las lectoras ya saben que están juntos y felices porque se los estoy mostrando en el momento más dulce de su romance, empieza a haber lugar para la curiosidad: ¿qué vendrá ahora? ¿Qué pasa con Dylan y Amy? ¿Y con Conor y Andy? ¿Qué tal está siendo la experiencia de vivir juntos para Dakota y Tess?

Todas esas preguntas están en la mente de las lectoras de la serie Moteros y a través de estas entre-historias lo que hago es abrir el telón y dejarles «cotillear» un poquito ;)

Anécdotas que contar

A pesar de ser corta, Harley R. Entre-Historias ha supuesto más de un desafío. Creo que el que más me preocupa tiene que ver con el nivel de erotismo. Me seduce mucho más lo sensual que lo sexual y, personalmente, opino que crear erotismo en una novela romántica es complicado: es muy difícil hacerlo bien y si no lo consigues, corres el riesgo de cargarte la historia.

Abby y Evel son dos seres muy románticos y muy hambrientos de amor, y en este spin-off los muestro en el momento «M» de sus vidas... ¿He sido capaz de expresar en su justa medida el cóctel explosivo de amor, pasión, complicidad, expectativas e ilusión en el que se han convertido sus días? Espero que sí. Las lectoras tienen la última palabra.

Alicientes para su lectura

¿Qué emoción quiero despertar en las lectoras? Ilusión, sin ninguna duda. No hay mayor poder transformador que el del amor y verlo en acción es... ¡grandioso! A mí me inspira y me ilusiona, creo que es una de las razones por las que escribo este género y no otro, y me encantaría que cuando acaben Harley R. Entre-Historias, las lectoras se sintieran así; con los tanques de ilusión y maravilla cargados a tope.

Y por supuesto, también espero despertar su curiosidad acerca de cuál será la pareja protagonista de la próxima entrega de la serie Moteros, pero eso no se lo decimos, ¿vale? Es un secretillo que queda entre nosotras ;)

Un pequeño aperitivo

Abby abrió los brazos en cruz y respiró a todo pulmón bajo la mirada extasiada de Evel que, muy cerca, disfrutaba de las vistas. Descalza sobre la playa de arena y guijarros mientras la brisa jugaba con su cabello y con aquella expresión de nirvana total… El bomboncito exudaba felicidad por cada poro de la piel y saber que él tenía que ver con eso lo hacía sentir omnipotente. Además, sentimientos aparte, no había paisaje que superara en belleza a aquella silueta enfundada en un entallado vestido azul de estilo vaquero, hecho de un tejido liviano, con sisas caladas que dejaban parte de sus preciosos hombros al aire. No era cortísimo ni ceñidísimo ni escotadísimo como era tan habitual últimamente en las mujeres de su edad. El único guiño de provocación eran unas pequeñas rajas que la falda mostraba por delante y por detrás. Se abrían con cada paso que daba, revelando apenas un poco del interior de sus muslos. Poco poquísimo, pensó el lado más demonio del motero, en comparación a lo mucho muchísimo que las benditas aberturas estimulaban su imaginación. Por suerte, su lado caballeroso ya estaba totalmente atento a Abby, que comentaba algo.
—Respirar este aire es como si me enchufaran a una corriente de energía… ¡Adoro Hastings!
—Así que tu paisaje ideal tiene olas y arena…  —Evel vio que ella se volvía a regalarle una sonrisa pícara—. Es bueno saberlo.
—«¿Es bueno saberlo?». Lo sabes; por eso me has traído aquí. Tú lo sabes todo de mí…
No era exactamente así; no lo sabía todo del bomboncito. Aún no. Pero, desde luego, se esforzaba por que lo pareciera. Quería deslumbrarla. Quería que cada momento que pasaban juntos valiera la pena. Y sí, por eso la había llevado allí, al mismo lugar donde tres meses atrás habían tenido su primera cita amistosa, que no romántica. Donde Abby había empezado a dejar de mostrarse tan desconfiada. Donde habían compartido paseos, risas y falafels por primera vez.
Evel la miró de soslayo con su cara de niño al que aunque han descubierto en una travesura no piensa reconocerlo tan fácilmente.
—¿Tú crees?
Abby volvió donde estaba el motero, sentado sobre una piedra plana de las muchas que había en la playa. Lucía impecable con su camisa vaquera negra a juego con los pantalones, desabrochada y arremangada hasta el codo, su eterna camiseta a la última moda, sus zapatillas de baloncesto y aquella minicresta perfecta. [...]
—No lo creo; lo sé —respondió al tiempo que se arrodillaba frente a él—. Eres así, un tío impresionante.
—Guau… —y acompañó la palabra con un movimiento sensual de las cejas que le arrancó una sonrisa a Abby.
—Eres esa clase de hombre —continuó ella en un tono suave. Su vista se fundió con el horizonte mientras mentalmente intentaba poner orden en sus pensamientos. La mirada del motero continuó hechizada sobre los ojos de Abby. Aquel impactante violeta de la máscara de pestañas que le había hecho entregar a través de un mensajero aquella misma mañana, realzaba una mirada de por sí transformada por los importantes sucesos de aquel día—. Sé que puedo esperar cualquier cosa de ti, la más inesperada, la más alucinante… Lo sé porque así han sido todas estas semanas, desde que estamos juntos. Pero quiero que sepas que ni en un millón de años, me habría imaginado lo de hoy. Que pudieras regalarme algo que es tan valioso para ti… —los ojos brillantes de emoción de Abby regresaron a Evel—. Nadie me ha hecho sentir tan querida, tan valorada, como tú lo hiciste hoy. Ha sido hermoso, increíble… Un momento que nunca olvidaré.
Evel acusó recibo de la intensidad de aquellas palabras que le habían acariciado el corazón. Fue un suspiro sutil, casi oculto tras una respiración profunda. Un acto aparentemente intrascendente como el movimiento reflejo de aspirar el aire marino, cargado de los tan necesarios iones de polaridad negativa, que por supuesto no engañó a nadie y menos a quien pretendía engañar.
Abby ya estaba sonriendo con picardía cuando él volvió a mirarla.
—He dejado el listón muy alto, lo sé —concedió el motero—. Pero de más está decir que voy a  intentar superarlo.
Ella extendió una mano y le acarició el rostro enternecida.
—No tengo ninguna duda de eso.
Evel besó los dedos que lo acariciaban y volvió a respirar hondo. De todas las emociones que ella le transmitía, su certeza, aquella total e inapelable confianza en él, era lo que más lo conmovía.
—Haces bien en no tenerla. Mereces que te adoren y yo me he presentado voluntario. No solo porque no puedo evitarlo —una sonrisa muy diabla iluminó el rostro del motero en lo que fue más un intento de cortar la emoción del momento que otra cosa—, es que tus agradecimientos son… Diosssss… muy, muy, muy inspiradores, ¿sabes?
La noche del taller regresó a la mente de los dos y aunque hubo risas, sus miradas delataron las intensas emociones que aquel recuerdo tan reciente traía consigo.
Tanto Evel como Abby apartaron la vista. Él se dedicó a juguetear con los guijarros de la playa y ella a seguir el movimiento de la mano masculina con aparente interés. En realidad, pensaba qué responder. Nunca había mantenido semejante nivel de intimidad con un hombre. Sin embargo, las cosas fluían entre los dos de una forma tan natural que simplemente sucedían. Hablar de ello le seguía costando un poco, pero era más (falso) pudor que otra cosa, y estaba decidida a sobreponerse.
—Te encantó que te pintara, ¿eh?
Los ojos del motero regresaron a los de Abby.
—Lo que me encantó fue que me ataras para pintarme —precisó—. Me volvió loco.
Las mejillas femeninas se cubrieron de una coloración rojiza sin que pudiera hacer nada para evitarlo, pero ninguno de los dos intentó suavizar el momento. Ni Abby sonrió, ni Evel apartó la vista o mostró la menor intención de cambiar de tema.
—¿Te gusta que te aten? —Abby se las arregló para formular aquella pregunta a sabiendas de que su rostro se estaba prendiendo fuego.
Él tampoco había llegado a intimar tanto con una mujer. No era hombre de sexo casual. Nunca lo había sido. Más aún, los encuentros de una noche solían dejarlo bastante frío. Los había tenido, claro, por pura necesidad fisiológica, pero lo que de verdad necesitaba era conectar con una mujer intensa y profundamente a todos los niveles para sentirse completo. Siempre había anhelado ese tipo de conexión. Su única relación importante antes de Abby había sido Harley. Eran adolescentes y entonces, todo se consumía en un segundo, sin tiempo para demasiados prolegómenos o juegos. Después de Harley, el sexo había sido irrelevante. Nada memorable, con ataduras o sin ellas. El bomboncito era quien marcaba la diferencia. Ella y solo ella.
Evel negó suavemente con la cabeza, un movimiento casi imperceptible ya que no apartó sus ojos de Abby.
—Que tú me ates… —volvió a precisar—. Y no me gusta; me pone cardíaco.
Un escalofrío recorrió la espalda de Abby, que no estaba asociado con la brisa del atardecer...

De nuevo gracias, Patricia, por colaborar con nosotras. Ha sido un placer realizar esta entrevista. Te deseamos mucho éxito con «Harley R.-Entre historias».

Románticas al Horizonte

Comments (13)

  • marian2007

    marian2007

    22 Junio 2015 at 20:52 |
    Gracias por la entrevista. Me ha gustado mucho que la autora se preocupe por crear erotismo en la historia romántica ya que creo que en estos momentos se está tirando mucho del sexo pero olvidando lo mejor y más dificil de conseguir en una buena novela romántica como son las escenas eróticas y románticas.
  • Paqui

    Paqui

    24 Junio 2015 at 08:53 |
    Estoy de acuerdo con marian2007 y con la autora respecto a las escenas explicitas de sexo en las novelas románticas, ya creo que si están bien tratadas la historia es buena pero se corre el peligro de cargarte una buena historia romántica si no están bien tratadas.
    Conozco la serie pero no la he leido, y después de leer este adelanto tengo claro cuales van a ser alguno de los libros pendientes para este verano.
    Mucha suerte Patricia.
  • gabriela

    gabriela

    24 Junio 2015 at 23:33 |
    Ay Dios. No conocia a la autora ni la serie pero me han dejado con ganas de mas mucho más. Las historias cortas no me gustan mucho, sin embargo hay algunas que son la leche.
    Definitivamente la apuntare
  • Josefina Andres Garcia

    Josefina Andres Garcia

    25 Junio 2015 at 00:12 |
    Espero cogerlos pronto, tengo dos pendientes, tienen muy buena pinta y me han hablado muy bien de ellos
  • Noemi

    Noemi

    25 Junio 2015 at 19:48 |
    Pues opino lo mismo. Prefiero erotismo que sexo explícito. Personalmente he terminado muy saturada de las novelas eróticas, de hecho ahora mismo ni las busco, incluso huyo de ellas.
    He visto muy buenas críticas de esta serie y no he leído nada aún de la autora. Me llama la atención el tema de los moteros mucho, no he leído nunca ninguna novela romántica ambientada de esta forma y tengo mucha curiosidad. Mucha suerte a la autora y muchos éxitos
  • Angela

    Angela

    26 Junio 2015 at 19:24 |
    He oído hablar mucho de esta escritora y su serie de ''moteros'' deseando empezar lectura suya. También soy partidaria de su forma de escribir, prefiero el erotismo al sexo esplícito que la mayoría de las veces puede rozr lo vulgar. Gracias por la entrevista y a la autora.
  • Ana María García Rodríguez

    Ana María García Rodríguez

    29 Junio 2015 at 10:15 |
    Había visto reseñas de esta autora y sus libros, por lo general muy buenas, pero nunca me he decidido a leer ningún libro de ella, pero visto lo visto tendré que animarme, la verdad es que el aperitivo me ha abierto el apetito ;P
  • Rosa Ramos

    Rosa Ramos

    30 Junio 2015 at 12:12 |
    He leído varias reseñas de esta serie y todas son geniales, así que tengo apuntada esta serie en mi lista de próximas lecturas. Además, lo del entre-historias me parece una idea sensacional ya que, como indica la autora, muchas veces nos quedamos con la curiosidad de saber más sobre la vida de los personajes de la historia que acabamos de leer...
  • SARA

    SARA

    30 Junio 2015 at 18:33 |
    Hola, siempre me encanta ver como les va a los personajes de anteriores libros. Ver como avanzan en su relación. han compartido su historia contigo y siempre es un placer volver a saber de ellos. Por eso me gusta tanto este tipo de historias, que son el inicio de una nueva y un recorrido para ir viendo como va todo.
    Tus historias me llaman mucho la atención. Aun no he tenido el placer de leerlas y espero no tardar mucho
  • rdc

    rdc

    01 Julio 2015 at 15:30 |
    Gracias por la entrevista, he leído comentarios sobre la autora como de sus novelas muy buenos, pero aún no he leído nada de ella. Con esta entrevista me ha llamado la atención leer esta seriw. Así que me la apunto que tiene muy buena pinta. Gracias!
  • manuela

    manuela

    02 Julio 2015 at 18:45 |
    No conocía a la autora, la verdad que es grato poder empezar lecturas nuevas y llenas de vida, erotismo y romanticismo. Deseando leerla y poder debatir el libro. Gracias por la entrevista y un saludo enorme a la autora. EL LIBRO PROMETE!!
  • Loli

    Loli

    03 Julio 2015 at 12:29 |
    Le tengo el ojo echado a esta serie desde hace tiempo, en cuanto avance con mi lista de pendientes será mía!!!!
  • Carmen Fernández

    Carmen Fernández

    03 Julio 2015 at 20:56 |
    No he leído nada de la autora, pero he visto críticas de esta serie que ya me hicieron apuntarla en su día. La idea de las "entre historias" me parece muy buena porque siempre nos gusta saber más cosas de los personajes que nos han hecho pasar tan buenos ratos a partir del "fueron felices y comieron perdices"

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