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  • Fecha: Septiembre 2013
  • Visitas web: 1571
  • Bienvenidas a la Sala de Conferencias de RH

Autor/a

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Información

  • Autor/a: Kristan Higgins
  • Libro mencionado: Hasta que llegaste
  • Año de nacimiento: -
  • Vive en: Connecticut, Estados Unidos
  • Sitio web: http://www.kristanhiggins.com/
  • Facebook: www.facebook.com/KristanHigginsBooks
  • Twitter: https://twitter.com/Kristan_Higgins
  • Géneros: Romántica Contemporánea

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Entrevista

Querida Kristan, antes de nada nos gustaría darte las gracias por dedicarnos parte de tu tiempo contestando a estas preguntas.

Por supuesto, gracias a vosotras. Es un placer.

R.H. ¿Cómo descubriste la novela romántica? ¿Qué fue lo que hizo que a la hora de escribir te decidieras por este género y no otro?

He sido lectora de romántica desde que le robé a mi abuela un ejemplar de Shanna, de Kathleen Woodiwiss, cuando tenía trece años. Y ahí empezó todo; me enganchó. Quería escribir historias románticas simplemente porque me gustaban. Son relatos llenos de esperanza; los personajes trabajan muy duro para alcanzar el amor y la amistad y siempre me ha admirado cómo se esfuerzan por lograr un final feliz.

R.H. ¿Quiénes son tus autores preferidos y de qué modo te han influido? Si visitásemos tu biblioteca, ¿qué libros encontraríamos? ¿Cuál es el peor libro que has leído? ¿Y el mejor?

Me gustan tantos… Robyn Carr en especial, en estos últimos años, al igual que Eloisa James. En mi biblioteca tengo una especie de mezcla; leo todo tipo de ficción, desde la literaria hasta relatos de miedo. Sin embargo, la mayoría de las veces me decanto por la romántica, claro. El peor libro que he leído estaba en realidad maravillosamente escrito, pero ojalá pudiera volver atrás para no leerlo, porque me rompió el corazón y me hizo daño: fue Desde mi cielo, de Alice Sebold. ¿Y cuáles han sido los mejores? Pues ¡eso depende del día! Matar a un Ruiseñor, de Harper Lee, Lo que el viento se llevó, de Margaret Mitchell y, hace poco, The View from Penthouse B, de Elinor Lipman.

R.H. Conozcamos un poco más tu faceta de escritora. ¿Te sueles imponer un horario estricto a la hora de escribir? ¿Cómo es un día cotidiano en la vida de Kristan Higgins cuando está trabajando en una novela?

Efectivamente, mantengo un horario estricto adaptado al horario escolar de mis hijos. Tengo una pequeña oficina en el ático que está sobre el garaje de mi vecino, un lugar que me encanta, lleno de plantas, libros y pequeños objetos pertenecientes a mis hijos. Me ayuda estar en un sitio distinto a mi casa, tener un espacio completamente mío. Nuestra perrita de pelaje blanco y negro, Willow, se viene conmigo todos los días. Supongo que es mi colega. Suelo hablar bastante en voz alta, y me gusta tener a otro ser vivo junto a mí, escuchándome, a pesar de que no pueda hablarme.

R.H. ¿Hay algo en particular que te inspire a la hora de escribir? (Música, hacerlo en un determinado lugar....)

Me encanta escuchar una canción que ejemplifique el sentimiento entre el héroe y la heroína. A veces pido a mis lectores que me hagan sugerencias, y cuando encuentro la melodía adecuada, la escucho una y otra vez, bajito. Es casi una sugestión subliminal que me ayuda a pensar. También tengo un bol con chocolatinas junto a mi escritorio. No sé si eso me ayuda, pero como dicen que el chocolate aporta las mismas endorfinas que nuestro cuerpo genera cuando estamos enamorados, para apoyar esa teoría, me lo tomo.

R.H. Según tu opinión, ¿qué elementos esenciales debería tener toda historia romántica?

¡Excelente pregunta! En mi opinión, los protagonistas de una novela romántica representan las mejores cualidades y las más humanas que hay en todos nosotros: anhelan algo más grande y mejor, para dar y recibir la mejor forma de amor. Y son valientes, lo suficiente como para superar los obstáculos que se interponen en su camino. Me gusta además que haya personajes secundarios conflictivos, ricos y entretenidos, así como un escenario bello. Y comida. ¡Me encanta leer sobre comida!

R.H. ¿Qué es lo más difícil a la hora de escribir una historia? ¿Qué es lo más divertido que te ha pasado en tu faceta como escritora?

Lo más duro es escribir el primer borrador. Suele ser un desastre, porque sin importar lo mucho que haya pensado en mis personajes y en estructurar la trama de la historia, solo llego a conocerlos bien cuando he escrito la historia. Eso implica que haya que hacer mucho trabajo de revisión.

¿Y lo más divertido como escritora? Bien, existen tantos aspectos maravillosos en este oficio. Los encuentros con los lectores son lo mejor, desde luego, porque entonces veo cuál es el resultado de todo ese tiempo que he pasado sola escribiendo, y eso me hace sentir humilde, emocinada y totalmente encantada. También me gusta viajar al lugar donde se va a desarrollar la historia de uno de mis libros y hablar con la gente. Adoro cuando el libro toma cuerpo y casi no puedo esperar para ponerme a trabajar. Y cuando los libros ya impresos me llegan a las manos, abro la caja, saco un ejemplar y huelo esa esencia maravillosa y fresca de la tinta impresa. Siempre me resulta un tanto irreal ver mi nombre en la cubierta. ¡Tan irreal como absolutamente maravilloso!

R.H. Hablemos ahora de tu novela, Until There Was You, que ha sido traducida al español como Hasta que llegaste. ¿Por qué decidiste que fuera una historia contemporánea y elegiste a alguien como Posey como protagonista?

Siempre escribo historias contemporáneas, pues me encantan los retos actuales para encontrar a la media naranja. Quería una protagonista que fuese una mujer poco común, en especial en lo relativo al amor… alguien a quien el protagonista no viese al principio como atractiva y que no le prestase interés. Posey es una de mis favoritas: es dulce, divertica y acepta a quienes la rodean como son. De algún modo es capaz de ver más allá que los demás, y eso la hace más tierna, me parece.

R.H. ¿Has tenido que documentarte mucho para elaborar la historia? ¿Cómo llevas a cabo esta labor? ¿Cuánto tiempo te lleva escribir un libro como este?

Si la memoria no me falla, tardé en escribir este libro ocho meses. Es el primero escrito desde el punto de vista de la protagonista, así que tuve que practicar un poco antes de empezar, para estar segura de que podía escribir así. En cuanto a la labor de documentación, investigué sobre todo lo relativo a la deconstrucción y el reciclaje; después de todo, eso es a lo que se dedica Posey, a recuperar objetos y elementos arquitectónicos de edificios que están siendo derribados. Aprendí mucho acerca de los aspectos técnicos de todo el asunto pero, lo que aún es más importante, me enteré de la filosofía que existe tras un trabajo como ese. La gente que se dedica a este negocio ve los objetos con una nueva luz, les buscan una nueva utilidad, al tiempo que los tratan con cariño por lo que un día fueron.

En cuanto al trabajo de Liam, ¡tuve que documentarme acerca de las motos! Para hacerlo, pedí a uno de los colegas bomberos de mi marido que me diera una vuelta en su Harley; la verdad, si hay una manera divertida de documentarse, fue esa. Visité también una tienda de motocicletas y vi algunos programas de televisión acerca del tema, pero lo mejor fue la vuelta en moto.

Y claro, visité New Hampshire, específicamente, la ciudad de Portsmouth. ¡Es un lugar precioso! Está lleno de callejuelas tortuosas y edificios antiguos de distintos colores, de tiendas interesantes y de vistas del agua desde todas partes.

R.H. Sabemos que el proceso creativo es algo verdaderamente mágico y que requiere una enorme dosis de imaginación por parte del autor, pero, además de la imaginación, ¿alguna vez echas mano de experiencias personales a la hora de escribir tus historias o de crear a tus personajes? Y en este libro en concreto, ¿qué hay de imaginación y qué de experiencias vividas?

En cada personaje hay una parte de mí; creo que eso es algo que los escritores no podemos evitar. Necesito sentir las emociones que experimentan mis personajes para escribir sobre ellas, así que echo mano de mis propias experiencias. Aunque no son exactamente las mismas que las de mis personajes, los sentimientos sí lo son: todos nos hemos sentido abandonados, o rechazados, o muy alegres, y todos hemos estado enamorados.

Al igual que Posey, yo fui una adolescente desmañada, que no encajaba entre los chicos más populares de su edad. Y al igual que ella, me sacudí aquello de encima y me convertí en un adulto feliz. Siempre me ha dado un poco de pena la gente que dice que la mejor época de su vida fue cuando estaban en el instituto; debe de resultar muy duro llegar a la cumbre a los diecisiete.

Al igual que Liam, tengo una hija adolescente (aunque la mía es un ángel, debo admitirlo). Podía entender muy bien sus preocupaciones, el miedo que sentía cuando su hija se olvidada de llamar, el terror profundo que experimentaba al pensar que podía fallar a su hija.

Creo que las emociones personales, las más genuinas, son uno de los mejores aspectos de mis libros. Me encanta que mis lectores me digan que les daba la sensación como de haber pasado unas horas con su mejor amigo cuando leían uno de mis libros, y creo que eso lo he logrado gracias al esfuerzo realizado en infundir en cada página emociones genuinas, que salen del corazón. Desde luego, lo intento, ¡aunque eso no me asegura que lo consiga!

R.H. Cuando comienzas un libro, ¿tienes clara toda la trama y los personajes desde un principio y te atienes a ello, o en algún momento tus personajes se apoderan de la historia?

En realidad, tengo claras ambas cosas. Como ya he dicho antes, no soy capaz de entender de verdad a mis personajes hasta que no he escrito, por lo menos, doscientas páginas. Sin embargo, me gusta tener una guía y saber hacia dónde va la historia. Algunas de las escenas importantes las escribo sin pensar, como la del ascensor, la de la ruptura o el desenlace.

R.H. ¿Qué características NO pondrías nunca en un héroe de novela (o en una heroína)?

Bien, a pesar de las tendencias actuales, nunca crearia un héroe que se excitase al infligir un daño a la heroína. Eso está en contra de todo lo que valoro.

R.H. ¿Cómo definirías tu estilo? ¿Qué es lo que el lector va a poder encontrar en Hasta que llegaste?

Calor, amistad, sinceridad. Creo que los lectores se encontrarán con personajes a los que les gustaría tener como amigos. Además, creo que se reirán muchísimo. O, por lo menos, ¡eso espero!

R.H. Hablemos un poco de los personajes y de su entorno. ¿Quiénes y cómo son los personajes de Hasta que llegaste?

Liam es uno de mis héroes favoritos: es un padre solo que tiene que criar a una hija adolescente, obsesionado con su seguridad y su felicidad, como cualquier padre que se precie. Debido a algunos acontecimientos recientes en su vida, lucha por mantener unido lo que queda de su familia y por segurarse de que su hija no descarrila. Regresa a New Hampshire y debe enfrentarse a su pasado de chico malo, un comportamiento del que, en la actualidad, se avergüenza. Sin embargo, todavía queda en él algo del chicho malo que fue y, en cierto modo, eso también le gusta.

Posey, como ya he dicho antes, es alguien poco convencional. Es una especie de chicazo, muy trabajadora y leal, que adora a su familia. Dicho esto, cuando su prima regresa a la ciudad, esa prima perfecta, guapa, voluptuosa y convertida en una casi cocinera famosa, las viejas inseguridades de la protagonista se reavivan. Añadido a eso, Liam, el muchacho del que ella estaba enamorada de adolescente, parece prestarle atención. Pero ella no quiere enamorarse de él otra vez, aunque el destino parece tener otros planes para ambos.

R.H. ¿Qué novela o escena te ha resultado más difícil escribir y por qué? ¿De qué novela guardas un especial recuerdo?

Hay una escena hacia el final del libro de profundo calado emocional; cuando Liam debe elegir entre su hija o su relación. Es tan dura que me rompió el corazón. ¡Lloré a mares mientras la escribía! Pero aunque no sea fácil escribir una escena así, vale la pena… Generalmente, cuando se me saltan las lágrimas escribiendo, es buena señal.

Guardo un recuerdo muy especial de todos mis libros, pero el que me saltó a la mente cuando leí su pregunta fue TOO GOOD TO BE TRUE (Demasiado bueno para ser cierto). Fue un libro muy difícil de escribir. En esa época estaba pasando una temporada difícil; mi abuela acababa de morir, mi abuelo empezó a enfermar y yo le cuidaba. Había olvidado que la abuela había fallecido, así que me rompía el corazón tener que explicarle que se había ido y ver cómo al decírselo pasaba por aquello una y otra vez. Y, mientras tanto, tenía un libro que escribir. Y reescribir. ¡Y volverlo a escribir! Pero al final, a pesar de que había perdido la perspetiva, me di cuenta de que el libro me gustaba. ¡Fue un gran alivio! Entonces me di cuenta de que lo de ser escritora tiene mucho más que ver con el trabajo duro y el compromiso que con esos escasos días en que las palabras fluyen sin más.

R.H. Sabemos que esta es difícil, pero, de todos tus personajes masculinos, ¿cuál es tu favorito? ¿Y de los femeninos?

¡Ay! Tenéis razón, es como si me preguntaran a cuál de mis hijos prefiero. Todos son mis favoritos, claro. No obstante, tengo que decir que el héroe y la heroína de mi próximo libro, THE PERFECT MATCH, (El enlace perfecto) son los que más me gustan. Honor es una adicta al trabajo, con los pies en la tierra, una mujer lógica, aunque un poquito romática si se quiere. Conoce a Tom, un británico que al principio le parece superficial e irrespetuoso y que nada tiene que ver con su hombre ideal. Creo que las lectoras se enamorarán de Tom, estoy segura. Incluso yo me he enamorado de él.

R.H. ¿En qué proyecto estás trabajando ahora mismo? ¿Puedes hablarnos un poco de él?

Estoy escribiendo el tercer libro de la serie Blue Heron, que empieza con THE BEST MAN (El mejor hombre), sigue con THE PERFECT MAN (El hombre perfecto) y acaba con WAITING ON YOU (Esperándote). En él se presenta a la presumida Colleen O’Rourke, una mujer enamorada del amor, excepto cuando se trata de ella misma. Nunca pudo olvidar su primer amor, Lucas Campbell, un tipo que, de improviso, acabó casándose con otra hace diez años y destrozándole el corazón. Y por desgracia para ella, él ha vuelto a la ciudad por un asunto familiar urgente… y resulta que ya no está casado, con lo que se ha convertido en una tentación mucho más peligrosa que nunca.

Hay algo especial en lo que respecta al primer amor, ¿no os parece? Es uno de mis temas favoritos; recuperar viejos sentimientos, ver cómo podrían ir las cosas si se tuviera una segunda oportunidad.

R.H. Nos imaginamos que la andadura hasta conseguir ver publicada tu novela, primero en inglés y ahora en español como Hasta que llegaste ha sido difícil, pero también creemos que en el momento en que te dicen que tu sueño se ha hecho realidad se te debe olvidar todo lo malo y quedarte con lo bueno. ¿Qué consejo les darías a las personas que siguen intentando que publiquen su trabajo?

Pues me llevé no pocas negativas, ¡desde luego! Mi consejo sería aprender de esos rechazos y darse la oportunidad para mejorar lo que se escribe (pues yo creo que todos podemos hacerlo, siempre… Es un proceso evolutivo). ¡Sigue escribiendo, sigue leyendo y mantén viva la fe en ti mismo!

R.H. ¿Te gustaría decirles algo a tus lectoras de Románticas al Horizonte?

Me entusiasma tener lectores españoles. ¡Gracias, amigos! Espero que les gusten mis libros y también recibir noticias suyas.

R.H. Por último, nos gustaría darte una vez más las gracias por compartir tu tiempo con nosotros. Deseamos de corazón que Hasta que llegaste sea un auténtico éxito literario.

¡Gracias! ¡Me habéis hecho unas preguntas maravillosas y me ha encantado responderlas!


Entrevista facilitada por Libros de Seda. Damos las gracias a su editora, Rosa Fragua,
por su atención y amabilidad con nosotras.

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