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  • Fecha: Agosto 2013
  • Visitas web: 1223
  • Bienvenidas a la Sala de Conferencias de RH

Autor/a

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Información

  • Autor/a: Maurizio Temporin
  • Libro mencionado: Iris, Flores de ceniza
  • Año de nacimiento: 1988
  • Lugar: Milán, Italia
  • Sitio web: http://www.mauriziotemporin.it/
  • Facebook: https://www.facebook.com/mauriziotemporinauthor
  • Twitter: http://www.twitter.com/M_Temporin
  • Géneros: Romance, Fantasía, Juvenil

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Entrevista

Querido Maurizio, antes de nada nos gustaría darte las gracias por dedicarnos parte de tu tiempo contestando a estas preguntas.

¡Hola! Gracias a vosotras, es la primera entrevista que hago para los lectores españoles y estoy encantado.

R.H. ¿Cómo descubriste tu interés por la novela juvenil de corte romántico paranormal? ¿Qué fue lo que hizo que a la hora de escribir te decidieras por escribir este género y no otro?

No sucedió así. Este género nunca me interesó. Lo que sucede es que, normalmente, escribo sobre otras visiones de la realidad, sobre la línea sutil que parece separar el tiempo cuando estamos despiertos o cuando soñamos. Son dimensiones perceptibles o imperceptibles, cosa que me pareció una manera eficaz de divulgar estas ideas entre un público joven: escribiendo una novela romántica paranormal.

R.H. ¿Quiénes son tus autores preferidos y de qué modo te han influido? Si visitásemos tu biblioteca, ¿qué libros encontraríamos? ¿Cuál es el peor libro que has leído? ¿Y el mejor?

Me encantan los autores capaces de demostrar que se puede pensar de manera diferente, como José Saramago, Borges, Witold Gombrowicz y, a su manera, Ray Bradbury. En mis estanterías, en realidad, resulta más fácil encontrar cosas raras que libros. Estos prefiero que pasen de unas manos a otras, en lugar de quedarse ahí, dormidos. No creo que exista un libro peor, aunque yo no fui precisamente un lector adicto. Lo mismo vale para el mejor. En definitiva, pienso que un libro es solo un input, como la luz que nos llega a los ojos o las palabras que llegan a nuestro cerebro y que hacen que este (con ayuda de otras partes) cree una imagen mental de las cosas.

R.H. Conozcamos un poco más tu faceta de escritor. ¿Te sueles imponer un horario estricto a la hora de escribir? ¿Cómo es un día cotidiano en la vida de Maurizio Temporin cuando está trabajando en una novela?

¿Un día cotidiano? Quizá una noche, pero tampoco. Cada vez es distinto. Vivo el tiempo como un flujo constante de eventos que resulta imposible programar, pues las variables que intervienen son demasiadas. Cualquier tipo de presión me desagrada. Las que más, las presiones mentales.

R.H. ¿Hay algo en particular que te inspire a la hora de escribir? (Música, hacerlo en un determinado lugar....)

Todo sucede dentro de mi cabeza, por eso es indiferente y, al mismo tiempo, me influye mucho. Lo que me rodea está siempre dentro de mí y, por tanto, lo dejo influir en las historias según un criterio justo. Aún así, me encanta trabajar en mi estudio, porque es la parte del mundo en que escribo.

R.H. Según tu opinión, ¿qué elementos esenciales debería tener toda historia juvenil?

Hay que romper las reglas y, a la vez, no hacerlo. Mostrar lo que otros no muestran. Conseguir que algo en el alma del lector se vea afectado, que se plantee preguntas sobre su mundo.

R.H. ¿Qué es lo más difícil a la hora de escribir una historia? ¿Qué es lo más divertido que te ha pasado en tu faceta como escritor?

Ambos son aspectos que no puedo valorar separadamente. Tesla decía que los errores y los éxitos de los hombres resultadaban indivisibles, como la materia y la energía. Cuando sucede, los humanos mueren. Bien, un escritor tiene que evitar la distinción entre lo que le aburre y lo que le divierte, debe tener una visión más elevada y entender que hace falta hacer sacrificios. Y bien, quizá si leo lo que escribí, me parece ahora enfático en exceso... Todo se ve mejor después de tomar un aperitivo.

R.H. Hablemos ahora de tu novela, Iris, flores de ceniza, la primera que ha sido traducida al español. ¿Por qué decidiste encuadrar la novela en un mundo imaginario lleno de cenizas que, sin embargo, tiene una trama que se desarrolla en la época contemporánea?

El Cinerarium es un mundo detrás del mundo. Con la continuación de la historia se descubrirá que, en realidad, la ceniza no es tal, y que todo lo que se ha expuesto de manera fantástica tiene una explicación científica o, mejor dicho, paracientífica. Asimismo, el Cinerarium tiene un sentido metafórico y metafísico, es un lugar donde aparecen las cosas que en nuestro mundo se han quemado violentamente, como si el fuego fuera un portal. El Cinerarium es todo lo que se ha olvidado y a lo que se intenta sobrevivir.

R.H. ¿Has tenido que documentarte mucho para elaborar la historia? ¿Cómo llevas a cabo esta labor? ¿Cuánto tiempo te lleva escribir un libro como este?

Sí, así es. Aunque Iris, flores de ceniza pueda parecer un libro sencillo, precisamente en lograr la sencillez radica gran parte del trabajo. Hacer algo que resulte así es siempre lo más complicado. He tenido que investigar mucho sobre exoterismo, mecánica cuántica, filosofías orientales y otros asuntos. En el libro intento introducir todos estos elementos de manera visual, para que todo el mundo pueda entenderlos.

R.H. Sabemos que el proceso creativo es algo verdaderamente mágico y que requiere una enorme dosis de imaginación por parte del autor, pero, además de la imaginación, ¿alguna vez echas mano de experiencias personales a la hora de escribir tus historias o de crear a tus personajes? Y en este libro en concreto, ¿qué hay de imaginación y qué de experiencias vividas?

Me resulta difícil decir si muchas de las cosas que cuento sucedieron o no. Y para empezar, deberíamos definir qué es «algo que sucede realmente». Sin embargo, Thara es un personaje inspirado en una muchacha que existe. Cuando estaba en la escuela superior me enamoré de ella y durante un año le estuve enviando cartas anónimas (eso mismo le sucede a Thara en el libro, aunque no soy yo quien las escribe en este caso) y flores. Por supuesto, las flores eran iris. En otros casos, utilizo elementos procedentes de mis experiencias personales, sensaciones que he tenido en contacto con otras dimensiones. Practico la meditación transcendental y hago muchos experimentos. De hecho, he encontrado un método práctico para viajar fuera del cuerpo. Me han pasado muchas cosas peculiares. Sin embargo, prefiero no hablar de eso, no quiero que me tomen por loco. Aunque, en fin, la salud mental también es una forma de locura.

R.H. Cuando comienzas un libro, ¿tienes clara toda la trama y los personajes desde un principio y te atienes a ello, o en algún momento tus personajes se apoderan de la historia?

El proyecto de un libro es algo que desarrollo de manera muy científica. De hecho, mi forma de trabajar puede recordar a la de un químico. Cuando ya lo tengo todo claro, me pongo a traducir mis ideas en escritura. A veces suceden cosas que no pretendía en un principio y debo prestar mucha atención para que la novela no acabe por explotarme entre las manos.

R.H. ¿Qué características NO pondrías nunca en un héroe de novela (o en una heroína)?

La verdad es que no lo sé. Quizá que fuera conflictivo, aunque, la verdad, los personajes conflictivos me resultan más interesantes.

R.H. ¿Cómo definirías tu estilo? ¿Qué es lo que los lectores más jóvenes van a poder encontrar en Iris, flores de ceniza?

Espero que mi estilo no se note. Intento desaparecer y hacer que el lector se olvide de que está leyendo. En Iris, flores de ceniza, se abre una ventana hacia el interior, hacia un espacio profundo e inexplorado. Existe una historia casi de amor, casi sin principio ni final. Todo resulta bastante dramático y divertido, tiene un sabor melancólico, de locura y de juego. El mal está en este libro. Me encanta perder el control.

R.H. Hablemos un poco de los personajes y de su entorno. ¿Quiénes y cómo son los personajes de Iris, flores de ceniza?

Bueno, son personajes simbólicos y, al principio de la novela, los hice voluntariamente monolíticos. De este modo, pude irlos destruyendo poco a poco después, para que se viera entonces cómo eran realmente. Thara se comporta como una víctima y el hecho de que se sienta así hace que le pase lo que a cualquier víctima. Muchos de los personajes funcionan como la teoría de la atracción. Para mí, el más interesante es Ludkar, el «malo» de esta historia, que solo se manifestará completamente en el tercer libro de la saga. No es exactamente un individuo, sino más bien un lugar donde nada tiene ya el sentido original de las cosas. Ludkar es un alquimista de las emociones, no obedece regla alguna y su manera de actuar resulta totalmente impredecible. Le pone mucho morbo a la vida de todos los demás. Es alguien que permite que se vean las cosas de manera distinta, a veces monstruosa, cosa que también resulta útil para ampliar la mirada sobre el mundo y la idea que tenemos de él.

R.H. Sabemos que esta es difícil, pero, de todos tus personajes masculinos, ¿cuál es tu favorito? ¿Y de los femeninos?

Ya lo he dicho, Ludkar, porque me permitió explorar los lugares más oscuros y contradictorios de mi alma. Ludkar es todo lo que yo sería si no tuviera conciencia, una conciencia que me impide hacer lo que él. Thara, en cierto modo, aunque de otra manera, consigue lo mismo: me permitió conocer mi parte femenina de una manera más profunda, cosa que resultó para mí muy interesante. Al final, ambos personajes forman parte de mí: son dos partes opuestas totalmente que, en esta trilogía, logré que convivieran. Gracias a eso me he ahorrado mucho en psiquiatras.

R.H. ¿En qué proyecto estás trabajando ahora mismo? ¿Puedes hablarnos un poco de él?

Tengo diversos proyectos en curso. Como novelas, estoy trabajando en una adaptación libre de una película (de momento no puedo revelar el título) y también en Babylondon, una historia sobre niños desaparecidos, conejos, Fibonacci y un Londres que parece Babilonia...

R.H. Nos imaginamos que la andadura hasta conseguir ver publicada tu novela, primero en italiano, luego en alemán y ahora en español, ha sido difícil, pero también creemos que en el momento en que te dicen que tu sueño se ha hecho realidad se te debe olvidar todo lo malo y quedarte con lo bueno. ¿Qué consejo les darías a las personas que siguen intentando que publiquen su trabajo?

Ninguno. Publicar nunca fue mi sueño, sino algo que sucede de manera espontánea si un libro es bueno o logra tener suficiente calidad para hacer soñar a otros.

R.H. ¿Te gustaría decirles algo a tus lectores de Románticas al Horizonte?

Sí. Espero que no se hayan aburrido mucho con esta entrevista y que los lectores que hayan comprado mi novela sepan que ahora están todos bajo mi control mental...

R.H. Por último, nos gustaría darte una vez más las gracias por compartir tu tiempo con nosotros. Deseamos de corazón que Iris, flores de ceniza sea un auténtico éxito literario.

¡Gracias! Si alguien quiere escribirme, puede encontrarme en Facebook. Me encantaría conocer la opinión de los lectores españoles sobre Iris. ¡Hasta pronto!
 
Entrevista facilitada por Libros de Seda. Damos las gracias a su editora, Rosa Fragua,
por su atención y amabilidad con nosotras.

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