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  • Lanzamiento: Enero 2013
  • Visitas en web: 5620
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Autor/a

noeliaamarillo

Información de la novela

  • Autor/a: Noelia Amarillo
  • Título: ¿Suave como la seda?
  • Serie: Amigos de Barrio
  • Orden Serie: 3
  • Editorial: Terciopelo
  • Época: Actual
  • Principales: Darío y Ariel
  • Secundarios: Héctor, Elías, Minia y Lulú

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Sobre el autor/a

Mi nombre es Noelia Amarillo. Sí, en serio. No es un seudónimo ni nada por el estilo, es el nombre que mis padres me pusieron al nacer (aclaro este punto porque me han llegado rumores de que es un seudónimo, y va a ser que no). Ya en el día de mi nacimiento di muestras de lo que iba a ser de mayor: una bruja piruja. Sip. Nací el 31 de octubre a las once y media de la noche, síntoma inequívoco de mi inclinación brujeril. Inclinación que año tras año se hace más pronunciada, y si no me creéis, preguntad a cualquiera de mis seguidoras/amigas de facebook. Incluso me pidieron que bautizara a mi grupo con el nombre de «Noelia Amarillo es una bruja piruja». En fin, cosas que pasan.

Vivo en Madrid, en un piso de reducidas proporciones (¡no os imaginas cuánto!), en compañía de mi marido, mis dos hijas, una iguana, dos tortugas y dos periquitos. Trabajo en una cristalería (la mejor del mundo mundial) y me lo paso pipa con mis compis de curro. De hecho, la primera novela completamente erótica que escribí, «Ardiente Verano», fue instigada por los comentarios de uno de mis compañeros…

Dedico mi (escaso) tiempo libre a disfrutar de mis hijas, salir con mis amigas, leer e inventar historias. Empecé a escribir siendo una niña, pero nunca se me ocurrió enseñárselo a nadie (exceptuando a mi madre, of course), hasta que un buen día colgué un relato en esta misma web, en el foro, y mis amigas lo leyeron, se sorprendieron y me pidieron más. Como soy una chica muy obediente (no me lo creo ni yo), les hice caso y escribí mi primer libro, «Falsas Apariencias». Les encantó y me instaron a que intentara publicarlo. Como no les hice ni caso me regañaron y no me quedó otro remedio que obedecerlas. Lo presenté a varias editoriales y una de ellas decidió publicarlo… Eso fue en 2010, desde entonces a «Falsas Apariencias» le han seguido: «Cuando la memoria olvida», «Ardiente Verano», «El corazón de una estrella», «La Voz», «Quédate a mi lado» y «¿Suave como la seda?», por ahora… jejeje.

Ambientación y contexto

Lo primero que hay que tener en cuenta es que Alcorcón NO es un barrio de Madrid, sino una localidad que dista 14 kilómetros de la capital. Comprender esto es muy importante en «¿Suave como la seda?», ya que gran parte de lo que ocurre en este libro tiene que ver con los viajes que tiene que hacer Ariel para llegar a Alcorcón.

Alcorcón está dividido en barrios (es una ciudad bastante grande), y es en uno de ellos, San José de Valderas, en el que transcurre la serie «Amigos de Barrio», aunque en este libro quizá sea en el que tenga mayor importancia estratégica.

San José de Valderas es uno de los barrios más antiguos de Alcorcón, localizado justo a la entrada de la ciudad, está muy bien comunicado con Madrid gracias a la red de autobuses y a la Renfe, ambas tienen un papel importantísimo en ¿Suave?

Es un barrio de gente obrera, con edificios de ladrillos naranjas, amarillos y marrones que contienen acogedores pisos de largos pasillos y pequeñas estancias. No hay chalets unifamiliares con piscina y garaje, sino bloques de pisos rodeados por parques no muy grandes en los que los niños juegan y los adolescentes se besan a escondidas. El gimnasio, uno de los protagonistas escénicos de la trama, está situado a unos quince minutos de la Renfe y la casa de Darío y sus hermanos. Es lugar amplio y diáfano, con un enorme tatami en el que la gente del barrio se relaciona además de hacer gimnasia.

El segundo protagonista escénico de este libro es la zapatería de Darío. No es muy grande, más bien diría que es pequeña. Está dividida en dos zonas, la pública, con sus estanterías llenas de zapatos, arreglados o pendientes de arreglar, las vitrinas con la colección de Darío y el mostrador. Y la trastienda, que es la zona privada, con un sillón bastante viejo, una mesa de camilla donde Iris hace los deberes, y las maquinas que Darío usa para su profesión.

Y por último, el tercer protagonista escénico es el parque. No sé si habéis leído «Cuando la memoria olvida»… si lo habéis hecho, sabréis cual es el parque del que os hablo… en el que jugaban Ruth y Marcos de niños, y en el que posteriormente tuvieron uno de sus encuentros sexuales más «bruscos». Ese mismo parque se convierte en un personaje más en este libro, los árboles son testigos de los intentos de Darío por acercase a Ariel, los bancos se convierten en improvisados divanes en los que los protagonistas desgranan al cielo sus pensamientos, y los senderos de tierra son mudos oyentes de las risas de Ariel y Darío cuando pelean juguetones.

Sus personajes principales

 
Darío Vázquez
 
 
Ariel Gómez
 
suaveseda el suaveseda ella
Él: Andrés Velencoso
Fanart de él: Lorena Luna
Ella: Bryce Dallas Howard
Fanart de ella: Lorena Luna


—La primera vez que vi a Ariel pensé que era una especie de hada, una joven dulce y suave, con un halo de tristeza rodeándola —nos comenta Darío, repantingado en el sillón orejero del salón de su casa con Ariel sentada sobre su regazo—, luego me di cuenta de mi gran error. Ariel es…
—Ten cuidado con lo que dices, Da, no querrás ver tus dientes convertidos en un collar…
—Veis, a esto es a lo que me refiero. ¿Suave? ¿Dulce? ¡Ja! En cuanto que se siente amenazada, ataca. ¡Miércoles! Fue muy difícil acercarse a ella.
—No gruñas tanto, tampoco te resultó tan difícil...
—¿No? En nuestro primer encuentro me tiraste al suelo y ¡amenazaste con patearme los coj…ines!
—Pero no te los pateé, y eso es lo que cuenta. ¿Os podéis hacer una idea de lo complicado que es discutir con un tipo que cuando se cabrea usa palabras como miércoles, cojines y capullito de alelí? —Ariel nos mira y sonríe mientras lleva un dedo a su sien y lo gira en el gesto universal de «está como una cabra».
—Me mordiste el dedo… —continua Darío, frunciendo el ceño.
—¡Ni siquiera te hice sangre! No seas tan quejica.
—¡No soy quejica!
—No, eres un osito de peluche enfurruñado que no hace más que gruñir entre dientes —afirma ella besándole cariñosamente en la mejilla.
—Tampoco soy un osito y menos de peluche… —refunfuña Darío devolviéndola en beso a la vez que la abraza con ternura.
—Claro que no… eres un oso fuerte y grandote que tiene muy mal genio —replica pasando su mano por la cintura masculina. Él hunde la nariz en el suave cuello femenino. De repente, se separa con los ojos muy abiertos.
—¡No vale hacer cosquillas! —gruñe retorciéndose sobre sí mismo.
—Claro que vale —rebate ella levantándose de su regazo y «atacándole» sin ningún disimulo.
—¡Ariel! —grita poniéndose en pie.

La risa escapa de la boca de la joven. Una risa que envuelve la estancia y hace que se suavicen los marcados rasgos del rostro masculino, iluminando sus ojos oscuros y distendiendo sus labios en una sonrisa embobada, dirigida a una única persona, su sirenita revoltosa.
Darío sacude la cabeza para escapar del embrujo y comienza a perseguirla por el salón. Saltan sobre los sofás, esquivan la mesa y acaban de nuevo frente al sillón orejero en el que estaban sentados. La atrapa por la espalda, envolviéndola entre sus poderosos brazos. Ella gira la cabeza y le mira con una enorme sonrisa en los labios.
El latido del universo parece detenerse en ese instante.
Él posa los labios sobre la sien de la muchacha, enterrando el rostro entre los ígneos mechones del cabello pelirrojo que siempre le ha subyugado. El cuerpo de Ariel se relaja ante la delicada caricia y sus manos aferran con dulzura las muñecas masculinas mientras su cabeza cae sobre el hombro de él, instándole con ese gesto a que lo recorra con sus besos, rendida por completo al hombre que ama.
—No les hagáis ni caso, se pasan así todo el día —nos dice Héctor desde la puerta del salón—. ¡Chicos, comportaos, que tenéis público! —exclama tirando un cojín sobre la pareja.
Ariel recupera la compostura e intenta separarse, pero Darío la retiene entre sus brazos y girándose hacía su hermano, le pide amablemente que deje de meter las narices donde nadie le llama, se comporte como un buen anfitrión y enseñe la casa a los invitados, es decir, a nosotros.
—Es muy pequeña, Da, no voy a tardar ni cinco minutos en enseñársela entera. No te va a dar tiempo a hacer nada… —replica guasón.
—Pues invítales a un refresco en la cocina. ¡Miércoles!, échale imaginación.
—Está claro que quiere librarse de nosotros… —nos dice el joven rubio encogiéndose de hombros, divertido—. Seguidme, os haré una ruta turística por la casa.
Mientras salimos del salón, le veo girar la cabeza y mirar a su hermano y su cuñada con una sonrisa teñida de añoranza. Al percatarse de que le he pillado, se acerca a mí y me susurra decidido:

—Algún día conseguiré que mi chica me quiera tanto como Ariel quiere a Darío.

Secundarios a destacar

En el grupo de Darío:
Héctor, el hermano pequeño de Darío y Ruth, un joven encantador que se dedica a chinchar a su hermano continuamente, aunque también es su mejor aliado.
Elías, dueño y profesor del gimnasio al que acude Darío, es también su mejor amigo.

En el grupo de Ariel:
Minia; la dueña de la pensión en que la vive Ariel, una viejecita «extravagante» a la que le gusta fumar colillas, hacer magdalenas y proteger a sus chicas.
Lulú; la persona con la que Ariel comparte la habitación. Firme, trabajadora, vocacional y muy espabilada (sobre todo si se trata de hacer dinero).

Alicientes para su lectura

Sinceramente, ni idea.

Podría deciros que «¿Suave como la seda?» es un gran libro con un argumento intrincado de la leche y unos protagonistas supermegaguays que tienen pasta a mansalva, pelean contra los malos y son expertos en artes marciales… Pero os estaría mintiendo. Bueno, no del todo. Darío y Ariel sí saben bastante de artes marciales (aunque Ariel hace trampas cuando pelea), pero no persiguen a los malos ni nada por el estilo, bastante tienen los pobres con sus propias peleas como para meter a nadie más. Ufff.

Podría deciros que es un libro muy divertido en el que no vais a dejar de reír, pero mentiría. Es divertido, mucho. No vais a dejar de reír, por supuesto, si no, no sería mío. Pero también tiene sus momentos intensos, sus sinsabores y sus malos rollos. No puede haber risa sin llanto, alegría sin tristeza. Y eso lo saben muy bien Ariel y Darío.

Por último, podría comentaros que es un libro de esos que están de moda, con sus escenas calentitas, su sexo explícito y sus tejemanejes sexuales… pero volvería a mentir. En «¿Suave como la seda?» no vais a encontraros con tropecientos polvos en 400 páginas, ni por asomo. Mmm… Por otro lado, cabe decir que Ariel vende juguetes eróticos, pero eso no quiere decir nada, ¿verdad? Y además, tampoco es que Darío tenga mucha experiencia sexual, vamos, que no es un semental que se pase el día dale que te pego. El pobre no tiene tiempo, entre el curro, el gimnasio y cuidar de su gente, no hay modo de que pueda quedarse a solas con Ariel. Ufff, pobrete.

Ahhh, pero lo que sí os puedo decir es que Darío sí es un jefazo dueño de su propia empresa. Lo malo es que la empresa es una zapatería familiar, y él es un simple zapatero remendón, pero bueno, un jefe es un jefe, ¿no?

Un pequeño aperitivo

—Elías —llamó Darío muy calmadamente.
—Dime.
—Sujétame —solicitó con tranquilidad—, y en cuanto a ti —señaló a Ariel con un dedo— ya puedes empezar a correr, porque te juro que en este preciso instante soy incapaz de controlarme.
Y Ariel hizo lo que nadie se esperaba, lo que nadie hubiera pensado o imaginado que podría hacer una joven y frágil mujer que estaba siendo señalada con el dedo por un hombre alto, fuerte y muy cabreado.
Morder el dedo que la señalaba.
—¡Miércoles! ¿Habéis visto lo que ha hecho? ¡Me ha mordido! —gritó mirando alternativamente a la mujer de pelo rojo y a su dedo enrojecido. Para no desentonar, también su cara empezó a enrojecer y sus ojos se inyectaron en sangre.
—Eh, ¡no grites, exagerado! Además, no tienes porque ponerte así, no tengo la rabia.

Y, el booktráiler...

Comments (6)

  • Adri

    Adri

    11 Enero 2013 at 17:08 |
    Estoy deseando leerla. Esta tarde me acerco a FNAC, al CORTE INGLÉS o a dónde sea a ver si ya la tienen a la venta.
    Por cierto, el video es la leche. Yo quiero un Dario como ese.
    • ELFLED

      ELFLED

      19 Enero 2013 at 20:05 |
      Adri, creo que un Darío como ése lo querríamos todas... ¿Os habéis fijado en los abdominales que tiene el chaval del booktráiler?
  • Menchu Garcerán

    Menchu Garcerán

    16 Enero 2013 at 11:54 |
    No me la pierdo por nada del mundo
  • manuela

    manuela

    01 Febrero 2013 at 17:58 |
    Madre mía como esta Darío jaja quiero uno igual en mi vida...este me lo tengo que leer.
  • manuela

    manuela

    09 Febrero 2013 at 22:17 |
    Bueno que decir la verdad de este libro..me lo he leído en 1 día y medio!!! Me e enganchado de una manera..la historia es super ocurrente y es que Dario es madree mía, quiero uno así en mi vida. Ariel es una niña muy guerrera y de barrio pero con un corazón enorme¿ lo que yo no sabia es que había libros antes de esta saga? mee encanto os recomiendo leerla.
  • asmirian gaskin

    asmirian gaskin

    20 Marzo 2013 at 20:32 |
    TODA LA SERIE DE AMIGOS DEL BARRIO ES EXCELENTE, NO SE LA PIERDAN, TE HACE REIR MUCHO LAS OCURRENCIAS DE ARIEL (FANTASTICAMENTE ESPECIAL)Y DARIO GENIAL, DE TODOS LOS HOMBRES DE NOELIA ME QUEDO HASTA AHORA CON JARED TIERNO, HUMILDE, ROMANTICO,FUERTE UUF. GRACIAS NOELIA POR ESCRIBIR PARA NOSOTRAS.LOVE YOU BABY, UN ABRAZO
    MUCHAS PERO MUCHAS FELICIDADES

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