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Última modificación: Jueves, 29 Agosto 2013, Visitas en web: 1272
un tipo odioso

Beautiful Bastard. Un tipo odioso

Ficha Técnica

  • Título: Beautiful Bastard. Un tipo odioso
  • Autor/a: Christina Lauren
  • Serie: Beautiful Men I
  • Reseña de: ELFLED

Puntuación

5.0/5 rating (5 votes)

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Sinopsis

Una becaria ambiciosa. Un ejecutivo perfeccionista. Y una tensión sexual insoportable. Descubre la novela que ha cosechado más de dos millones de lecturas online.

Chloe Mills se ha relacionado con los Ryan desde que era una mocosa, así que cuando necesita una beca para finalizar su tesis en empresariales enseguida recurre a la Compañía Ryan Media. Lo que no se imaginaba es que tendría que trabajar para Bennett, el atractivo hijo de los Ryan, que se comporta como un perfecto imbécil con Chloe… hasta que una tarde, repasando una presentación, acaban sucumbiendo a la pasión encima de la mesa de reuniones.

Tratando de mantener el equilibrio entre la profesionalidad y la lujuria, descubrirán con pavor que no es solo el sexo lo que les une: están perdidamente enamorados. Pero todo es tan complicado... y los continuos malentendidos a los que tienen que enfrentarse no van a facilitarles nada la tarea…

Valoración personal

Mi jefe, el señor Bennet Ryan: un tipo odioso pero muy atractivo.
El estómago se me retorcía solo con pensar en él: alto, guapísimo y la maldad personificada. El gilipollas más creído y más pedante que he conocido en mi vida. Todas las demás mujeres de la oficina cotilleaban sobre sus aventuras y se preguntaban si lo único que hacía falta para conseguirle era una cara bonita. Pero mi padre también me había dicho otra cosa: «Descubrirás muy pronto que la belleza solo es externa, pero la fealdad llega hasta lo más profundo». Yo ya había tenido mi ración de hombres desagradables en los últimos años con unos cuantos en el instituto y en la universidad. Pero este se llevaba la palma.

Con esta carta de presentación… ¿quién se iba a imaginar la verdadera naturaleza de este tipo?

Queridas amigas, voy a tener el gusto de que conozcáis a Bennet Ryan, que, para mí, ha sido todo un descubrimiento de la psique masculina.

No es tan fiero el león como lo pintan y nunca puedes dar nada por sentado pues, tras una fachada de hombre al que le importa todo un pimiento y lo único que quiere es pillar cacho… se puede esconder alguien como él. Y es que el señor Ryan es el exponente masculino perfecto para hacernos ver que las apariencias, a veces, engañan.

He de deciros que «Beautiful Bastard. Un tipo odioso» es una novela que me ha sorprendido agradablemente por muchas cosas y la primera de ellas ha sido por su protagonista masculino, la segunda su parteneur femenina y en tercer lugar por la forma en la que está escrita pues… si bien no es ya muy novedosa, sí que la he visto cargada de sentido.

Comencemos por ella. Por Chloe Mills. Una becaria que trabaja codo con codo como asistente del mayor capullo que podríamos encontrarnos. Me ha gustado mucho la caracterización que le han dado sus autoras a este personaje, en serio. En primera instancia pudiese parecer que la buena de la señorita Mills iba a ser otra Anastasia más pero… ¡menuda sorpresa me llevé!

¡Caray con Chloe!

Ésta es de armas tomar, os lo aseguro. Me quedaba a veces sorprendida por lo descarada que podía llegar a ser y sobre todo por la forma en que siempre se enfrentaba a él. No dudaba en ponerle los puntos sobre las íes a la menor oportunidad y no se achantaba ante él nunca.

―Eres un hijo de puta. ¿Te parece gracioso? ¿Es que crees que yo soy una muñeca que puedas vestir a tu conveniencia para divertirte? […] Toma esto y métetelo por donde te quepa. «Cabrón ególatra y mujeriego».

Ahí es nada. Momentos sublimes como éste tiene unos cuantos la buena de la señorita Mills. Y eso por no contar los momentos que yo llamo oficina. ¡Lo que puede dar de sí esta chica en un despacho!

Lo mejor de todo ello es que él no se queda atrás. Tanto a uno como a la otra les va la marcha.

Permitidme una pequeña observación. Él es el jefe, ella una empleada (becaria además) que se está jugando un puesto de trabajo así que ambos deberían de ir con pies de plomo en lo que respecta al otro. Pues bien, ni la una actúa con prudencia ni el otro responde como se esperaría de un jefe ante momentos de insolencia. ¡La Virgen! ¡Lo que han dado de sí estos dos personajes!

Bennet me ha hecho adorarle. Entrar en la psique de este protagonista ha sido la leche. El que sus autoras hayan decidido escribir la novela en primera persona tanto desde el punto de vista de ella algunos capítulos como desde el punto de vista de él en otros… ha sido todo un acierto. No se queda nada en el tintero. En todo momento sabes por qué actúan de la manera que lo hacen y entiendes lo que se guardan para sí y se callan. De esta manera podemos llegar a conocer en profundidad al protagonista masculino. Ese hombre en apariencia odioso que encierra en su corazón bajo siete llaves los sentimientos que lleva ocultando mucho tiempo.

Los hechos eran los siguientes: me sentía posesivo con ella. No de una forma romántica, sino más bien del tipo: «Darle un golpe en la cabeza, arrastrarla del pelo y follármela», por así decirlo. Como si ella fuera mi juguete y yo no quisiera que ninguno de los demás niños del parque jugaran con él. ¿No era eso muy enfermizo? Si ella me oyera alguna vez admitir tal cosa, me cortaría los huevos y me los haría comer.

Desde luego si esta novela ha logrado engancharme de la forma en la que lo ha hecho ha sido en gran parte por él. Vas viendo la evolución del personaje sentada desde las primeras filas del patio de butacas de un teatro en el que además se rellenan los silencios del actor. Es como entrar en la cabeza de un hombre y bucear en lo que realmente piensa. Ojalá sus autoras hayan descrito lo que puede sentir un hombre real y no uno imaginario. De ser así ya me gustaría a mí poseer el don de Mel Gibson en la película «En qué piensan las mujeres». Siempre hemos pensado que los hombres solo tenían una neurona y que eran simples. Tras haber leído este libro te planteas lo equivocada que podemos llegar a estar con respecto a lo que realmente piensa un tío.

Hay escenas realmente de matrícula de honor en esta novela que, en menos de trescientas páginas me ha ofrecido una lectura amena, divertida, imaginativa y, desde luego, me ha regalado un prota de los que es muy difícil olvidarse.

Bennet Ryan ha dejado a Christian Grey a la altura de la suela de sus carísimos zapatos italianos. ¡Chicas! Si Grey os enamoró a muchas de vosotras y soñáis con él e incluso queréis un Grey en vuestras vidas… Yo os digo que a quien realmente me gustaría tener en la mía es a Bennet Ryan. Un tipo odioso en principio y sin embargo uno de los tipos más encantadores con el que he tenido la suerte de pasar unas horas de mi tiempo.

Una novela altamente recomendable, con unos diálogos ingeniosos, sentimientos ocultos y a la vez a flor de piel, escenas altovoltaicas y personajes que logran mantenerte sentada en el sillón. No dejéis de leerla aquellas que les vaya la romántica erótica. Disfrutaréis de lo lindo. Lo garantizo.