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Última modificación: Lunes, 15 Octubre 2012, Visitas en web: 993
charlottestreet

Charlotte Street

Ficha Técnica

  • Título: Charlotte Street
  • Autor/a: Frederick Daniel Wallace
  • Serie: Independiente
  • Reseña de: ELFLED

Puntuación

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Sinopsis

«Puedo convertirte en piloto. En un comandante de tanque. En un superhéroe. Puedo convertirte en un pequeño erizo azul, soy como un mago», me solía decir mi amigo Dev. Pero yo seguía allí, parado en la esquina de Charlotte Street, cuando todo sucedió.

Una chica (porque sí, siempre hay una chica) luchaba con sus bolsas y con la puerta de un taxi. Y, no sé por qué, pero una extraña energía me arrastró a preguntarle si la podía ayudar. Cuando me dí cuenta estaba aferrado a todos sus paquetes mientras ella me decía «gracias» con una sonrisa. Esa sonrisa… De repente me sentí tan masculino y confiado como un albañil eligiendo qué tipo de clavos comprar. Y luego… se esfumó ese instante y volví a estar como al principio.

Supongo que fue el taxista que tenía prisa, o que los dos éramos demasiado británicos para decir nada más… Pero un minuto más tarde estaba viendo alejarse el coche mientras todas mis esperanzas huían ruidosamente tras su tubo de escape. Luego miré hacia abajo y me di cuenta de que tenía algo en la mano: una caja amarilla que ponía «Un solo uso». Se había olvidado de su cámara desechable.

Valoración personal

—Aquí a mi amigo Jase —me señaló a mí— le dieron unas fotos de una tía buena y ahora no sabe si quiere revelarlas.

Pues sí, básicamente en estas pocas líneas se podría resumir el argumento entero de la novela.

Cuando comencé a leer esta atípica novela (lo de atípica ya lo explicaré un poco más adelante) me di cuenta que la historia giraba en un principio en esa conciencia moral que todos poseemos y en los principios de si uno debe hacer tal o cual cosa.

El personaje de Jason Priestley (sí señoras habéis leído bien aunque éste no tenga nada que ver con el actor que en su día interpretara a uno de los gemelos de «Beverley Hills 90210: Sensación de vivir») es un hombre al que la novia le acaba de dejar tirado; es un hombre al que en el trabajo las cosas no le van del todo bien y además ha terminado de okupaen casa de su amigo Dev. Pero a Jase le va a ocurrir algo en una calle de Londres que cambiará su vida: una desconocida se va a cruzar en su camino y le dejará prácticamente en las manos una cámara de ésas que son desechables. Su dilema: ¿Debe revelar las condenadas fotografías? Si quiere devolverle la cámara ésa es su única pista para encontrar a la chica del abrigo azul y los zapatos bonitos.

La verdad es que cuando comencé a leer esta historia pensé: «Una típica historia de chico-conoce-chica-chico-encuentra-chica» Pero me encontré con algo bien distinto y os voy a decir qué.

Para empezar… Esta historia que está narrada en una primera persona de una forma un tanto peculiar (el narrador que no es otro que Jase establece verdaderamente una conexión con el lector de la obra). El protagonista es un chico y es él el encargado de dirigirnos a través de sus páginas y a acompañarlo en sus vivencias diarias, es un típico chick-lit solo que no es una mujer el centro de atención sino que es un hombre.

Ha sido instructivo conocer de primera mano qué le ronda por la cabeza a un tío cuando se enfrenta a determinadas situaciones, os lo juro. Danny Wallace, su autor, ha sabido llevarme cogida firmemente de la mano para poder experimentar en carne propia qué puede llegar a sentir alguien del otro sexo y no solo eso sino que además ha sabido demostrar que los hombres no son esos simples mentales que siempre hemos imaginado. Son complicados, tanto o más que podemos llegar a serlo nosotras.

La novela, ha sido en este sentido… todo un descubrimiento.

Hay varios elementos en ella que me han gustado y con los que he disfrutado mucho, estos elementos son los que han hecho que la novela me resultase amena y no se me hiciese pesada y tampoco decayese pero mentiría si dijese que la novela es de diez. A mí me faltó más interactuación entre los dos protagonistas de esta historia, Jase y… ella.

Disculpad que no os diga el nombre de la chica pero si leéis la novela entenderéis el por qué de mi decisión de mantener su nombre, de momento, en el anonimato.

Unas líneas más arriba os he hablado de elementos que me han resultado novedosos en esta novela. No son muchos pero hay uno que llama poderosamente la atención a alguien que, como nosotras, llevamos unos cuantos libros a nuestras espaldas. Si bien la historia está centrada siempre en Jase, además ya comenté que está escrita en primera persona, entonces… ¿Cómo sabemos de ella?

Pues lo hacemos porque Wallace recurre a un elemento tan cotidiano para nosotras como ya lo es el comer: las entradas de un blog. El blog de nuestra chica; un blog que siguen en una primera vista solo seis personas pero que va a aumentando conforme avanzas en la lectura.

El otro elemento que se podría considerar como nuevo es esa interactuación de Jase con el propio lector a través de frases como ésta:

Entonces, masculló unas cuantas lindezas que no diré aquí por si tu abuela llega y se topa con esta página.

Y luego existe otro más que también me resultó un detalle de lo más simpático a lo largo de toda la novela y que estaba deseando toparme con ellos: los anuncios inverosímiles de los periódicos cuyas primeras palabras siempre son: TE VI…

A lo largo de la historia estos mensajes en la sección de anuncios de los diarios locales son importantísimos porque a mí me transmitían las esperanzas que sus autores ponen para volver a ver a la persona que les ha robado el corazón en un instante mientras paseaban por una calle, iban agarrados de la barra del metro o simplemente coincidían en una tienda de alimentación.

Danny Wallace ha sido para mí todo un descubrimiento. Cuando hace unos números hablé en el diccionario del Chick-lit también me enteré que existía el homónimo masculino y que se denominaba Lad-lit o Dick-lit. Creo que no había leído nada hasta ahora de este tipo pero desde luego me he quedado con ganas de más pese a que esta historia me ha desesperado por lo que tardan los dos protagonistas en encontrarse… Y no, no voy a decir cuánto porque os reviento toda la historia, es mejor que la leáis.

Una novela dicen que descabellada, lo cierto es que no puedo estar más de acuerdo pero es ingeniosa, cargada de humor ácido y la vez con elementos que enternecerán tu corazón. Somos chicas, somos (la gran mayoría) unas sensiblonas y pese a lo muy capullos que nos resulten los tíos siempre vamos a guardar ese resquicio de esperanza por ellos. Mi consejo: Lee y descubre.