Boletin
Esencia
Última modificación: Lunes, 11 Junio 2012, Visitas en web: 1636, Visitas en foro: 617
contigo escucho las estrellas

Contigo escucho las estrellas

Ficha Técnica

  • Título: Contigo escucho las estrellas
  • Autor/a: Linda Gillard
  • Serie: Sin serie
  • Reseña de: ELFLED

Puntuación

5.0/5 rating 1 vote

Comparte esta reseña

Sinopsis

Ella le enseña a escuchar y sentir el mundo que les rodea. Él le descubre cómo imaginar lo que jamás podrá ver…

Keir es para Marianne solo una voz: una voz masculina, profunda, que le recuerda el buen chocolate negro, ese tan sabroso, casi afrutado, pero con un toque amargo. Luego es una sensación: la de un rostro entre sus manos. Y conversaciones, conversaciones que la sorprenden, la devuelven a la vida y le hacen recuperar la esperanza, el miedo, el anhelo, el deseo.

Ese hombre independiente, seguro de sí mismo, ha quedado subyugado por el rico mundo interior de Marianne, su original manera de percibir la realidad, y quiere llevarla a su refugio en una isla escocesa para mostrarle, por fin, cómo son las estrellas.

Valoración personal

Empezaré diciendo que me he leído este libro de una sentada. No he parado ni siquiera para comer, de hecho, me puse a cenar cerca de la 1 de la madrugada y ni me daba cuenta que el estómago me rugía y me pedía combustible. Pero no podía dejarlo. Era superior a mí. Una página más (me decía), un capítulo más, diez páginas más… ¿nunca os ha ocurrido? A mí hacía tiempo que no.

La historia es sencillamente embriagadora. Los matices y colores que se describen en esta novela van un paso más allá a lo que estamos acostumbrados. Una historia donde no es más ciego el que menos ve sino el que menos siente.

Con esta novela he aprendido mucho, he reconocido por primera vez en mi vida lo que han debido de sentir mi bisabuela y mi tío abuelo (ambos ciegos). A la primera no llegué a conocerla, al segundo sí pero era muy pequeña. Nunca he jugado a la gallinita ciega y jamás me he sentido en ese estado de indefensión que deben sentir los invidentes. Sin embargo gracias a Linda Gillard he podido “ver”.

Una de las cosas que más me han llamado la atención es la cantidad de personajes que aparecen en la novela. Sólo cinco y uno de ellos tan solo en dos escenas y ni siquiera se sabe su nombre. El resto de la novela se centra y se lleva a cabo con solo 4. De estos cuatro personajes, las dos mujeres, Louisa y Marianne son las que más protagonismo tienen. A través de sus continuos monólogos claramente diferenciados por distintas tipologías de letras, la historia adquiere una dimensión hasta ahora no vista. Las dos hermanas van a ir desgranándonos una historia bajo sus distintos puntos de vista pero con una conclusión final.

Con unos divertidos diálogos y geniales toques de humor, Marianne, es capaz de dejar a un lado su incapacidad y narrarnos un mundo donde los sentidos del olfato y el oído deben sustituir al de la vista.
Keir, el protagonista masculino de esta historia es sencillamente un HOMBRE. Con mayúsculas. Aquí haré una reflexión. Siempre me han gustado los protagonistas con un toque un poco canallesco, bueno más que un poco… y a las pruebas me remito. Mis personajes favoritos han sido los que vulgarmente podríamos describir de cabrones. Tipos duros, canallas y arrogantes. En fin, el típico macho alfa de la manada. Sin embargo, Keir, logra estremecer con su sensibilidad y el amor hacia la vida el corazón más duro. Un hombre que es capaz de dar color al negro, un hombre que pone sonido a los colores y un hombre que pinta cuadros con la música para relatarle a una mujer los aspectos más sencillos de la naturaleza y de la vida. Como ya digo es un hombre que hace replantearse el prototipo de personajes masculinos.

Contigo escucho las estrellas nos habla de segundas oportunidades, de momentos decisivos en la vida de las personas, de ser consecuentes con las decisiones que se toman. En esta novela su autora nos demuestra que en un mundo donde la oscuridad es perpetua no existen ni la pena, ni la tristeza. Los invidentes son personas con sus carencias, con sus virtudes, con sus miedos y sus alegrías pero que viven en un mundo donde a veces, algunas personas, les tratan con atenciones excesivas y condescendencia aunque son muy capaces de hacernos percibir una realidad completamente diferente.
Me encantó la escena en la que ella se pierde en la nieve. Fue un momento de tensión y angustia constante donde te das cuenta que somos unos jodidos privilegiados, que el verdadero don que Dios nos ha regalado ha sido el poder de la visión.

He reído mucho con esta novela, las protagonistas tienen verdadero sentido del humor. Me he conmovido con esta historia, los personajes principales (Marianne y Keir) me han hecho comprender que la verdadera suerte de las personas está en encontrar a quienes te comprendan y sean capaces de aceptarte como eres. Pero también he soltado alguna que otra lágrima de angustia ante la impotencia de los hechos acontecidos.

Marianne es una mujer que pese a su problema, es una mujer fuerte a la que la vida le ha puesto muchas zancadillas. Viuda a los veintisiete años y arrastrando la pérdida de un hijo no nato se siente como si su tren ya hubiese pasado, como si hubiese consumido sus posibilidades de felicidad en pareja pero no así en la vida. Cada año visita el monumento conmemorativo de los caídos en la plataforma petrolífera donde pereció su marido, se sienta en un banco cercano y reflexiona sobre los acontecimientos de ese año.

El personaje de Louisa está lleno de encanto. Una autora de novela romántica vampírica que se esconde tras un pseudónimo y que está un poco loca por su ayudante Garth, un hombre al que le dobla la edad pero que es una persona entrañable. Un buen amigo, una mejor persona. Garth es un muro de contención en la vida de estas dos hermanas, un pilar fundamental que se va haciendo indispensable a lo largo de los capítulos. En dos palabras: un encanto.

Creo que es un libro del que se puede empezar a hablar y no terminar nunca. Siento que me dejo muchas cosas en el tintero y probablemente me acordaré de ellas después, cuando la crítica lleve subida unos minutos, unos días... Son tantos los matices…

Es una historia sorprendente donde todo tiene cabida pero me quedo con la GENIALIDAD de las descripciones que Marianne “visualiza” por mediación de Keir. Con un estilo sosegado y directo la autora sabe poner en boca de su protagonista las palabras idóneas para crear pinturas en la imaginación de Marianne. Una historia realmente sorprendente y que va desgranándose poco a poco, que se paladea igual que una buena copa de Rioja o el mejor café de Colombia. Muchas cosas cambiarán tus percepciones después de leer Contigo escucho las estrellas.