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Última modificación: Domingo, 10 Junio 2012, Visitas en web: 1546, Visitas en foro: 249
eloisa james

Duquesa enamorada - Loca de amor

Ficha Técnica

  • Título: Duquesa enamorada - Loca de amor
  • Autor/a: Eloisa James
  • Serie: Cuarteto de las duquesas - Libros 1 y 2
  • Reseña de: ELFLED

Puntuación

3.5/5 rating (2 votes)

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Sinopsis

Gina se vio forzada a contraer matrimonio con el duque de Girton a una edad en la que mejor hubiera estado en las aulas de una escuela que en los salones de baile. Directamente después de la boda su atractivo marido se fue volando al continente, dejando el matrimonio sin consumar y a Gina bastante indignada.

Lady Henrietta Maclellan anhela el romántico torbellino de una temporada en Londres. Pero como buena doncella de campo, siempre ha mantenido su naturaleza sensual en secreto; hasta que conoce a Simon Darby. Simon consigue que ella desee susurrar promesas de madrugada, intercambiar besos en un balcón, recibir cartas de amor ilícitas...

Valoración personal

Muchas de vosotras os estaréis preguntando qué crítica realmente va a salir de la mezcla de estos dos libros; sin embargo, la respuesta, para quienes no conozcan la obra de James, es sencilla: sus libros están tan estrechamente relacionados que es imposible hablar de uno sin hablar de otro por culpa de uno de los personajes.

«¿No sabes cómo es tu marido?»

Pues más bien, no. Así es la vida de Gina, una muchacha casada a muy tierna edad con un hombre que el mismo día de la boda y, tras pronunciar sus votos, saltó por la ventana y desapareció durante doce años. ¡Doce años! Desde luego era para no haberle esperado pacientemente a que regresara y solicitarle amablemente el divorcio.

Pero Gina parece ser que se ha enamorado, y lo ha hecho del estirado Sebastian, un hombre recto, leal pero que guarda un secreto un tanto sorprendente que no desvelaré para manteneros en la intriga. Además, ella cuenta con el apoyo incondicional de sus tres amigas. Para Gina, Esme Rawlings, Carola y Helena son sus incondicio-nales, son mujeres que, al igual que ella, viven separadas de sus maridos y si bien Carola quiere hacer lo imposible por volver a la cama de Tuppy, Esme está deseando tener un bebé y Helena no puede soportar que su guapo e introvertido marido le pasee por sus narices a las amantes de turno, Gina lo que no puede hacer es tener que vivir el resto de su existencia con un marido que ni siquiera repara en ella. Claro que, si ese marido vive en Grecia a miles de kilómetros la coexistencia conyugal es tanto más absurda.

Por ello, Gina le escribe con la intención de que vuelva a Inglaterra, interponga una demanda de anulación del matrimonio y ella pueda quedar libre para casarse con Sebastian. Con lo que Gina no cuenta, desde luego, es con el atractivo y seductor encanto de su marido. Un hombre que sólo quiere pasar unos días en Inglaterra para formalizar la petición de su esposa y poder volver a sus islas; ni con su abogado, un hombre dispuesto a todo para que el matrimonio se consuma y no haya manera de disolverlo sin un escándalo.

No sabéis lo que me he podido llegar a reír con las escenas de esos intentos «medio fallidos» del bueno del ayudante del abogado. ¡Ay, por Dios! Ni con los encuentros y desencuentros de nuestra pareja protagonista principal.

No obstante, lo que más me ha gustado de esta primera historia «Duquesa enamorada» es la historia paralela que su autora lleva a cabo con Esme y es por ella que me es imposible separar esta primera entrega de su segunda… «Loca de amor». Porque aquí donde la veis, esta mujer intrépida y decidida y a quien en los círculos de la alta sociedad se la conoce como Esme la Infame, es la que va a dar cohesión a todas las novelas de la serie y es por la que estoy deseosa que caigan en mis manos «Una persecución salvaje» y «Your wicked ways».

Pero  vayamos con la siguiente historia, de momento.

«¿Que usted no puede qué?»

Os estaréis preguntando que no puede Henrietta, la protagonista principal de esta segunda entrega, pues bien, muy sencillo: No puede tener hijos.

La pobre chica ha establecido un vínculo de amistad con Esme Rawlings y ésta quien en breve va a recibir la visita de su sobrino, tiene un plan. Lo único es que Esme se siente como un barril, sus preciosas curvas han caído en el olvido, su enorme barriga la hace andar como un pato y lo peor de todo es que no puede dejar de llorar. Llorar por un hombre al que quería pero que no está muy segura de si verdaderamente es el padre del niño que va a nacer y llorar por otro al que no ha podido dejar de amar desde aquel encuentro ilícito.

Con la sospecha de que la esposa de su tío, Esme, ni siquiera esté embarazada, Simon acude presto a casa de su tía para confirmar la noticia pues de ello depende su herencia y su recién estrenado título. Pero una vez emprenda camino sabe que tendrá que lidiar con dos niñas: una que se pasa todo el día gritando y diciendo «Soy una pobre huerfanita» y otra que no para de lanzar por su hermosa boquita todo el alimento que le entra por ella.

No hay que decir que cuando al fin llega a destino, no está para bromas. Ni siquiera para un mal chiste, así que, no digamos para una mujer de armas tomar que le pone en su sitio y le habla de las responsabilidades de ser padre. Pero si esa mujer es bonita, con un cabello como trigo al sol, el pobre hombre está perdido…

Henrietta es el personaje más tierno y maternal que me he topado hasta la fecha, quizás sea por su desesperado interés en conseguir a un hombre con hijos propios y que no le exija hijos a ella… porque ella no puede correr el riesgo de tener un hijo. Lo saben todos, incluso la propia Henrietta.

Y esto, es el hilo argumental de una trama preciosa que me ha encogido el corazón y me ha hecho verter muchas lágrimas porque la sensibilidad que muestra Simon le lleva a ponerle en un brete. Lo que nos lleva a una conversación con sentimientos muy a flor de piel entre Henrietta y su madrastra Millicent dónde ésta, de forma un tanto apabullada, le cuenta la realidad y el riesgo de mantener relaciones íntimas. Creo que esto no hubiese hundido a Henrietta si no llega a ser porque Simon acaba de proponerle matrimonio y no ha tardado ni dos minutos en retirar su propuesta.

¿Qué hacer? Pues llevar a cabo el intrépido plan de Esme. Sabe que de ese modo conseguirá a Simon Darby pero… ¿a cambio de qué?

No puedo sino recordar las palabras en las que hace referencia a una carta:

—No. Una carta de amor. Como nunca iba a recibir una carta de ésas, me escribí una. (ni que decir, que aquí ya comencé a llorar como Magdalena)

Estoy deseando pillar los siguientes libros de la serie. «Una persecución salvaje» está ya a la venta pero aún tendré que esperar hasta Junio para poder hacerme con el siguiente. Contaré los días y me morderé las uñas porque yo quiero saber de una vez como termina la historia de Esme y cómo Helena y su marido Rees pueden llegar a un acuerdo después de que éste demuestre que, quizás, no es el hombre que to-das pensamos.