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Última modificación: Miércoles, 08 Mayo 2013, Visitas en web: 1155
el benefactor

El benefactor

Ficha Técnica

  • Título: El benefactor
  • Autor/a: Sabrina Jeffries
  • Serie: Escuela de Señoritas 6
  • Reseña de: ANNY

Puntuación

4.4/5 rating (5 votes)

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Sinopsis

Desde que empezó la serie, los lectores se han preguntado acerca de la relación de Charlotte con su misterioso amigo por correspondencia, el primo Michael. Ha llegado el momento de saber cuál es su verdadera identidad.

Cuando tenía dieciocho años, Charlotte Page cometió un error que cambiaría toda su vida. Agravió a un hombre en un acto impulsivo que llegó a lamentar profundamente, aunque la condujo directamente a lo que ahora es: la señorita Harris. Y sin saberlo, ese hombre es ahora su anónimo benefactor, el misterioso primo Michael.

Su mascarada comenzó como preparación a una terrible venganza, pero se fue transformando en algo muy agradable y ahora Charlotte necesita desesperadamente su ayuda. ¿Podrá salvarla del desastre sin revelar su secreto o conseguirán los errores del pasado separarlos para siempre?

Valoración personal

«El benefactor» es la historia de una venganza. O de como esa venganza, a pesar de haberte arrepentido por siquiera haberla empezado, puede volverse en contra tuya y morderte directamente en el culo. Esto es lo que le sucede ni más ni menos a David Masters, lord Kirkwood.

Pero comencemos por el principio. Charlotte Harris es la virtuosa directora de la escuela que lleva su mismo nombre, donde se educa a señoritas para convertirse en las damas que debieran ser. Pero no esas ñoñas que sirven únicamente como floreros, sino en damas cultas versadas en distintas materias y capaces de desenvolverse en la sociedad. Durante años ha contado con la ayuda y el apoyo del primo Michael, su anónimo benefactor. Una colaboración bajo la que Charlotte y su Escuela de Señoritas ha progresado y prosperado convirtiéndose en una de las mejores escuelas a la que los padres mandan a sus hijas.

Hasta que algunas de sus alumnas se vieron envueltas en varios escándalos —aunque terminaran en matrimonio, todo hay que decirlo— que empañaron el buen nombre de la escuela. Esto unido a la amenaza de la construcción de un hipódromo en la finca colindante a la suya tiene con el alma en vilo a Charlotte, que ve peligrar tanto su modo de vida como el sueño que tantos esfuerzos le costó poner en pie. Por eso, ella no entiende que el primo Michael le falle precisamente ahora, después de años de amistad. Su ausencia, su silencio después de todas las cartas que le ha enviado, y que a su vez le han sido devueltas, le resulta inconcebible. Aunque quizás la culpa fuese suya por insistirle en que saliera del anonimato.

Charlotte no sabe cómo salir de esta aciaga situación. Con cada vez menos alumnas, la falta de ingresos comienza a hacerse notar. Aunque quizás esto debiera ser el menor de sus problemas ante la aparición de David Masters, el hombre que provocó que ella se convirtiera en la señora Harris, que paradójicamente se presenta en la escuela con la salvación bajo el brazo. Al parecer, su difunta esposa Sarah, antigua alumna de la escuela, ha dejado en su testamento una cantidad de dinero destinada para la señora Harris. Aunque con una condición: él deberá supervisar cómo se utiliza ese dinero.

¿Será que el cielo ha escuchado sus plegarias y esta es la respuesta a sus súplicas? ¿O es que David ha estado todos estos años buscando la manera de vengarse de ella? Sea como fuere, Charlotte no está dispuesta a ponérselo tan fácil.

Lo cierto es que este primer encuentro entre la pareja protagonista a mí me desubicó un poco. La normalidad con la que Charlotte recibe a David me extrañó sobremanera. Su reacción es demasiado serena para una mujer que se encuentra cara a cara, después de tantos años, con el hombre que supuestamente la engañó. Como mínimo me esperaba que le echase de allí con cajas destempladas. No conté para empezar con la sempiterna hipocresía de la alta sociedad y luego con los detalles que la autora va desvelando a lo largo del libro que nos dan buena cuenta de que entre esta pareja hay muchos más secretos de los que se ven a primera vista.

David y Charlotte se conocen desde niños, ninguno podía soportar al otro hasta que sus padres tuvieron la brillante idea de casarlos. Cada uno por su parte, estaba decidido frustrar a ese matrimonio a cómo fuera lugar, hasta que en un verano que las familias se juntan ellos tienen la oportunidad de conocerse mejor. Lo que comienza como un encuentro a desgana termina en un delicioso romance. Hasta que Charlotte descubre a David con otra mujer. Y como forma de desquitarse escribe una carta que acaba publicada en un periódico. Cómo es natural, el escándalo no se hizo esperar.

Probablemente os vais a reír, aunque a la que le entró la risa tonta por la escena que se me vino a la cabeza fue a mí. El pasaje donde se narra su encuentro de juventud me recordó al comienzo de la película «La princesa cisne». Sí, como lo oís. Dos padres que intentan unir a sus hijos, las trastadas que como niños se hacen los unos a los otras y un encuentro que empieza a fructificar hasta que ellos, como no, meten de nuevo la pata. Quienes la recuerden sabrán a qué me refiero. Si hasta los sobrenombres de Charlotte y David son para echarse a reír, Señorita Mono y Señor Batín Chillón. En fin, las cosas que a veces nos ocurren.

Al principio comenté que ésta bien podía ser la historia de una venganza malograda. Y es que los protagonistas no se ponen de acuerdo en los tiempos. Charlotte teme que la oportuna aparición de David sea parte de un plan de venganza, cuando la verdad es que la venganza comenzó años atrás con la protección del primo Michael, aunque pronto se arrepintió de ponerla en marcha. Y es que a través de sus cartas, David volvió a enamorarse de la mujer que en un momento conquistó su corazón.

Pero quizás ya sea demasiado tarde y la maraña muy grande para que David la desenrede fácilmente. Charlotte sabe que cometió un error cuando escribió aquella carta y otro aún más grande cuando se casó llevaba por el despecho. Jamás consiguió olvidar a David y su presencia le recuerda constantemente lo que pudo ser y no fue. Por su parte, David tampoco ha sido afortunado en el amor. El suicidio de Sarah lo ha dejado marcado y se culpabiliza por no haber hecho todo lo posible por salvar a su esposa, aunque lo cierto es que no estaba en sus manos.

Ambos desean dejar atrás el pasado, pero la farsa del primo Michael se interpone entre ellos. Charlotte no sabe si puede confiar en David, y él cada vez retrasa más el momento de contarle la verdad por miedo a perderla para siempre. Lamentablemente, el pasado siempre vuelve y existen asuntos inconclusos que nuestros héroes no podrán eludir y a los que deberán hacer frente cara a cara.

«El benefactor» es un bonito romance que si bien al principio es lento, poco a poco toma ritmo y forma. Una historia de amor de segundas oportunidades entre una dama que sabe lo que quiere y luchará por conseguirlo y un caballero que deberá dejar a un lado el orgullo y el miedo para enfrentarse de una vez por todas a su propia mascarada. En ella encontraremos escenas de todo tipo, algunas muy cómicas, otras sensuales y atrevidas, incluso nos toparemos con un poco de misterio. Una novela que recomiendo leer a las seguidoras de Sabrina Jeffries, por supuesto, y también a quienes huyan de las típicas novelas históricas ambientadas en los salones de baile. Con esta historia, la Escuela de Señoritas de la señora Harris cierra sus puertas. ¿O quizás no?