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Última modificación: Martes, 12 Junio 2012, Visitas en web: 1309
el beso de un libertino

El beso de un libertino

Ficha Técnica

  • Título: El beso de un libertino
  • Autor/a: Judith James
  • Serie: Sin serie
  • Reseña de: Shail

Puntuación

4.0/5 rating 1 vote

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Sinopsis

Abandonado por su padre cuando era pequeño, William de Veres había crecido sin conocer la felicidad. Pero dejó atrás el pasado y, como héroe militar y conocido canalla, alcanzó un puesto de renombre en la hedonista corte de la Restauración. Las guerras civiles habían hecho que Elizabeth Walters perdiera a su padre. Sola y desprotegida tuvo que huir de un matrimonio no deseado, y se encontró con algo que no esperaba. Cuando su amabilidad y su belleza despertaron la atención de William, y después del rey, se vio obligada a tomar una decisión...

Valoración personal

Abandonado por su padre cuando era un niño pequeño, William de Veres creció bajo la sobra de su rígida madre y con el cariño de su joven vecina. El tiempo y la guerra han conseguido que de Veres sea un valeroso caballero del rey, es un poeta, un bufón y un canalla incapaz de tomarse nada en serio. Elizabeth Walters perdió a su madre cuando era muy joven, su padre un eminente militar que apoyaba al Parlamento no podía ocuparse mucho de ella. Su única felicidad provenía de su guapo vecino del que acabó enamorándose con los años. Cuando los años van pasando Elizabeth se ve obligada a casarse con un rígido señor mayor. Una vez viuda cree que su vida será por fin feliz, hasta que llega a su vida de nuevo William de Veres, el muchacho, ahora un hombre del que lleva enamorado años.

 «El beso de un libertino» de Judith James es una historia de reencuentros, de una pareja que se enamorando siendo muy niños y que luego de una prolongada separación se vuelven a encontrar.

Nuestra historia comienza con William de Veres perseguido por los hombres de Cromwell. Su captura no sería muy agradable ya que es uno de los amigos más íntimos del aspirante al trono Carlos II, además de su mejor espía. William necesita descansar y que alguien se ocupe de sus heridas. Ve una casa en un lugar apartado y acude a buscar ayuda. Allí le recibe una joven pelirroja que le despierta algunos recuerdos. Ella le cura las heridas y le da una noche de pasión. A la mañana William se despide sin saber si volverá a ver a su benefactora.

La mujer era Elizabeth Walter, y no es una desconocida. A partir de este momento la novela contará con dos frentes, uno es el pasado al que de vez en cuando acuden los protagonistas para recodar los momentos y las promesas que hicieron siendo adolescentes; el otro es el presente siendo ambos  adultos, semejantes pero a la vez diferentes.

William de Veres es un hombre al que es imposible tomar en serio. Es un truhán, un ladrón, bebe sin parar y le gustan las mujeres tanto que evita repetir pasar la noche con la misma. Con respecto a ellas no es muy escrupuloso y no le importa compartir amante con sus amigos, muestra de que de ellas solo quiere el placer físico. Es un hombre divertido, pero también tiene un humor un punzante que refleja en sus poemas y que le han valido que sea expulsado de la corte en varias ocasiones.

Elizabeth Walter, es una mujer que no ha tenido una vida fácil. No es hermosa según los cánones tradicionales por culpa de su cabellera pelirroja. De niña no era muy feliz hasta que conoció a de Veres. Con los años su amistad se hizo más profunda y terminó enamorada de él. Pensaba que se casarían y formarían una familia pero la guerra, y estar en bandos separados hizo que ella contrajera matrimonio con un déspota puritano que la maltrató sin piedad. Es una mujer fuerte, luchadora, no se hace grandes ilusiones sobre lo que le depara la vida pero aún así es capaz de soñar. Su amor por William es quizá su único defecto, lo protege incluso aunque suponga perder lo poco que tiene. Y eso que él no la reconoce.

Al principio están en bandos opuestos, cuando Carlos II ya es rey y William está en la corte a Elizabeth se le presenta la oportunidad de solicitar al rey una audiencia para poder recuperar las tierras que los hombres de Cromwell le arrebataron. En este punto podría tirar de su amistad del pasado pero prefiere  hacer las cosas a su manera y además ver que él no la reconoce otra vez la destrozaría aun más. Por suerte William la ve, y descubre su verdadera identidad. A partir de aquí arranca una historia de amor que no es fácil. Las dificultades no vienen de que el padre de la joven muriera en una batalla en la que participó su amando en el bando contrario. Lo bueno de esta protagonista es que no guarda rencor sobre este hecho, ella es consciente de que la guerra y la muerte no eligen bando, y en una batalla no se está para recuperar amistades sino para matar al enemigo. Por esta parte muy bien porque así nos evitamos que nuestra joven heroína se pasa gran parte de la novela con la angustia de que quiere a un hombre que puedo matar a su padre.

El problema viene del propio carácter de William, se puede decir que él mismo es su mayor enemigo. Poco a poco vamos viendo que hay detrás de su deseo de no ser feliz, de esta ansia de esconder su angustia entre la bebida y las mujeres.  Por eso la relación que mantiene con Elizabeth si bien tiene visos de ser una hermosa relación de amor no podemos llamar «amorosa» porque para de Vere no es más que un momento placentero con otra mujer. Pero claro, no es tan fácil como parecer y hasta que él se dé cuenta de que debe luchar por el amor de Elizabeth nuestros protagonistas vivirán situaciones más o menos complicadas.

Si por parte de William  muchas cosas deben de aclarase por parte de ella, no hay tanta complicación. Quiere a ese joven que la enamoró de niña y también quiere al hombre que tiene delante, pese a que en muchas ocasiones tenga el corazón roto por su culpa. Me ha gustado esto de ella, que no le dé muchas vueltas a sus sentimientos sino que es sincera consigo misma y con lo que siente.

La relación de ambos estará plagada de encuentros tórridos, de momentos complicados que se entrelazan con otros más tiernos.

Por regla general es un libro que avanza a buen ritmo aunque en ocasiones resulte un poco pesado al repetir ideas ya vistas con anterioridad. Aún así se lee muy bien, es entretenido y la historia de amor se sostiene hasta el final.

Me ha gustado, creo que «El beso de un libertino» de Judith James es un buen libro para leer.