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Última modificación: Domingo, 14 Octubre 2012, Visitas en web: 912
beso espia

El beso de una espía

Ficha Técnica

  • Título: El beso de una espía
  • Autor/a: Anna Randol
  • Serie: Independiente
  • Reseña de: ELFLED

Puntuación

4.5/5 rating (2 votes)

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Sinopsis

Mari Sinclair, una mujer de exótica belleza que ha crecido en el corazón del misterioso Oriente, decide que ha llegado la hora de dejar de trabajar como espía británica cuando escapa por los pelos a un atentado contra su vida. Por desgracia, hay personas que no son de la misma idea y están dispuestas a utilizar incluso el chantaje con tal de que no abandone.

Así pues, Mari tiene que cargar con un guardaespaldas obsesionado con el deber, y él debe asegurarse de que ella complete y sobreviva a una última misión. El comandante Bennett Prestwood es demasiado abnegado en su trabajo, demasiado inflexible y demasiado atractivo. Los oscuros secretos y las mortíferas traiciones que acechan a Mari se irán revelando poco a poco, y el leal militar se dará cuenta de que, para salvar a esa extraordinaria mujer y ganar su amor, tendrá que hacer algo impensable para él: romper las reglas, unas reglas que el amor y el deseo cambiarán de forma tan repentina como irrevocable.

Valoración personal

—Lo leí en un libro.
—¿Un libro? ¿Qué libro?

Pues sí, lo leyó en un libro… ¡Y qué libro! ¡La leche! Pero ya llegaremos a ese instante.

Éste es el debut en España de Anna Randol y lo que más me ha atraído de esta novela es su ambientación histórica. ¡Gracias a Dios! ¡Otra que se aleja de los fastuosos salones de baile londinenses! (Como diríamos en Andalucía) ¡Qué jartura! Es como si no hubiesen existido otros momentos históricos en la historia de la humanidad.

Durante algunos años las editoriales nos bombardearon con este período, el XIX inglés. Gracias a todos los dioses, santos o meigas (según en lo que creías, que yo ahí no me meto) que comienza a haber movimientos en este sentido. Si hace un par de años re-descubrimos el Far-West… poco a poco hemos ido encontrándonos en el mercado literario con el medievo español, las Highlands del XVII o el XVIII… o incluso momentos más alejados ahora en el futuro. Es de agradecer, no digáis que no.

No sé a vosotras pero a mí me gusta viajar. Viajar por parajes que no conozca, viajar a través de las palabras de autoras como Anna y descubrir lugares tan exóticos como la Constantinopla de principios del XIX. Un lugar cargado de aromas a especias y tan cálidos como el sol que la baña durante gran parte del año. Edificios grandiosos y culturas muy diferentes a la nuestra. Pero si además estos lugares maravillosos viene acompañado de una historia de amor un poco diferente a lo que estamos acostumbrados… ¡pues mejor que mejor! Y eso es lo que vamos a encontrar en la novela de Randol.

Personajes cálidos y bien plantados además de consecuentes con sus ideales. Protagonistas capaces de enfrentarse a cualquier cosa con tal de mantener su conciencia tranquila y su honor intactos.

A Bennet podríamos catalogarlo dentro del grupo de los protectores. Y lo es al máximo. Además el tío tiene un olfato que nadie puede dársela con queso. Ni siquiera alguien tan versada en el arte del despiste como Mari.

Ella es encantadora, tiene un halo de ésos de inocencia y a la vez de empatía que me ha gustado mucho. Es capaz de ponerse en el lugar de los que están subyugados o supeditados a un régimen que no han escogido. Es fuerte, es valerosa y es intrépida. Y es una excelente pintora. Este rasgo ha sido uno de los que más me han llamado la atención. Tal y como describe Bennet (o Anna Randol) sus pinturas, sus dibujos piensas que deben ser geniales e impresionantes y para una servidora, que tiene dos manos izquierdas en cuanto a dibujo se refiere, no dejo de apreciar esta gracia, este don (llamadlo como queráis) en quien la posee. Me imaginaba la mariposa que describe y casi podía tocar sus alas…

Ha habido muy buenos momentos a lo largo de esta historia y si tuviese que quedarme con alguno me quedaría con el enfrentamiento entre Bennet y Reginald, el padre de Mari. Esta escena es el indicativo perfecto de la naturaleza de Bennet, de su afán proteccionista hacia Mari y hacia quien él piensa que debe proteger o está bajo su cuidado. No tolera los malos tratos y se ciega de tal manera ante una situación mínimamente parecida que no ve el contexto de la situación…

También he disfrutado mucho de sus personajes secundarios. ¡Ojo he disfrutado de ellos, que no con ellos! Porque con algunos he podido sufrir bastante. He sufrido por el padre de ella y su adicción al opio. He sufrido por Achilla y su amor no correspondido y he sufrido por Nathan y su amor perdido. Y hablando de Nathan, me ha gustado mucho este personaje. Es de esos personajes que, sin tener un papel de primera línea en la historia juega uno importante en la vida de la protagonista. Es intuitivo, amable, generoso y cariñoso con ella. Sabe muy bien cómo es y conoce sus debilidades además es el primero en darse cuenta del cambio sentimental que empieza a gestarse en Mari (ese momento contiene un diálogo ingenioso y un poco atípico).

—Lo sé tus expectativas son extremadamente bajas. Nunca confías en nadie. Finges que haces, pero, en realidad, solo les estás dando tiempo para que te fallen. Después te aferras a cualquier fallo como prueba de que tenías razón al no confía en ellos.

El personaje de Achilla es el que me ha hecho sonreír en algunas ocasiones. Pese a su amor no correspondido es capaz de ser abierta y perspicaz. Las conversaciones «picantes» con Mari son de lo mejor de la novela. Estad atentas a ellas.

Además me he encontrado con una situación que, en serio, me ha resultado un poco chocante. Imaginaos por un momento la misma: Una mazmorra a oscuras y sucia y maloliente, la espada de Damocles sobre la cabeza de ambos (Mari y Bennet) porque les han «pescado» en un lugar donde no debían haber estado. En pocas horas vendrán para torturarlos y ¿qué hacer? ¡Pues vamos a mantener relaciones sexuales! No sabía muy bien si echarme a reír en ese momento por lo absurdo del momento o bien darme de cabezazos porque un suelo (vete a saber en qué condiciones) va a ser el tálamo de una mujer… Creo que tan solo en otra ocasión me he encontrado con otro sitio tan inusual como éste: un ataúd. Sí, chicas, lo que leéis. Un ataúd. Ahí es donde mantienen relaciones sexuales Fort y Elfled en «Atrevida» una novela de los Malloren de Jo Beverley. ¿Recordáis?

Pero aparte de esto, la novela «El beso de una espía» tiene elementos suficientes para mantener al lector entretenido durante unas cuantas horas con una historia de amor dulce y amena, una trama política-suspense un poco caótica que tal y como van desarrollándose los acontecimientos bien puedes prever quién está detrás de todo el tinglado. Y la encrucijada de una mujer cuando se encuentra dividida por lealtades enfrentadas.

Ah, otra cosa, os desvelo el misterio del principio…

—¿Qué libro?

—Un antiguo texto indio

—¿El Kama Sutra? ¿Has leído el Kama Sutra?
—¿Has oído hablar de él? Yo lo estudié en sánscrito