Novedades
Esencia
Última modificación: Martes, 09 Abril 2013, Visitas en web: 940
deber caballero

El deber de un caballero

Ficha Técnica

  • Título: El deber de un caballero
  • Autor/a: Julia Justiss
  • Serie: Wellingford 3
  • Reseña de: Shail

Puntuación

0.0/5 rating (0 votes)

Comparte esta reseña

Sinopsis

Cuando Hal Waterman visitó a la viuda Elizabeth Lowery, lo hizo movido por su deber de caballero. Con un hijo pequeño y un hogar fuera de control, Elizabeth se mostró muy agradecida por su ayuda.Hal encontró a Elizabeth más hermosa aún que la primera vez que se vieron, pero sabía que ella sólo lo veía como a un amigo tierno y generoso.

Elizabeth encontró cariño y compañía en la presencia de Hal. Pero entonces un deseo tentador comenzó a bullir en su interior. Su fuerza y su presencia se habían convertido de pronto en algo muy atractivo…

Valoración personal

Esta historia es la historia de una segunda oportunidad porque Hal conoció a Elizabeth en la boda de su mejor amigo Nicholas con Sarah, la hermana de la joven protagonista. Allí Hal se quedó prendado de la joven rubia, pero en vez de acercarse a ella y empezar a cortejarla, le entró tal pavor que salió huyendo de la boda.

Ahora que los años han pasado nuestro protagonista se siente más seguro de si mismo y ve una puerta abierta para conquistar a la mujer que le arrebató el corazón hace años.

Han Waterman es un hombre rico y poderoso, un gran hombre de negocios que invierte con éxito, de modo que poco a poco ha ido aumentando su fortuna. Aunque pasa de los treinta no se ha casado aunque las maquinaciones matrimoniales de su madre, con la que no se lleva bien, le están sacado de quicio, pues le presenta candidatas cada vez que acude a su casa. Hal es un tranquilo, en el mundo de los negocios, donde las cifras mandan, se desenvuelve muy bien pero en el plano social no tanto y eso que es guapo y tiene buena planta. Me ha gustado este personaje, no es el típico hombre de regencia que está seguro de todo y que espera que el mundo se doblegue ante su forma de actuar o de pensar. Hal, es distinto, es sencillo y no siempre logra salir airoso de aquellas situaciones que le incomodan. Con su madre, por ejemplo, prefiere darle largas, que decirle a la cara que le deje en paz. Y eso que no se lleva bien con ella. En su relación con Elizabeth le pasa lo mismo. Es verla de nuevo y caer otra vez enamorado, pero el caso es que no sabe cómo hacer para ir más allá. Le domina no solo la buena educación, su marido acaba de morir hace unas semanas sino que galán es un poco negado, ya que esconde su incapacidad para cortejarla siendo serio, cortés y poco parlanchín.

Elizabeth es una dama de la cabeza a los pies. Se casó poco después de su hermana Sarah con uno de sus mejores amigos porque lo normal es que estuviera casada. Por su parte hubo cariño hacia su marido, pero no un gran amor, entendido como algo visceral e incontrolado. Cuando la conocemos está en la inopia, es decir, su marido a muerto y de repente se encuentra con que debe hacerse cargo de las cuentas y de los problemas de una casa de los que no sabe nada.

Quizá lo peor que podemos decir de ella, es que es tan dama, que en cuanto tiene oportunidad se agarra al ofrecimiento de Hal de arreglar todos los asuntos financieros hasta que su cuñado Nicholas regrese con su hermana de un viaje por el continente. Se le puede echar en cara que no sea ella la que empiece a manejar los asuntos económicos pero teniendo en cuanta cómo es Hal es una suerte que no lo haga porque si no nuestro protagonista cogería la puerta para no volver a verla, pese a que seguramente la amaría el resto de su vida.

La relación entre ambas va a buen ritmo, lento pero seguro. Es muy bonito ver cómo a pesar de las limitaciones que tiene Hal a la hora de expresar sus deseos y anhelos, no se olvida de ayuda a Elizabeth no solo con las cuentas. Él le abre nuevos caminos que tienen que ver con sus pinturas. Le permite ver que sus cuadros, sus bodegones, sus retratos son muy buenos, como los de cualquier pintor de prestigio. De este modo Elizabeth no encuentra en Hal solo al amor de su vida, está vez si hablamos de un amor profundo, carnal, y de corazón, sino también la posibilidad de madurar como persona, cogiendo más confianza ante el mundo.

Con respeto a la relación amorosa, de vez en cuanto me dan ganas de dale un empujón a Hal para que coja a Elizabeth en brazos y le dé un gran beso pero sabemos que no lo hará. Además le quitaría la gracia a las desventuras de debe sufrir él por culpa de las maquinaciones de su madre, que nos dan unas cuantas escenas de celos.

No nos podemos olvidar de los secundarios, está David, un niño encantador que adora los animales, que descubre en Hal un modelo masculino que seguir. También está Sir Gregory Holburn, un amigo del marido de Elizabeth que dará más de un quebradero de cabeza con sus no muy decentes proposiciones.

«El deber de un caballero» me ha gustado mucho. Es una historia bonita con personajes bien esbozados. No decepciona.