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Última modificación: Miércoles, 08 Mayo 2013, Visitas en web: 844
despertar dama

El despertar de una dama

Ficha Técnica

  • Título: El despertar de una dama
  • Autor/a: Cecilia Grant
  • Serie: Blackshear 1
  • Reseña de: ELFLED

Puntuación

4.0/5 rating (2 votes)

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Sinopsis

Súbitamente viuda, Martha Russell concibe un escandaloso plan… para concebir.

Martha Russell acaba de verse liberada de un matrimonio infeliz y se prepara para abandonar Seaton Park cuando se entera de que su cuñado, el futuro heredero, es un crápula egoísta y depravado. Dispuesta a asegurar su propio futuro y el de los empleados de la propiedad, Martha maquinará un plan tan desesperado como brillante: concebirá una criatura y la hará pasar como legítimo heredero.

Para llevarlo a cabo contratará a Theo Mirkwood, su joven y mujeriego vecino. Pero una cosa es tener que quedarse encinta y otra muy diferente disfrutar de la experiencia. ¿Podrá Theo despertar la pasión de Martha?

¿Puede una relación estrictamente de negocios convertirse en algo más?

Valoración personal

—[…] Hay un burdeos en ese aparador de ahí, si considera que puede servirle de ayuda.
—¿De ayuda? —Pero ¿qué clase de gallina suponía la dama que había contratado?—. Querida, el día que necesite un burdeos para dar la talla, ya puede ponerse a cavar mi tumba.

Cuando comencé a leer esta novela imaginé que me iba a encontrar imbuida en una especie de comedia de enredos donde la protagonista, una jovencita y torpe chica en cuestiones sexuales que no ha tenido un matrimonio ardiente podríamos decir da con el típico calavera que es más ardiente de lo que ella puede imaginar.

Lo que para nada me esperaba era encontrarme a una mujer con fuertes convicciones religiosas y con un dilema moral tan grande que no le iba a permitir disfrutar del lado, digamos, alegre de la pasión.

El planteamiento que Cecilia Grant hace de su protagonista femenina es de los más atípicos que me encontrado… os lo aseguro. Había momentos en que no sabía si reírme con lo que le estaba ocurriendo a nuestra protagonista o directamente echarme a llorar con ella. Una protagonista compleja pero de la que he disfrutado.

Martha es joven, ingenua pero tiene un alto sentido de la responsabilidad. Una responsabilidad tan elevada y un sentido de la dignidad tan alto que es por ello que te choca que sea capaz de mentir.

Y digo mentir por no decir MENTIR. Martha va a engañar, va a falsear o manipular los hechos recientes de su vida si con ello logra preservar a las mujeres que tiene a su cargo. Ella no va rebajarse a una relación amoral por disfrute propio como sería de suponer en una joven viuda, no. Ella lo hará porque no ve otra salida al enorme problema que se le viene encima a las trabajadoras de su finca. Martha está dispuesta a aferrarse con uñas y dientes a cualquier posibilidad que se le presente para mantener el orden y el decoro en el que ha sido su hogar desde su matrimonio hasta su viudedad. Y cualquier cosa significa pasar por tener un hijo y hacerlo pasar por legítimo y solo tiene un mes.

¿Dónde puede encontrar a un hombre ¡en cuestión de horas! discreto y necesitado?

Es cuando entra en escena nuestro protagonista, Theo.

Parémonos un momento en él. ¡Menudo personaje! En serio. No me he podido reír más con él. Su presentación literaria no pudo ser menos cómica. Cada vez que recuerdo la escena es que no puedo dejar de reír.

La postura adoptada por el sujeto daba señales de su indolencia. Tenía las piernas largas, obladas como las de un saltamontes con objetos de encajarlas en el hueco que quedaba entre su bando y el de enfrente. Había posado las manos totalmente laxas, sobre el misal que tenía en el regazo, todavía abierto por el lugar que estaba consultando mientras estaba despierto. Sin duda alguna, era uno de esos hombres que acudían al a iglesia con el propósito esencial de que todo el mundo pudiera oír cómo cantaba.
Por otra parte, la torturó con algo más: un ronquido. Un ruido grave y sutil como el zumbido de algún insecto lejano, aunque se trataba sin lugar a dudas, de un ronquido.


¿Lo habéis leído? ¿No logró Cecilia arrancaros unas carcajadas en ese momento? Aunque no fue el único. El momento álgido de alguno de sus encuentros sexuales tampoco tienen desperdicio. En primera instancia la escena donde ella le ve desnudo por primera vez… Describir el momento completo me llevaría más palabras que espacio dispongo, no obstante os remitiré a la página dónde esto sucede, la 63. Pero en otra que sucede más adelante… ¡Pobre Martha! ¡Pobre Theo! Aunque he de decir que ahí la autora estuvo sembrada. La conversación que se genera entre ellos es digna de mención. Había leído cosas inverosímiles entre una pareja pero ¿cómo ésta? Disculpad que os asegure que no.

No obstante es una de esas escenas que me he ido encontrando a lo largo de la novela en la que la situación no me permitía decidirme si reír o llorar.

Me reí en primera instancia, no os lo voy a negar, porque Theo estaba un tanto «desesperado», por más que intentaba… no lograba… hasta que en un exabrupto le dice (no con estas palabras): Niña, estás muerta. Las palabras exactas que empleó Theo fueron…

No, pensó, ¡precisamente, usted no ha hecho nada de nada! ¡Bien podría haber estado embistiendo a un cadáver!

Como digo solté la carcajada en un primer momento pero al cabo de unos segundos no pude menos que sobrecogerme y darme una tremenda lástima de ella. Una mujer que jamás ha conocido la pasión, que no es capaz de, digamos, desatarse. Una mujer que es fría como un témpano de hielo y que tiene la fogosidad de una candela apagada. Me entristecí por ella y me hizo darme cuenta que esta novela tenía más de una lectura; que había varias formas de «analizarla» y que me iba a dejar muchas cosas en el camino si no prestaba atención a los detalles. Fue cuando la novela me enganchó de verdad.

A partir de ese momento también comencé a leerla entre líneas para intentar dilucidar lo que su autora quería mostrar bajo el halo de divertimento. Me recordó en cierta medida a los libros de Regina Roman, salvando las distancias históricas y el estilo propio de cada autora, claro.

La pega que le pongo a esta historia es lo precipitado de su final pues se resuelven muchas cosas en pocas páginas pero es una autora que volveré a leer y lo haré con gusto. Espero que no me decepcione.