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Última modificación: Domingo, 10 Junio 2012, Visitas en web: 1277
el duque impostor

El duque impostor

Ficha Técnica

  • Título: El duque impostor
  • Autor/a: Gayle Callen
  • Serie: Hermanas Willow Pond 2
  • Reseña de: Shail

Puntuación

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Sinopsis

El duque de Thanet la contrató como institutriz de su hijo de seis años, pero hay algo… distinto en el diabólico canalla que está hoy ante ella. Parece estudiarla con una intensidad que nunca había notado antes, y se muestra más encantador que la última vez que se vieron. ¿Siempre había tenido ese brillo seductor en sus oscuros ojos? Pero el duque tenía una reputación célebremente escandalosa, y Meriel no se permitiría sucumbir.

Hacerse pasar por el duque no estaba resultando tan sencillo como Richard O’Neill había previsto. Cuando su hermanastro enfermo, el verdadero duque, le pidió que protegiera a su joven heredero de un ambicioso enemigo, Richard aceptó. Pero nunca pensó que se sentiría atraído por la inquisitiva institutriz, ni que cada momento en su intoxicante presencia le tentaría más allá de los dictámenes de la razón. Y bajar la guardia podría resultar peligroso… Especialmente para el corazón del propio Richard.

Valoración personal

«El duque impostor» es una novela no muy original pues presenta un argumento demasiado típico dentro del género romántico y que muchas lectoras habrán leído en multitud de novelas, esto es, una joven dama criada en un ambiente de dinero y posición se ve obligada a trabajar  y a ganarse la vida después de que su padre lo perdiera todo por su mala cabeza. Ahora ella y sus hermanas deben renunciar a su posición social destacada y asumir un puesto inferior: el de simples trabajadoras.

 

Pero no todo son desgracias pues durante su nueva vida como asalariadas conocerán a un apuesto y acaudalado lord que se enamora de ella casi nada más verla, se casará y volverá a gozar de gran prestigio social. Es como el cuento de la Cenicienta pero en versión victoriana.

 

La autora en este caso no se aparta de los elementos más vistosos de este tipo de novelas: ella es hermosa en exceso y él también es guapo además  juega con la contraposición entre ser una simple trabajadora y ser un lord poderoso en una relación marcada por la desigualdad social. La novedad estriba en que le da un toque de misterio, si bien no muy bien aprovechado, que le da un toque diferente a la novela; hablamos del intercambio de personalidad del protagonista que no es lo que parece.

 

Ya centrándonos más en los protagonistas contamos como elemento femenino principal a Meriel Shelby,  que como ya hemos dicho es una joven dama de buena cuna aunque no pertenezca a la nobleza. Ahora se ve obligada a trabajar como institutriz algo que no le hace demasiada gracia, recuerda muy bien como era vivir una buena vida con criados, ropa bonita y carruajes a su disposición. En una mujer que no me ha terminado de gustar del todo por ese toque superficial que tiene y que la hace valorar más las posesiones personales que ha perdido que la muerte de su padre.  Dentro de lo que cabe no le ha ido mal, al igual que sus hermanas ha conseguido un buen puesto, ahora es la institutriz del hijo del duque de Thanet, un hombre muy  guapo pero todo un mujeriego. Ella tiene la suerte de no sufrir sus atenciones ya que en la primera entrevista que tuvieron él se comportó de manera impecable, al fin y al cabo, no es buena política liarse con la que va a cuidar al hijo de uno. Además ella está a salvo de sus atenciones pues está con el niño en una de las mansiones principales que el duque posee en el campo. Algo que no le gusta excesivamente pues le gusta más la ciudad con sus bailes y tiendas.  Aún así su vida es relativamente buena pues el niño que cuida es un cielo y no le da muchos problemas.

 

Por otro lado tenemos a Richard O´Neill, hijo del anterior duque y de una joven criada, es el hermanastro mayor del actual duque. Por su condición de bastardo no posee ni el título y la riqueza que ello conlleva pero él no está amargado por estas circunstancias, a pesar de su bastardía ha conseguido labrase un buen futuro  pues en gran hombre de negocios con una riqueza más que considerable.  Es un hombre honesto, atento y que adora a su hermanastro con el cual guarda un gran parecido físico . Este hecho permite que ocupe su lugar en la mansión donde está su sobrino mientras el duque real se está recuperando de una grave enfermedad. Además no solo es cuestión de mostrar que el duque está vivito y coleando pues tiene enemigos que desearían su muerte.

 

Ya podemos ver cómo se desarrollará la acción. Richard llega a la mansión a ocupar el puesto de su hermanasstro . Comienza a tejerse un entramado de engaños que se complica cada vez más, pues Richard no contaba con la tendencia d es su hermano a ir de flor en flor cada mes, es decir, el duque real elige cada mes a una criada para tener una aventura con él, luego la despide con una buena suma. ¿Richard tendrá que hacer lo mismo?  Este necesidad que tiene Richard de ser como su hermano se enfrenta a su manera propia de ser, no es un mujeriego ni quiere serlo, es demasiado serio para ser un hombre frívolo. La autora podría jugar con esta dualidad y meter al personaje principal en un montón de líos o de malos entendidos pero elige la solución más fácil al no permitir desarrollar al protagonista más allá de las capacidades con las que ha sido caracterizado.  Y es una pena porque además el  «juego»  que podría tener con Meriel sería un interesante juego de poder en el cual él quiere llevarse a la cama y ella , a pesar de que por una parte lo desea,  por otra la más racional lo manda a paseo porque conoce  su historia «una mujer cada mes» y no está dispuesta a ser una muesca más en su cama, por mucho que le atraiga.

 

Perdida esta oportunidad la relación amorosa camina por los cauces habituales. Richard enamorándose un poco de la institutriz. Y Merrill enamorándose a su vez incapaz de  entender cómo de pronto el duque que está ante sus ojos le resulta irresistible mientras que el duque que la entrevistó le resultó indiferente. Ella que se considera una mujer racional, amante de los números no es capaz de controlar su corazón y eso en ocasiones la desborda.

 

Como personajes secundarios está el hijo del duque, Stephen, un encanto de niño tan falto de amor que no duda en seguir con la farsa de su tío con tal de que él no lo abandone. Está también la señorita Barome, que creció con los dos hermanos y que está profundamente enamorada del duque.  Aquí un inciso, teniendo el cuenta que ella creció con los hermanastros me resulta imposible entender cómo no es capaz de reconocer quién es quién, porque sinceramente ¿dos hermanos de madres distintas pueden llegar a ser confundidos por ser dos gotas de agua?

 

Con respecto al a trama de aventuras se centra en la segunda parte y aparece de manera muy esporádica, tan solo sirve para entender un poco más la necesidad que tiene Richard de sustituir a su hermanastro. Pero poco más porque no hay grandes escenas de aventuras o de intriga. La verdad es que toda esta parte termina de una manera brusca. Está bien que la autora haya preferido centrarse en la historia de amor que en la de aventura pero no hubiera estado de más que ésta última no estuviera tan poco desarrollada. A veces es mejor no incluir algo que incluirlo para rellenar páginas.

 

En fin es un libro que se lee  bien si una no tiene grandes expectativas. Simplemente agradable.