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Última modificación: Lunes, 10 Junio 2013, Visitas en web: 1826
el sacrificio del verdugo

El sacrificio del Verdugo

Ficha Técnica

  • Título: El sacrificio del Verdugo
  • Autor/a: Noelia Amarillo
  • Serie: Sin serie
  • Reseña de: ELFLED

Puntuación

5.0/5 rating (2 votes)

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Sinopsis

Un rumor recorre el reino del Verdugo. Una joven de singular belleza camina desnuda entre los robles del Bosque Prohibido. Una salvaje dríade que atrapa en sus redes de placer a los incautos que osan adentrarse en la mágica floresta…

El trabajo de Kier consiste en crear útiles tallas de madera con las que dar placer a las damas. Un trabajo que no le agrada y que además tiene un gran inconveniente: para evitar encontronazos con maridos furiosos debe satisfacer los encargos de las damas en el Bosque Prohibido y, cada vez que se adentra en este, se siente observado. El rey Verdugo gobierna con implacable justicia no carente de crueldad; solo Gard, capitán de la guardia, puede contener al irascible monarca.

Pero ni siquiera el inmutable soldado es capaz de detener al rey cuando llega el rumor de que alguien ha osado adentrarse en el Bosque Prohibido… Oculta entre las ramas de los robles, Aisling observa en silencio juegos que anhela compartir. Un día, al escuchar el dolor en la voz del hombre al que acecha, ignora las órdenes y consejos de quienes la protegen y decide abandonar la seguridad del bosque para poseer a aquel que desea.

Valoración personal

Érase una vez una leyenda…
Una mujer inmortal de vida efímera.
Un rey perdido en certezas equívocas.
Un hombre inmerso en un presente sin futuro.
Una joven prohibida anhelando caricias.
Un bosque encantado, una ciudad de sacrificio, un reino.
El reino del Verdugo.

Estas son las palabras que utiliza Noelia Amarillo para iniciar la única novela (de momento espero) de romántica erótica/fantástica que ha salido al mercado.

Antes de entrar en materia dar las gracias a Terciopelo por haberse arriesgado con una novela tan sumamente innovadora y a Noelia por hacerme disfrutar de lo lindo mientras la leía pues ha sido como verme inmersa en uno de esos libros de caballeros medievales, damas de finos atuendos y de colorida y maravillosa fantasía. Ha sido una regresión a mi infancia para reencontrarme en cierto modo con personajes propios de las leyendas artúricas, eso sí, con una buena dosis de erotismo maravilloso, una pareja protagonista inolvidable y un terceto de secundarios que me han emocionado y me han calado profundamente.

Comenzaré por la pareja protagonista y lo haré por él porque Aisling me va a dar para mucho.

Kier es un hombre; ¡pues claro! No iba a ser un marciano, ¿no? Bueno, a lo que me venía a referir es que Kier es humano. Un hombre que se gana la vida de una manera un tanto «peculiar», ¿no creéis? Lo cierto es que la presentación que nos hace Noe de su Kier es… digamos que un pelín incómoda. ¡Caray! Creo que me quedo corta. La verdad sea dicha, si llego a estar presente en ese momento creo que habría acabado vomitando de lo lindo. Soy un tanto tiquismiquis para según qué clase de olores y la puñetera autora no tiene otra ocurrencia que describir de tal modo un cierto tufillo bajofaldero que casi parecía que se desprendía de las páginas escritas y se colaba por mis orificios nasales. Pocas autoras han logrado recrear tan sumamente bien los olores como para crear en el lector la sensación de realmente olerlos. Creo que es uno de los recursos más difíciles de lograr.

Pero volvamos a Kier como personaje. Este protagonista es uno de los mejores protagonistas (perdón, Marcos) que se ha sacado de la manga la señora Amarillo. Kier está un poco de vueltas de todo en cuanto a la raza humana se refiere. Ha sido testigo directo de las malas artes femeninas, de la degradación de la raza humana y de todos los defectos y virtudes que posee. No obstante, en su interior, Kier, es noble; posee bondad y un alma mucho más limpia de lo que pueda llegar a imaginar.

En lo que respecta a Aisling… ¡Ay, Aisling! ¿Cómo definir realmente a esta criatura? Sí, señoras, la palabra clave es criatura. Aisling no es humana, es una dríade. Una dama del bosque cuyo hogar es el tronco de un árbol.

Aisling es… alegría, es… calidez, es… (en pocas palabras) inocencia pura. No tiene dobleces. Lo que ves es lo que hay. Es un espíritu del bosque libre y feliz. No necesita nada material para vivir, ella es feliz en su bosque pero tiene un deseo: Desea al humano que a veces se aproxima a su bosque y cuando un día tiene la ocasión de «echarle el guante» no lo duda.

La relación que se fragua entre ellos es sencillamente divina. Noelia lo expresa de forma admirable a través del viaje iniciático que nos presenta en su novela al mundo fantástico que crea en torno a un misterioso bosque en el que a mí me hubiese gustado vivir. Durante muchas páginas sólo están él, ella… y el bosque y, lejos de que pudiese parecer que la novela iba a caer en un estado de aburrimiento resulta que me encuentro con una historia de amor maravillosa, inocente y pura. Por parte de ambos. ¡Ufff! Tenéis que leer esta novela, en serio, es abrir tu corazón a un mundo distinto. Aisling no solo abre los ojos de Kier, se los abre al lector. Nos hace saber que todo en este mundo es superfluo, que lo que realmente es real es la vida. VIDA, con mayúsculas. El vivir al día, el ver salir el sol cada mañana y ver cómo se oculta en el ocaso de día. Es sentir el agua correr por entre tus dedos, sentir la tierra bajo tus pies, sentir las caricias de la hierba como único arropo y celebrar que cada momento es un comienzo.

No sé cómo hay autores que logran hacerte creer que realmente estas cosas fantásticas pueden ser reales (o quizás es que lo sean incluso fuera de la imaginación de ellos) pero a mí me ha abierto las puertas hacia una dimensión desconocida y hacia un género que lo tenía relegado al olvido y del que poco o nada he leído: la fantasía adulta. Si además de todo esto el autor encima te regala escenas dulces, conmovedoras, duras, momentos que se te hacen inolvidables, la novela para mí no solo merece la pena de leerse sino que además se me hace impensable no volver a hacerlo.

Mi escena favorita es aquélla en la que Kier está en las almenas de un castillo (no os voy a decir en qué circunstancias), Aisling en las lindes del bosque aproximándose hacia él en busca de un compañero que la ha abandonado y una mirada rota. ¡Joder! Me es imposible recordarla sin que las lágrimas asalten mis ojos. Tenéis que estar ahí. Junto a Kier. Viendo y sintiendo lo que él ve y siente cuando sabe que se le está escurriendo la vida de las manos y que es incapaz de hacerle ver a ella que para él lo es TODO.

Escenas emotivas he leído, escenas emotivas me ha ofrecido Noelia una y otra vez a lo largo de muchos libros pero ¿como ésta? NINGUNA.

Y esta escena es la que me va a dar paso para hablaros del terceto secundario. Y comenzaré hablando de Gard. Sí, ya sé Noe que no es por quién tú quizás hubieses comenzado. Pero es que Gard, que es de este trío el que más en la sombra debería de estar es el que pone precisamente el faro luminoso ante los ojos de Iolar y le hace saber qué le está ocurriendo a Kier. Aquella frase que pusiste en sus labios resume el libro perfectamente y estoy tentada de soltarla pero sería un spoiler como un camión así que me centraré en lo que tengo que centrarme: en la relación secundaria que se establece entre tres personajes. Una ecuación cuyo resultado no es un simple número sino dos.

Noelia no solo nos regala una relación preciosa entre Kier y Aisling sino que en esta novela da un salto desde una plataforma de diez metros para lanzarse a una piscina que por suerte no está vacía sino bien rellena de agua. Noelia nos ofrece una relación, un trío, entre Fiàin, Iolar y Gard.

¡Wow! Temeraria es decir poco. Transgresora es acercarse un poco. Suicida… mmm quizás, no lo sé. Tendréis que juzgarla por vosotras mismas. Yo solo puedo decir que esta relación me la presentó de forma tal que me resultó incluso natural y mirad que yo no soy de miras tan anchas… soy más bien tradicional en todos los aspectos y cualquier cosa que se salga de lo «normal» para mí es como un mundo para (o de) otros. Podría contaros infinidad de cosas de estos tres personajes. Podría destriparos la novela entera porque esta novela es de las que se podrían debatir a gusto y empezar a reseñar esta o aquella escena. Se podría empezar a tirar del hilo y descubrir que más que una bobina de cien metros es todo un ovillo de mil. La historia tiene carrete para hacer una tertulia en condiciones y desgranar hasta la última semilla pero para quienes no la hayáis leído sería como presentaros las escenas claves de una película en un tráiler mal montado que luego restaría intensidad a todo el conjunto.

Así que yo solo puedo ofreceros la vaina de guisantes e instaros a abrirla e ir extrayendo de ella cada uno. El sabor, el color, la textura de cada uno es como las escenas de esta novela: únicas, irrepetibles y deliciosas. Un buen croque em bouche que debe estallar en tu boca y dejarte ese regusto a caramelo delicioso y a crema fresca que te vuelve la tapaera del sentío del revés.

«El sacrificio del Verdugo» es una novela que merece la pena disfrutar, leer con la mente abierta porque no solo la historia es original y única, ni sus personajes entrañables sino que sus diálogos y el conjunto de sus escenas hacen una novela irrepetible.