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Última modificación: Viernes, 13 Marzo 2015, Visitas en web: 1402
solo instante

En un solo instante

Ficha Técnica

  • Título: En un solo instante
  • Autor/a: Carla Crespo
  • Serie: Sin serie
  • Reseña de: ANNY

Puntuación

4.3/5 rating (4 votes)

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Sinopsis

Charlotte está a punto de cumplir su sueño: trabajar con el escritor W. G. Scott. Todo apunta a que la decisión de abandonar su trabajo como profesora auxiliar en Dublín ha sido acertada. Sin embargo, resulta que su adorado escritor, dechado de virtudes hasta el momento, guarda no poco secretos. Para empezar, cuál no será su sorpresa cuando compruebe que no la quiere como asistente por el hecho de ser mujer.
Charlotte se pone furiosa y está a punto de marcharse, pero tras pensárselo mejor decide quedarse. Además, ha conocido en un café del tranquilo pueblo de St. Andrews a William Grant, un hombre atractivo y muy seductor, que la ha hechizado por completo...

Valoración personal

En otra repisa, estaban sus libros. Los que habían marcado su adolescencia y, quizás, estaban destinados a marcar toda su vida. Grandes novelas de amor. Historias de amores imposibles. Historias repletas de sentimientos. Historias que la habían conmovido.
Y todas estaban escritas por él.

Cuántas veces habremos deseado conocer a nuestro escritor favorito, aquel que con sus historias nos atrapa, nos emociona transportándonos a otro mundo en el que, a pesar de sinsabores y desventuras, al final todo parece perfecto. Para Charlotte ese deseo es posible, pues además de conocerle trabajará con él en la documentación de su nuevo libro. Aunar su pasión por la época victoriana con la posibilidad de colaborar con el hombre que ha marcado parte de su vida es un verdadero sueño hecho realidad. Lo que no imagina es que éste volverá su existencia del revés sin siquiera proponérselo.

Tras la muerte de sus padres siendo casi un bebé, Charlotte quedó a cargo de la hermana de su padre, Susan. Su tía le había proporcionado la mejor educación que había podido, los mejores colegios, los más caros; no había reparado en gastos, pero sí en cariño. El trabajo siempre había sido muy importante para su tía y ella se había refugiado en la literatura para compensar sus ausencias. Sobre todo en las novelas de W.G. Scott, cuyas historias de amor descubrió siendo adolescente.

Dejar su trabajo en el Trinity College quizás fuese una locura, pero esa era una oportunidad que no podía perder. Pasar un año trabajando para un autor de bestsellers era una buena manera de aprender y abrirse camino en el mundo de la literatura. Sólo existía un impedimento: el hecho de ser mujer, ya que en la oferta de empleo se especificaba un hombre. Pero tras haber pasado todos los filtros y haber firmado el contrato con su nombre real, se había convencido de que quizás ese requisito no fuese tan importante. Lamentablemente, W.G. Scott no opinaba igual...

—No me gustan las mentirosas. —La sujetó de la muñeca para evitar que se alejara—. Dime quién eres y qué haces aquí.
—Y a mí no me gustan los tipos agresivos. ¡Suéltame!

Esta novela es de las que te enganchan con las primeras páginas. La presentación de la historia, los pensamientos de su protagonista, el ambiente con un aire de melancolía; todo se presta para que te quedes pegado esperando el encuentro de la protagonista con el autor de sus sueños y qué sucederá cuando éste descubra que su asistente personal no es un hombre cómo había solicitado. La expectación crece y la curiosidad te corroe hasta que llega el momento...

Demasiado para describirlo. Yo misma me quedé temblando ante la actitud de William, ¡menudo genio! Conforme avanzamos en la historia averiguamos el porqué de la reacción de nuestro protagonista. William lleva una vida muy solitaria alejado de los flashes y los círculos sociales. Nadie sabe la verdadera identidad de W.G. Scott y así pretende que siga siendo. No obstante, a pesar de su intención de despedir a Charlotte, decide reconsiderar su decisión y darle una oportunidad debido al buen trabajo de investigación que ha realizado.

Una vez que Charlotte y William comienzan a trabajar juntos es inevitable que la tensión sexual crezca y surja el romance entre ellos. Pero lamentablemente una relación normal no es posible. El pasado de William lo impide. Charlotte debe enfrentarse a los continuos cambios de humor del escritor; un hombre apasionado y cariñoso cuando están solos que, sin embargo, la trata con total frialdad e indiferencia cuando hay gente alrededor.

Una vez enterada de la verdad, Charlotte comprende su temor a que la relación se haga pública. Pero no entiende que no se sincere con ella; su continua actitud de desapego, como si estuviera ocultándole algo, hace que se sienta desplazada y relegada al último lugar en su vida. Esto causará más de un conflicto entre los dos. Pese a todo ello, Charlotte está dispuesta a luchar para conquistar el amor de William, convencida de que igual que en las novelas de amor, los romances imposibles también pueden triunfar en la vida real.

—Yo haré que todo sea diferente a partir de ahora, Will. Yo le daré a tu historia el final feliz que se merece.

Carla Crespo nos ofrece una apasionada historia de amor entre una mujer que sueña con vivir un amor como en las novelas y un hombre que se ha resignado a vivir el amor a través de sus novelas. El pasado de William marca en todo momento el ritmo de la novela, con una buena carga de suspense, pues hasta casi el final no sabremos la realidad de lo ocurrido y sus consecuencias. A este respecto, a veces me ha parecido demasiado dramática la conducta de William. Al contrario que Charlotte, que en todo momento muestra una actitud encomiable.

Me hubiese gustado ver más momentos distendidos entre la pareja o saber más sobre la faceta literaria de W.G. Scott. No obstante, la autora ha sabido hilar bien la historia para que no nos despeguemos de sus páginas de principio a fin. Una novela ligera pero intensa, perfecta para pasar una tarde entretenida con el romance entre estos dos amantes que, citando a Oscar Wilde, pasaron años sin vivir en absoluto hasta que, de pronto, sus vidas se concentraron «En un solo instante».