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Última modificación: Domingo, 10 Junio 2012, Visitas en web: 1533
juegos de seduccion

Juegos de seducción

Ficha Técnica

  • Título: Juegos de seducción
  • Autor/a: Anne Stuart
  • Serie: Casa de Rohan 2
  • Reseña de: Shail

Puntuación

4.0/5 rating 1 vote

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Sinopsis

Adrian Alistair Rohan había perdido la fe, se había convertido en un devoto miembro del Ejército Celestial y se había abandonado a la búsqueda del placer, a la seducción y al libertinaje, en compañía de bellas mujeres. Era rico, encantador y experto en las artes amatorias, y nunca fracasaba en sus conquistas… hasta que conoció a Charlotte Spenser.

Charlotte se enfrentaba a un futuro desolador, sin pasión, pero eso no era de laincumbencia de Adrian, que la veía como un juguete hasta que llegara una presa mejor. Sin embargo, más allá de su apariencia sosa y sin gracia, Charlotte era una mujer tan brillante como deliciosa, y después de que Adrian hubiera conseguido atraerla a su mundo, ella se convirtió en la seductora, y él en el seducido…

Valoración personal

«Juegos de seducción» es el segundo libro de la serie «La casa de Rohan» de la escritora Anne Stuart.

 

El futuro para la joven Charlotte Spencer es bastante triste, tiene treinta años, es alta para ser mujer, y pelirroja.  Además tiene la costumbre de decir lo que piensa y es más lista e ilustrada de lo que conviene. Es una solterona con pespectivas de serlo el resto de su vida. Y por encima pobre, pues está viviendo en la casa de su prima, Evangelina, la condesa viuda de Whitmore, una joven muy hermosa un poco más joven que ella. La vida de Charlotte pasaba entre ir a lugares culturales, evitar las fiestas de su prima e intentar no pensar en el guapo Adrian Alistair Rohan, el hombre con el que lleva soñando años. Decidida a tomar las riendas de su vida acude con su prima a una fiesta sexual en el campo con la misión de ver qué es lo que ocurre entre los hombres y las mujeres. Por desgracia se encuentra con Adrian y nada sale como lo esperaba.

 

«Juegos de seducción» es un libro un tanto peculiar.  A la hora de criticarlo tengo que destacar dos puntos, por una parte los personajes y por otra la trama. Y con respecto a ésta a su vez la divido en dos, la parte prefiesta y la parte postfiesta.

 

Los protagonistas caminan por lo típico. Empezamos por él. Adrian en un tarambanas  de veintiocho años. Gran parte de su tiempo lo pasa con el primo francés de su padre, un hombre mucho mayor que él con el que comparte todos los vicios posibles. Vicios que van desde las mujeres, hasta el opio o la absenta. Todo con tal de fastidiar a su padre. Se le conoce como un gran amante y goza de gozar de las mujeres. No es un gran intelectual, ni tampoco tiene un físico que hagan de él un gran atleta o guerrero. Es simplemente un caballero que disfruta de la vida. Al principio es casi imposible cogerle cariño porque es muy indolente, muy frío y está muy  pendiente de sus necesidades. La verdad es que es de esos personajes en los que no quieres escarbar mucho porque temes que no haya nada. Así es Adrian en el momento prefiesta. En el momento postfiesta comienza a mostrar una actitud distinta, se convierte en más humano, y empieza a ver no solo sus necesidades sino también las de los demás. Aún así sigue teniendo unas actitudes algo egoístas, que se perdonan rápidamente, porque es una muestra de que no entiende lo que le pasa. Quiere tener a Charlotte con él, disfrutar de su cuerpo y también de su persona, porque en este momento es lo que desea, pero se niega reconocer que la necesita más allá de un capricho egoísta. Sin duda es un personaje que puede caer mal al principio pero al que llegas a apreciar al final.

 

Charlotte es una joven consciente de su edad y de su aspecto. Pero lo peor de todo es que pesa a saber cómo es Adrian Alistair Rohan, sabiendo que es un inconsciente e irresponsable idiota, lo quiere. Es la muestra perfecta de que el amor es ciego.  Ella también empieza siendo un estereotipo de solterona marisabidilla, pero al igual que él a media que vamos adentrándonos en la historia la percepción que tenemos de ella va cambiando. Descubrimos a una mujer que desea conocer lo que es amar, aunque sea una vez. Por eso se embarca en una peculiar aventura con Adrian sabiendo que tendrá un final que la destrozará.

 

El enamoramiento entre ellos es bastante rápido pero comprensible porque se ha ido fraguando a lo largo del tiempo. Así que no choca mucho que ella se entregue a él, o que él caiga rendido a los pies de ella. Es una relación bonita porque además es muy intensa. Con diálogos cargados de sentimientos a flor de piel, y con algún que otro intercambio de juegos de palabras y de dobles sentidos. Que Charlotte no se deja manejar por Adrian a pesar de lo mucho que desea estar a su lado hace que la historia sea más solvente.

 

Por otra parte está la historia de amor lady Whitmore, la prima de Charlotte. Es una joven que se casó con un hombre mucho mayor que ella cuando contaba con dieciocho años de edad. Su matrimonio fue un fracaso porque su marido solo conseguía gozar si la golpeaba. A su muerte su viuda además de convertirse en una mujer muy rica se quedó feliz. Por desgracia la experiencia la ha dejado un poco traumatizada ya que no es capaz de disfrutar de las relaciones sexuales pese a que lo intenta con diferentes hombres. Al igual que los demás personajes no es lo que parece al principio. La primera impresión es que es una joven caprichosa, muy liberal con su cuerpo, y demasiado pegada a su aspecto. Pero es algo más y se ve en su manera de cuidar de su amigo enfermo y en el intercambio de opiniones que tiene con el reverendo Pagett, un ex libertino reformado.

 

La historia ya he dicho que se divide en dos, antes la fiesta y después de la fiesta. En este punto es donde puedo poner el único «pero» del libro. La fiesta no es una fiesta campestre más, es una orgía de tres días donde los invitados puede hacer cumplir sus fantasías sexuales sin pudor. No me ha terminado de gustar esta temática más que nada porque engaña. Ya he dicho que los personajes se nos presentan de una manera (prefiesta) pero al final su personalidad es otra (postfiesta).  Ese cambio se debe a que la autora ha tenido que inventarse «algo» para hacer que todos los personajes (excepto el reverendo Pagett) participen en ella. Por lo que ha tenido que acomodar su personalidad a este hecho.  Y la verdad por mi parte no puedo tomarme en serio que los personajes históricos se presten a participar  tan panchos en estas cosas.  Aunque al final no disfruten de la orgía ni como participante activos o como mirones, porque les surgen otras cosas , en mi caso les quita encanto a los personajes.

 

Por último comentar que hay también una pequeña trama de intriga que termina con un enfrentamiento, un tiro,  y un muerto y una buena noticia.

 

«Juegos de seducción» me ha gustada, salvo como digo por la temática de la fiesta que está un poco de más. Si nos olvidamos de esa parte es un libro que se lee de un tirón porque engancha sobre todo por culpa de los duelos de intercambios de opiniones entre los protagonistas.