Última modificación: Miércoles, 08 Mayo 2013, Visitas en web: 1106
maravilloso desastre

Maravilloso desastre

Ficha Técnica

  • Título: Maravilloso desastre
  • Autor/a: Jamie McGuire
  • Serie: Desastres 1
  • Reseña de: ELFLED

Puntuación

4.0/5 rating (3 votes)

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Sinopsis

LA CHICA BUENA
Abby Abernathy no bebe, no se mete en líos y trabaja muy duro. Cree que ha enterrado su oscuro pasado, pero cuando llega a la universidad, un rompecorazones conocido por sus ligues de una noche pone en peligro su sueño de una nueva vida.

EL CHICO MALO
Travis Maddox, sexy, musculoso y cubierto de tatuajes, es justamente el tipo de chico que le atrae a Abby, justamente lo que quiere evitar. Dedica sus noches a ganar dinero en un club de lucha itinerante, y sus días a ser el estudiante ejemplar y el seductor más popular del campus. Toda una mezcla explosiva.

¿UN DESASTRE INMINENTE...
Intrigado por el rechazo de Abby, Travis intenta colarse en su vida proponiéndole una apuesta que trastocará sus mundos y lo cambiará todo. ...

O EL INICIO DE ALGO MARAVILLOSO?
En cualquier caso, Travis no tiene la más mínima idea de que ha iniciado un tornado de emociones, obsesiones y juegos que los terminará dañando,… aunque puede que también los una para siempre.

Valoración personal

—No es ningún tipo de treta. Simplemente no me gustas.
—No estarías aquí si no te gustara.
—No he dicho que seas mala persona. Simplemente que no me gusta que saquen conclusiones de cómo soy por el mero hecho de tener una vagina.

Pues sí que empezaba bien la cosa. Y solo estaba en la página 28. El libro prometía y eso que es de un género que ahora llaman algo así como Young Adult. Conforme la estaba leyendo (y Yuliss es testigo) le iba poniendo mensajitos por el whatsapp y le decía: Yul, tienes que leerla. Ésta te va a gustar está muy en tu estilo. No sé si al final se la ha leído o no porque tiene libros en cola…

Bueno, a lo que vamos que siempre me voy por los cerros y no de Úbeda precisamente.

Los personajes de esta historia: son muy jóvenes, acaban de empezar en la facultad y a penas sin tienen los veinte años pero es que él me ha subyugado. Tan joven, tan echao pa’lante (como decimos por aquí por el sur), con ese «don» de a mí todo me resbala porque hago lo que me da la gana y con quien me da la gana y cuyos lemas son…

«Que una tía pasea su palmito por mis narices y me gusta: me la tiro.»

«Que al día siguiente ella quiere más: puerta.»

«Que un tío me desafía a una pelea: da igual, las gano todas. Al final terminará con la cara partida y el cuerpo apaleado…»

Eso es un macho ibérico (aunque éste sea americano) y el resto… TONTERÍAS.

El personaje de ella es más calmado, más pausado, se piensa las cosas mucho y espera no meter la pata como hace su padre constante-mente. Por culpa de su pasado ha huido de casa y se ha refugiado en una facultad que poco le falta para estar en la otra punta del país acompañada por su inseparable amiga de la infancia a la que quiere como una hermana.

Pero, ¿qué pasa cuando estas dos personas tan diferentes encuentran sus miradas en un lugar atestado de gente donde él está batiéndose a mamporro limpio con otro tío y trata de ganar la pelea? Pues que ella no puede evitar dejar de mirar sus bíceps, sus tatuajes ni el sudor que recorre sus pectorales. Que la atracción es poderosa y a la vez irresistible. Que él es un imán en mitad de esa vorágine de cuerpos que se apelotonan en torno al «cuadrilátero» y que ese magnetismo es tan grande que no puede evitar colarse entre esa misma gente que la asfixian y acercarse al centro de la acción.

Y ahí está él. Una mirada y… los plomos fundíos. Literalmente. Un cortocircuito cerebral que le llevan a acabar por la vía rápida con su contrincante.

De todos modos esta novela nos ofrece mucho más que esa primera atracción indeseada e imposible de contener porque la historia de estos dos no es ni sencilla, ni simple… ni fácil.

Ambos van a tener que sentarse a recapacitar sobre lo que quieren y lo que verdaderamente desean.

El día a día no les va a poner las cosas tampoco fáciles. Las peleas van a convertirse en legendarias y, a veces, siendo mujer, os entrarán ganas de mandarle a dónde picó el pollo o a dónde Cristo perdió su zapatilla. Travis es mucho Travis. Y Abby, mucha Abby. Ambos son un poco perros del hortelano que ni comen ni dejan al amo pero la historia de estos dos me enganchó de una manera bárbara.

Hay escenas en esta novela que son flipantes, otras angustiantes y en más de una ocasión las páginas echan fuego (en más de un sentido… yo diría que mínimo, mínimo, en tres), si la leéis entenderéis a qué me refiero con lo de echar fuego.

La novela es un continuo vaivén, en una de las loas que leí decía que era «una montaña rusa de emociones»; pues bien, no puedo estar más de acuerdo. Tan pronto estás en tocando el cielo como bajas a los infiernos. La frase que resumiría esto se la copio a mi amiga Carmina que siempre dice: «Que bonito es el amor y su puta madre». Esta frase creo que resume muy bien lo que con esta novela nos ha querido transmitir su autora.

Estoy desenado leer algo más de Jamie McGuire es una autora que me ha impresionado con esta primera toma de contacto al igual que hizo en su día Victoria Álvarez con su «Hojas de Dedalera». Son de esas autoras a las que no conoces pero conforme te van relatando la historia que les ronda en la cabeza vas creándote una suerte de ilusión en torno a sus personajes sin los que ya no puedes vivir mientras te dura la lectura. Y, ni aún después. Deciros que he disfrutado mucho con la historia de estos dos es deciros bien poco pues la verdad es que he disfrutado con todos los personajes pero no sería responsable con mis juicios de valor si no llego a advertiros que este libro no es para que lo lean las chicas que no hayan madurado lo suficiente. El libro está cuajado de escenas y momentos muy controvertidos que, tras un análisis minucioso, podría hacer pensar a las niñas no muy maduras que los tíos malos y peligrosos siempre tienen remedio y, tal y como está hoy la sociedad, en muchos casos eso es una utopía. Así que, madres que vayáis a dejar leer este libro a vuestras hijas, leedlo antes y considerad si vuestro retoño está preparado o no para leer esta historia.

Para adultas como nosotras no entraña riesgo y estoy segurísima que vais a disfrutar de lo lindo pese a la juventud de sus personajes pues la novela tiene todos los ingredientes para hacer de su lectura un momento inolvidable. A mí se me hizo muy corta.