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Última modificación: Lunes, 15 Octubre 2012, Visitas en web: 1068
mas amante

Más que una amante

Ficha Técnica

  • Título: Más que una amante
  • Autor/a: Mary Balogh
  • Serie: Amantes en la Regencia 1
  • Reseña de: ELFLED

Puntuación

3.5/5 rating (2 votes)

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Sinopsis

De camino a su trabajo en una sombrerería, Jane Ingleby trata de impedir que los contendientes de un duelo disparen sus armas. Distraído por la interrupción, Jocelyn Dudley, duque de Tresham, resulta herido de bala en una pierna.

Tras el altercado, Jane llega tarde a la sombrerería y pierde su trabajo. Desesperada, decide pedirle al duque que le escriba una carta a su jefa en la que justifique su demora, pero, en vez de eso, Jocelyn le ofrece empleo como enfermera durante las tres semanas que durará su convalecencia.

Para su sorpresa, Jane no se comporta como una criada, sino como una dama. Después de esas tres maravillosas semanas de convivencia, Jocelyn le pide a Jane que se quede a su lado. Sin embargo, la felicidad de los dos amantes se trunca cuando aparece en escena el conde Durbury, quien tiempo atrás había intentado sin éxito casa a Jane con su hijo.

Valoración personal

No era guapo, decidió. Ni mucho menos. Pero el aura tan masculina que lo rodeaba lo haría irresistible para cualquier mujer a quien le gustara ser avasallada, domi-nada o verbalmente apaleada. Y existían muchísimas mujeres así, no le cabía la menor duda.

Disculpad que comience con una sonora carcajada esta reseña, pero os puedo garantizar que si hay un primer encuentro más absurdo que el de estos dos personajes que baje un ángel y me lo cuente, juntos volveremos a echarnos unas risas.

¡Ains! Un nuevo Balogh ha caído en mis manos, chicas. Esta mujer siempre logra enternecerme, ponerme de parte del estirado miembro de la sociedad que es su protagonista y querer, al igual que nuestra chica, ponerle en su sitio… Hasta que descubres que el interior del hombre es más de lo que en un principio nos contaba. Mary tiene esa habilidad, es innata en ella y por ello siempre termina postrándome de rodillas ante ella.

Os hablaré de Tresh, el duque de Tresham, el soltero más cotizado y escurridizo de la sociedad inglesa. Os diré de él que no es un hombre guapo si bien no carece de atractivo. Os diré que me sacaba de quicio que «me mirase» a través de su monóculo porque me daba la sensación de que quería esconderme algo, quería esconderse de mí, bueno, de nosotras. Su porte es el habitual, ya me entendéis, alto, buenas espaldas y una mirada doliente pero arrebatadora, capaz de llevarse con ella todo tu aliento. Una personalidad arrolladora y sí, también, un poco capullo… hasta que conoces en profundidad al personaje y te das cuenta que Tresh es mucho más que la apariencia externa que todos en Londres suponen.

Este personaje de Balogh es, a mi modo de ver, el más canalla de todos de cuantos Mary nos ha presentado.

Es uno de esos que parecen, en un principio, estar por encima de la línea que separa el bien del mal pero conforme avanzas por los hechos te das cuenta de que no es tan fiero el león como lo pintan.

Pero es tan absurdamente correcto que casi te entran ganas de mandarle al cuerno, cosa que literalmente hace nuestra protagonista.

Es curioso, Jane me ha recordado a las heroínas de Arlette Geneve en muchos sentidos: es fuerte mentalmente, es decidida y no se amilana ante el poderoso hombre que le ha tocado en suerte o que se ha cruzado en su camino.

Me encanta este tipo de chicas. Nada de seres pusilánimes ni mujeres apocadas que esperan que un héroe llegue y las salve, no. Nuestra Jane coge al toro por los cuernos y, si encarta o es necesario, lo torea, lo lleva al burladero y le pega la estocada de gracia… y además, con elegancia.

Porque si por algo se caracteriza esta autora es por eso: su elegancia. No me he topado todavía con una autora tan elegante como Mary Balogh. Describa lo que describa, ya sea una discusión, un paisaje, una escena de cama o una habitación siempre ves la elegancia de su estilo en ellas.

Sus novelas, todas y cada una de ellas, vienen aderezadas con una chispa humorística sutil y unos personajes secundarios que son del todo imprescindibles.

En este caso son varios, desde los amigos de él a su hermano Ferdinand o los enemigos del duque encarnados en los hermanos Forbes. Pero es que hay uno que pone la guinda al pastel y lo decora de forma extravagante: su hermana (la de él) Angie. ¡Qué personaje más divertido y encantador! La de juego que da a lo largo del periplo argumental. Estad atentos a ella, su excentricidad da juego a la novela y sonrisas al lector.

Es la tercera historia de la serie, es como una precuela de la misma, pero una servidora tiene muñones en lugar de dedos a la espera de su historia con el estirado señor Heyward.

«Más que una amante» es una novela de ésas que tienen como tema principal el cambio de personalidad y las decisiones tomadas precipitadamente ante circunstancias en un principio trágicas y que llevan a la protagonista a esconderse y ocultarse de los ojos de sus pares y que tienen como consecuencia que el protagonista le ofrezca «salidas» menos decorosas de las que habría ofrecido de saber la verdadera identidad de su parteneur.

Desde luego el desarrollo de la historia no es para original pero la novela está escrita con tal sensibilidad y sus descripciones son tan sutiles y hermosas que acaban llevándote de la oreja por sus páginas y te la lees de una sentada. Ésta, al menos en mi caso, además, me ha llevado por el camino del dolor y de la desesperación. El dolor de ella porque no termina de entenderle. Tresh es un hombre complicado, hermético, cerrado, no se deja vislumbrar su sensibilidad hasta bien entrada en materia pero cuando se expone y deja fluir sus sentimientos (en un principio a través de la música) es digno de estar sentada en primera fila y ver cómo transcurre la proyección. Tresh es de esos personajes que dan más de lo que parece y que se encierran más de lo que deben…

Y Jane… Jane es de esas mujeres que ven más de lo que parecen. Es una mujer capaz de encontrar el dolor interno y hacerlo escapar hasta la superficie para sanar heridas profundas y arraigadas. Es la enfermera del alma más que la enfermera contratada. Si habéis leído la novela sabréis a qué me estoy refiriendo y si no lo habéis hecho, cuando lo hagáis veréis a qué me refiero.

Como siempre, Balogh me ha llevado de la mano a través de una hermosa historia cargada de sentimientos dulces y amargos y si bien con ésta no he terminado llorando a moco tendido sí consiguió que cerrara la tapa del libro con una sonrisa en los labios.

Y, como para muestra vale un botón os dejo para finalizar esta disertación una de las frases más amargas:

—Te he hecho daño. Te alegrará saber que ya te has vengado. Si mi corazón no era gélido antes, ahora lo es. Me he entregado a ti una y otra vez desde lo más profundo de mi alma porque tu necesidad era enorme. No he tenido la oportunidad de pedir nada para mí, de pedir el consuelo de tu comprensión, de tu compasión y de tu amistad. No ha habido tiempo, solo una semana que terminó abruptamente ayer. Vete. Yo también estoy cansada. Quiero estar sola. ¿Te sientes traicionado? Pues yo también.