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Última modificación: Lunes, 11 Junio 2012, Visitas en web: 1185, Visitas en foro: 605
mascarada para un conde

Mascarada para un conde

Ficha Técnica

  • Título: Mascarada para un conde
  • Autor/a: May Beneito
  • Serie: Sin serie
  • Reseña de: Noelia Amarillo

Puntuación

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Sinopsis

Madrid, 1880. Mireya Guzmán de Veracruz tiene 20 años y pertenece a una familia de la más rancia aristocracia, pero completamente arruinada. Hasta el punto de que ella mantiene la casa con su trabajo de modista, para que las exiguas rentas de la familia paguen los estudios de su hermano.

Una de sus distracciones consiste en participar en la claque del Teatro Real por el precio de la entrada. Allí conoce casualmente a Irene de Lizana, una parienta lejana y amiga de su abuelo, quien le hace una proposición: dado que Mireya es extraordinariamente parecida a Martina, su nieta, que ha huido para evitar un matrimonio de compromiso, le ofrece pagar el montaje de una consulta a su hermano Alejandro a cambio de que Mireya se haga pasar por Martina durante dos semanas, de modo que el compromiso pueda romperse sin arruinar la reputación de la nieta de Irene.

Mireya al principio no está muy convencida, pero días después ella y todos sus vecinos reciben la visita del administrador del conde de Claradiel, el prometido de Martina. El administrador quiere comprar los pisos en que viven, y no duda en recurrir a amenazas e incluso a la violencia. Cuando Alejandro recibe una paliza de los matones del administrador, Mireya acepta la propuesta de Irene, con el doble propósito de salvar su hogar y vengarse del conde.
 
Instaladas en la finca que Martina posee en Carabanchel, entre Mireya y Alonso (el conde), comienza un juego de malentendidos que se vuelve peligroso cuando un amigo de la auténtica Martina es asesinado y Alonso es el principal sospechoso.

Valoración personal

Mireya (alias Martina en según que momentos) Madrileña castiza de pura raza, sin pelos en lengua, aficionada a versos ironicos y muy divertidos. Huerfana desde los doce años, ella y su hermano, Alejandro, han sido criados por su abuelo, el Marques de Olivairid (o algo asi). Acostumbrada a buscarse las habichuelas por si misma, costurera de profesion y aristócrata por nacimiento, enamorada del teatro, la opera, las verbenas etc. Leal, noble, fiera, amiga de sus amigos, campechana como cualquier hija de vecino del Madrid castizo del siglo XIX … un torbellino de mujer.

Alonso. El conde. Esta acostumbrado a tener lo que quiere al momento y como sea. Y se le ha antojado la casa en la que viven Mireya, su familia y el resto de vecinos. Para conseguir dicha casa, manda a su administrador, el Sr. Tabaco (alias que el impone Mireya) que recurre a las tretas mas rastreras inimaginables, desde la mentira, hasta apalizar a quien sea. Por si fuera poco el Conde esta cañón. Guapo como el solo, frio, arrogante, cinico… y mira tu por donde, ademas es sospechoso (según Mireya) de asesinato e intento del mismo… vamos… un lujo de personaje. Y la cuestión es que un tipo que cae mal al principio, cuando aun no ha salido siquiera a escena, en el momento que sale llama poderosamente la atención… es atrayente, carismatico… vamos… que joer, si, el tipo tiene pinta de ser un capullo del copon, pero a la vez… te vas enamorando poquito a poquito de el… eso si, con sospechas… ains…

Santiago de Guzman y Veracruz, el abuelo de Mireya. Mi abuelo, el abuelo de cualquiera. Un señor de los de antes. Con las ideas claras, la lengua rapida y la respuesta a punto. Un señor amante de su familia y buen vecino, que es un Marques, pues va a ser que si, pero aparte de su sentido del honor, no lo parece. Campechano, castizo, un solete de hombre.

Alejandro. El hermano que quiere ser medico y se ve obligado a permitir que su hermana pequeña trabaje de costurera para poder seguir estudiando. Un tipo noble donde los haya, serio, noble.

Federico. (ains, no me acuerdo del nombre exactamente, creo que es ese) un Malagueño aspirante a medico y residente en el piso familiar de la familia Guzman y Veracruz. Divertido, salado, con un carácter de estos de “estar a la que salta”.

Irene. La abuela postiza. Una dama de alcurnia, y una enreda de cuidado. Trama un plan estupendo para salvar la reputacion de su nieta autentica (Martina) y de paso se comporta con Mireya como si fuera su abuela verdadera, cariñosa, amable… eso si, al final todo se lia.

La casa. Que aunque no es un personaje en si (de hecho no es siquiera persona) si es protagonista indiscutible de la novela. Es un edificio de cien años, en el tercer piso viven los Guzman Veracruz y en el resto un elenco de secundarios a cual mas divertido, un compositor, un carlista, una republicana, un mono, un loro, un ex general, una familia con sus niños, la portera, los que viven de alquiler… a veces recuerda un poco a “trece Rué del Percebe”  “un pais aparte” dentro de Madrid. Un pais que se ve asediado por un malvado conde que quiere demoler el edificio, y en el que todos los vecinos se ponen a las ordenes del antiguo general, bloquean puertas y ventanas, hacen guardia en porteria, y se unen unos a los otros para resistir ahora y siempre al invasor.

Y mas, y mas, y mas.

Opinión Personal.
Estamos ante una comedia de enredos, un chick lit historico (eso existe?) un libro divertidisimo, totalmente adictivo donde empezar a leer significa no parar hasta ver como acaba. A ver como explicarlo… el libro tiene 421 paginas, lo leí de una sentada. Hacia la pagina 60 mas o menos, me di cuenta de que estaba narrado en primera persona, no por que no se note que va… es por que estaba tan alucinada por el argumento y las cosas que pasan que ni me daba cuenta de que lo contaba MIreya… y que mas… en la pagina 389 cai en la cuenta de que solo se habian dado un beso en todo el libro, juas, yo que soy eroticona total y ni me habia coscado… tan absorvida por el libro estaba que ni eché en falta escenas hot.

Es una comedia de enredos a la antigua usanza, con frases hilarantes, dialogos intenligentes y situaciones para mondarse de la risa… en algunos momentos me recordó al clasico “Arsénico por compasión” de Cary Grant, ese tipo de enredos casi absurdos pero que no lo son tanto, esos lios metnales que se hacen los protas, ese baúl…

Recomiendo el libro al cien por cien, de verdad, no creo que decepcione a nadie, es divertidisimo, fresco, impactante… vamos… yo estoy como loca por que publiquen algo mas de esta autora, por que merece la pena y mucho.

Mi nota. 9.00

1 besote

Noelia.

Pdta. No lo puedo resistir, tengo que poner una frasecita del libro para que os hagais una idea de cómo son los dialogos…

El Conde (altivo como el solo): Supongo que le sonara Mireya de Guzman y Veracruz.
El abuelo: pues no,  desde que aprendí a sonarme me sueno solo.

No es asi exactamente, por que no la estoy copiando (no tengo aquí el libro) pero mas o menos va de ese estilo… ¡Increíble!