Boletin
Esencia
Última modificación: Miércoles, 16 Octubre 2013, Visitas en web: 2081
nunca dejes el amor de lado

Nunca dejes el amor de lado

Ficha Técnica

  • Título: Nunca dejes el amor de lado
  • Autor/a: S.H. Kolee
  • Serie: Sin serie
  • Reseña de: ANNY

Puntuación

3.2/5 rating (5 votes)

Comparte esta reseña

Sinopsis

No todos los días una se muda a Nueva York y se reinventa. Cansada de ser la aburrida y predecible Emma Mills, estaba segura de que mi vida sería distinta en la Gran Manzana. Y no me equivocaba.

Jackson Reynard era un tipo irresistible y yo tampoco es que tuviera intención alguna de resistirme. Era el típico hombre alto, moreno y atractivo que a todas nos vuelve locas, así que yo estaba más que contenta de tenerlo a mis pies. Lo que esperaba fuera una aventura veraniega, se convirtió en un amor que me paralizó el corazón. Me di cuenta de que había encontrado al hombre de mi vida. Lo que no vi es que, a veces, el amor no es suficiente.

No resulta fácil superar lo que te haya pasado con un ex. Y todavía es más difícil cuando se convierte en una estrella de Hollywood y te encuentras su cara impresa en todas las revistas.

¿Que cuál es la parte más dura? Pues la de que vuelva a tu vida y no quiera dejar atrás el pasado.

Si sobreviví una vez a la pérdida del amor de mi vida, no creo que pueda hacerlo otra.

Valoración personal

—Solo hay una en la que estoy interesado. Tengo la sensación de que eso no va a cambiar en mucho tiempo. Si es que cambia.
Entonces fue cuando me di cuenta de que aquel hombre sería mi perdición.

Ante esta afirmación de Emma Mills, la protagonista de «Nunca dejes el amor de lado», yo no pude más que estar de acuerdo con su reflexión. Y es que Jackson Reynard es el hombre ante el que cualquier mujer caería rendida a sus pies.

Cuando Emma se muda a Nueva York para empezar una nueva vida, lejos de su ambiente habitual, lo que menos imagina es que volverá a enamorarse y que ese amor marcará el resto de su vida. Emma acababa de romper una relación con Sean, su novio de toda la vida. Conforme se acercaba la fecha de la boda, se sentía cada vez más angustiada. Quería a Sean, pero no se sentía locamente enamorada de él y cuando pensaba en su perfecta vida planificada al detalle una sensación de ahogo la invadía.

Eran novios desde los quince años, ella era ejecutiva de marketing en una agencia de publicidad, él iba camino de ser director de una prestigiosa empresa financiera. Tenían el futuro solucionado y eran la pareja perfecta, ¿qué más podían pedir? Emma lo tenía claro: quería que su compañero de vida le hiciera vibrar, sentir, vivir. Naturalmente, Sean, que ignoraba los verdaderos sentimientos de su novia, se quedó devastado ante la cancelación. Y creyendo que lo mejor era poner distancia de por medio, Emma se decidió a comenzar una nueva vida en Nueva York.

Nueva York resulta todo un descubrimiento para Emma, nuevo apartamento, nuevo trabajo, nuevos amigos. Su compañera de piso Claire resulta ser una persona muy amigable, le enseña la ciudad y le introduce en su círculo de amigos. Un grupo simpático y entusiasta entre los que se encuentra Jackson, un actor que lucha por abrirse camino en el difícil mundo de la interpretación mientras trabaja en un gimnasio cercano como entrenador personal.

La atracción entre ellos es instantánea. Jackson es un hombre atractivo, del tipo de estrella del cine, risueño y seductor que no tarda en sacarle una sonrisa a Emma y en conseguir su número de teléfono con la excusa de darle algunas clases de entrenamiento. Ella tiene claro que no desea iniciar nada serio, pero qué mujer se resistiría si un chico guapo demuestra tener tanto interés en ella como Jackson le hace ver. Emma se sorprende deseando ver a Jackson y pasar tiempo junto a él, pero la incipiente relación entre los dos que parece imparable deberá pasar por algunas duras pruebas antes de conseguir el sueño en común que los dos desean.

No podría haber un título más acertado para esta novela que «Nunca dejes el amor de lado». Si en la primera ocasión fue Emma la que tomó la decisión de abandonar a quien hasta ese momento era el hombre de su vida, esta segunda vez serán las circunstancias y otros hechos ajenos los que pondrán a prueba el amor entre Jackson y ella. Por eso el título de esta novela es una afirmación en toda regla: Si amas a alguien de verdad, jamás dejes de luchar.

Cuando comencé a leerla estaba un poco reticente, pues con el boom de la novela erótica (del que yo en parte huyo) temía lo que me fuese a encontrar. Felizmente puedo decir que he disfrutado enormemente con esta historia, que por cierto acabe a las 6 de la mañana tras leer parte de la tarde y toda la noche. Así que os podéis hacer una idea de lo enganchada que me tenía.

El romance entre Emma y Jackson pasa por varias fases en las que se puede ver claramente la evolución de la pareja. Como ya he comentado, Emma no desea una relación seria, así que se convence a sí misma de que sólo busca divertirse un poco con Jackson. En un primer momento, duda sobre lo acertado de ceder a esa atracción. Por un lado, se entera que Jackson tuvo un amago de romance con Claire y no quiere hacer daño a su amiga. Pero Claire le da su bendición. Por otra parte, aún está reciente su ruptura con Sean, de la que a veces le asaltan recuerdos.

Tras una primera cita en la que es indudable la química existente entre ellos, la pareja queda una segunda y una tercera vez. ¡Prácticamente se hacen inseparables! Yo tampoco me despegaría de ese hombre, para que negarlo. Y es que es patente que ambos están colados el uno del otro. La relación que comparten es idílica, se divierten juntos, hacen el amor apasionadamente, comparten sus emociones más íntimas y bromean acerca de un futuro juntos. Esta parte de la novela es maravillosa, pero ¡jolines! que pronto se acaba lo bueno.

Son varios factores los que confluyen en contra de esta pareja, entre ellos el intento de suicidio de Sean. Yo creo que entendible, ya que si el amor de nuestra vida nos dijese de pronto que nunca nos ha querido cómo reaccionaríamos. No es difícil ponerse en su piel. Pero claro, esto causa la separación de la pareja, lo que fastidia mucho. Cuando Emma es informada le embarga la culpa y cree que debe compensar a Sean ayudándole a recuperarse. Pero ¿dónde deja eso a Jackson?

Pues igualmente desesperado, porque ve que puede perder a la mujer que considera es su compañera de vida. Es curioso cómo a pesar de estar escrita la novela en primera persona, la autora te hace totalmente participe de los sentimientos de Jackson. O al menos así lo he percibido yo. Este hombre cariñoso, seductor y bromista se irá transformando a lo largo de la novela, apareciendo los celos, las dudas, las obsesiones. Y es que Jackson no quiere perder a Emma por nada del mundo, a pesar de haberse convertido en una estrella de cine y poder tener a cualquier mujer que desee, y se aferra a ella como un náufrago a un salvavidas, marcando su territorio a veces de una manera un tanto intensa. Por momentos el corazón se me encogió al ver su desesperación.

En cuanto a esos otros factores que intervienen en la separación de esta pareja, bueno, en especial a uno yo le hubiera dado una buena patada en el trasero y me hubiera quedado la mar de a gusto. Si a Sean lo podía comprender, a este factor lo odiaba. Lo siento. Me ponía de los nervios oír su nombre, igual que a Emma. ¿Conocéis esa sensación en plan Pepito Grillo que no deja de martillearte con frases del tipo «no te fíes», «que te la va a jugar», «no es trigo limpio»? Pues efectivamente en este caso no me equivoqué. Y cuando se desvela la verdad, cuando todos los actores se quitan la venda… Ufff, para ese momento yo ya estaba al borde del infarto y pidiendo nitroglicerina en vena.

«Nunca dejes el amor de lado» es una historia llena de amor, pasión y sensualidad que produce una amalgama de emociones a veces difíciles de digerir. El romance entre la pareja resulta totalmente adictivo y sus escenas eróticas son las justas y necesarias para obtener una historia sexy sin llegar a cansar demasiado. El tipo de novela que deseas devorar en un instante para saber lo que va a ocurrir a continuación y a la vez recrearte en sus escenas resistiéndote a dejar a la pareja marchar. En ocasiones como esta, es maravilloso descubrir a una nueva autora. Así que no puedo menos que darle las gracias por esta historia, señora Kolee.

Podríamos trasladarnos a Bora Bora, podríamos irnos a un pueblo perdido donde yo me dedicaría a llevar las bolsas de la compra y tú a preparar hamburguesas a la plancha, o a cualquier otra parte. Qué más da. Todo lo que me importa es que te quiero y que tú me quieres.