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Última modificación: Jueves, 14 Marzo 2019, Visitas en web: 223
Rivales

Rivales de día, amantes de noche

Ficha Técnica

  • Título: Rivales de día, amantes de noche
  • Autor/a: Nieves Hidalgo
  • Serie: Un romance en Londres 1
  • Reseña de: ANNY

Puntuación

4.0/5 rating 1 vote

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Sinopsis

Barbara Ross, tras la muerte de su único pariente, se ve obligada a viajar desde Edimburgo a Londres para ponerse a cargo del tutor elegido por su tío para ella. No sabe nada de ese sujeto salvo su nombre: Alan Chambers, vizconde de Maine. Imagina que será un caballero de edad avanzada, como lo era su tío, pero Maine no es, ni por asomo, lo que la muchacha espera encontrar.
Alan Chambers, segundo hijo del duque de Hatfield, ha aceptado la tutoría por la amistad que le unía a Thomas Ross, esperando tener como pupila a una niña. Tampoco él se imagina que va a encontrarse con una mujer en edad de casarse. La atracción que siente por ella desde el primer momento va a ponerle las cosas muy difíciles, sobre todo porque ha jurado no permitir que ninguna mujer domine su vida... como le sucedió a su padre.
Una antigua afrenta y el enfermizo deseo de venganza de un hombre, unido a la codicia de poseer una famosa esmeralda, propiedad de Barbara, harán que sus vidas peligren y que deban poner a prueba la fuerza de su amor.

Valoración personal

Últimamente estoy disfrutando mucho con los romances históricos, así que cuando me decidí por «Rivales de día, amantes de noche» de Nieves Hidalgo, primera entrega de su serie Un romance en Londres, esperaba continuar mi racha de buenas lecturas. Para mi fortuna no erré en mi elección. El argumento tiene como base un conocido cliché: un tutor inesperado y una pupila inadecuada que encontrarán juntos el amor a pesar de sus reticencias. Pero esta historia esconde personajes y situaciones que me mantuvieron intrigada hasta el final, incluyendo una esmeralda que trae la muerte a quien la posee. Y con lo que me gustan a mi los misterios claramente no me iba a resistir a llegar hasta el fondo del asunto.

Barbara Ross aún no se había recuperado del shock por la muerte de su tío cuando fue informada de que tenía un nuevo tutor. El suceso la había dejado sumida en la incertidumbre y la pena. No solo había perdido al único familiar que le quedaba, quien se había ocupado de ella tras la muerte de sus padres y le había procurado la mejor educación posible, sino que debía marcharse del único hogar que conocía para instalarse en Londres junto a su nuevo guarda. A los veintidós años esperaba poder conducir su propia vida, pero el destino seguía burlándose de ella. La perspectiva de dejar atrás todo lo que he era querido y dejar su fortuna en manos de un desconocido la llenaba de rabia, pero nada podía hacer.

Ahora sabe que no le queda más alternativa que esperar hasta su mayoría de edad para manejar su herencia, o contraer matrimonio. Aunque esta opción resulta la menos deseable. La llegada a su nuevo hogar resulta de todo menos ortodoxa, y su nuevo tutor es el hombre menos adecuado para la tarea. No sólo es un joven lord soltero, sino que su conducta resulta del todo impropia para mantener a una dama casadera bajo su techo. Tampoco es un hombre razonable, pues sería muy sencillo para los dos llegar a un acuerdo mutuamente beneficioso. Pero él se niega en rotundo, alegando su deber de cumplir la ultima voluntad de su tío. Lo cierto es que a pesar de sus reservas, su protector le despierta sentimientos encontrados. Debajo de esa fachada de noble disoluto y superficial, se advierte un hombre solitario y lleno de secretos que socava sus defensas con pequeños detalles.

Alan Chambers maldecía la suerte que le había convertido en tutor de una chiquilla sin siquiera pretenderlo. Su tranquila vida de soltero se acababa de ir al garete gracias a su viejo amigo, Thomas Ross, que le había dejado a cargo de su sobrina. Una mocosa y una institutriz en su casa era precisamente lo que necesitaba para que su familia siguiera empujándole hacia el matrimonio. Una locura que él no pensaba acometer. Disfrutar de los placeres que le otorgaban las mujeres era una cosa, pero casarse para ser manejado por alguna como una vulgar marioneta era impensable. Lamentablemente, sus nuevas obligaciones iban a aparecer en la puerta de la forma más imprevista.

Cuando su nueva protegida se presenta ante él, Alan se siente como un estúpido. Una vez asimilado el error, no le queda más remedio que aceptar que su vida va a cambiar mucho más de lo que esperaba. Barbara es una dama con ideas propias que no duda en defenderlas. Su presencia lo trastoca, le irrita... Le fastidia tener que hacerse cargo de ella, pero al mismo tiempo jamás se ha sentido tan vivo. El problema es que todas las normas del decoro le impiden hacer algo al respecto y debe conformarse con observar sus reacciones cada vez que la provoca. Sus ojos de gata y su pelo como el fuego son una constante distracción que pone a prueba su resistencia. Pero rehuir el peligro que representa no hará sino poner de manifiesto los verdaderos deseos de su corazón.

Con el trasfondo de una magnífica ambientación, Nieves Hidalgo ha creado una bella historia de amor entre un hombre que lleva a sus hombros una pesada carga y una mujer carente de cariño que ha aprendido a valerse por sí misma. Una carambola del destino les unirá e igualmente pondrá a prueba sus sentimientos el uno por el otro. Con una prosa ágil y amena, la autora nos irá narrando alternativamente los puntos de vista de Barbara y Alan, que se sentirán atraídos como las abejas a la miel. Debido a ello viviremos escenas muy divertidas e igualmente tiernas entre estos dos cabezotas decididos a negar lo innegable. Pero el amor no se puede negar cuando existe el peligro, y nuestros protagonistas tendrán que enfrentarse a los fantasmas pasados y presentes que se interponen entre ellos.

Aun sin conocerse, el romance entre los dos ya se prevé lleno de enredos. El primer contacto entre ellos es hilarante, no se puede meter tanto la pata como el protagonista. Así que es normal que Barbara piense que claramente Alan no se ha preocupado por conocerla como pupila y la ha recogido por lástima. A partir de ahí es de imaginar que se inicien las hostilidades teniendo en cuenta además el carácter de los dos. Barbara es una dama de lengua afilada que no duda en dar sus opiniones y Alan lleva demasiado tiempo haciendo las cosas a su modo para permitir que una mujer lo domine. Aunque lo cierto es que todo es pura fachada, porque la dama lo tiene totalmente encandilado.

El comportamiento de esta pareja es muy obvio a todas luces, evidente en todos los pequeños detalles de su convivencia. Algo ocurre entre ellos. Incluso su familia se da cuenta y no dudan en hacérselo saber. Los Chambers acogen a Babs con los brazos abiertos y se convierten en sus cómplices, igual que los sirvientes. Me ha encantado el ambiente de la casa, el modo en que la familia se relaciona. Desde la abuela Charlotte, que no duda en empuñar una pistola, hasta la joven Lili, capaz de las más intrépidas aventuras. Y cuya historia espero que se esté gestando. Todos son personas entrañables. Aunque nunca hay que fiarse porque aquellos en quienes confiamos no tienen que ser confiables. Y una joya de incalculable valor siempre es una tentación, sobre todo para las almas que están corruptas o desesperadas.

El misterio también juega un papel importante en la trama, aunque no será hasta avanzada la novela cuando la acción cobre importancia. Al principio serán sutiles pistas las que nos darán a entender que la esmeralda que Barbara hereda de su tío no es una alhaja cualquiera. Hasta que ocurran varios sucesos en los que quedará de manifiesto que alguien quiere la joya y hará cualquier cosa por conseguirla. En un final de infarto, los malhechores dejarán caer sus máscaras para dejar al descubierto la ingratitud de la alta sociedad hacia quienes han caído en desgracia y el destino criminal al que se ven avocados. Como veis, son varios los puntos a favor para pasar una tarde entretenida con esta novela, que como conclusión nos regala una hermosa boda llena de emoción.