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Última modificación: Jueves, 23 Agosto 2012, Visitas en web: 1249
buscaamante

Se busca amante

Ficha Técnica

  • Título: Se busca amante
  • Autor/a: Deborah Hale
  • Serie: Caballeros de Fortuna 3
  • Reseña de: ELFLED

Puntuación

3.5/5 rating (2 votes)

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Sinopsis

Él pidió una amante… y le enviaron una esposa.

Traicionado por su primera esposa, Simon Grimshaw no quería volver a casarse, pero las sofocantes noches de Singapur podían ser muy solitarias. Nada que una bella amante inglesa no pudiera solucionar.

Bethan Conway respondió a un anuncio para convertirse en esposa como único recurso para emprender el viaje en busca de su hermano desaparecido. Pero Simon no era el anciano apacible que esperaba. Era un soltero de sangre caliente que quería una mujer en su cama.

Valoración personal

Ahora empezaba a preguntarse si habría sido una buena idea. Desde que llegó a Singapur, Bethan actuaba más como una esposa que como una amante.

Y este es sin duda alguna el quid de la cuestión. Él había solicitado la búsqueda de una amante a su socio, sí. Pero Bethan no se comportaba como tal e iba a tener que cruzar varios puentes para conseguir llevarse a la cama a esa encantadora muchacha de mirada angelical y cuerpo para el pecado.

En la novela «Se busca amante» la historia empezó con cierta dosis de «intriga» por ver cómo iban a desarrollarse los hechos. Una joven que atraviesa medio planeta (desde Inglaterra a Singapur) con la intención de encontrar a su hermano pero amparada por la promesa de matrimonio de un rico hacendado/empresario local de origen inglés.

Lo primero que retrata la autora es una situación un tanto complicada para la chica pues le roban el medallón con la imagen de su hermano y, tras perseguir al culpable se ve envuelta en un buen lío con los nativos del lugar. La rápida y arriesgada intervención de Simon, nuestro protagonista, va a marcar el inicio de su relación.

Empieza bien, ¿a que sí? Pues a partir de ese momento una esperaría que la tónica de la novela fuese in crescendo, en cambio, la historia se vuelve plana y a penas sin sobresaltos ni cambios, ni giros argumentales ni nada más. Solo un par de buenas conversaciones salvan la historia y sólo un diálogo de malos entendidos hace que pueda llegar a merecer la pena. Lo cierto es que la escena en la que los dos están cenando y manteniendo una conversación de lo más inverosímil (según desde qué punto de vista) es de las pocas que merecen la pena. Ahí he de decir que no pude evitar soltar la carcajada, el momento se lo merecía.

Imagináoslo si no. La chica, Bethan, le ha ocultado a Simon la realidad de su viaje a Singapur. No iba en busca de un marido como ella misma nos da a entender sino que está buscando a su hermano desaparecido hace unos años. Él le pidió a su socio que le mandase una amante desde Inglaterra, una mujer de buena presencia y complaciente en ya sabéis qué. Pero hete aquí que el pobre ve sus avances siempre frustrados porque ella se aparta de él cada vez que da un paso más allá de lo decoroso. ¿Pues qué creéis que piensa él para ese rechazo? No que la joven sea tímida, no que pueda ser «inocente», él piensa que es alguien con una primera experiencia dolorosa y con miedo a la intimidad con un hombre debido a ello. Disculpad que vuelva a revolcarme de la risa pero es que, de verdad, ¡hay tíos así de simples! Así que ahí está él intentando explicarle que será paciente; y ella (que ni repajolera idea de los pensamientos que cruzan por la cabeza de Simon) pues intentando ocultarle que en realidad está buscando a su hermano. Que digo yo… ¿por qué tiene que ocultar la búsqueda de un hermano? ¡Ni que fuese eso un delito! Pero es que si ella suelta eso… ¡adiós hilo argumental! Porque mirad que la autora da vueltas y vueltas a lo largo de la disyuntiva en la que ella misma se ha colocado en su afán de «proteger» a alguien que por lo que sabe podría estar muerto.

No obstante, si hay algo que me ha gustado de esta historia ha sido el cariño que transmite la autora en todo lo que confiere a Rosalia, la hija de Simon. Una niña que perdió a su madre y ni siquiera la recuerda. El esfuerzo que va a hacer Bethan para conciliar a Simon con su pasado y con el cariño que le muestre a su hija va a ser un poco titánico porque éste no lo dice en un principio pero tiene la sospecha que Rosalia (por muchas cosas) no es hija suya. Su labor como padre hasta el momento ha dejado mucho que desear pero Bethan va a ser la encargada de encauzar todos y cada uno de los sentimientos de padre e hija para establecer y conseguir un acercamiento entre ambos. Como digo, el personaje de la niña es de lo mejor, un ser indefenso, sin cariño de sus progenitores pero con mucho amor para dar y que lo demuestra ofreciéndolo sin reservas a su amah y a la propia Bethan.

Pero es que la autora da tantas vueltas a lo mismo y dice lo mismo tantas veces de formas ligeramente diferentes que todo eso queda como opacado. La de momentos en los que ella se reprocha mantener engañado a Simon sabiendo que él ha sido engañado en montones de ocasiones se manifiestan una y otra, y otra vez. Tanto que cansa. Una estaría dispuesta a saltar dentro de las páginas del libro, coger a ambos por las orejas y obligarles a sentarse para luego despotricar contra ellos por no resolver la situación de una vez por todas.

Creo que durante un buen tiempo voy a dejar aparcado las novelas de Harlequín, al menos mientras me acuerde de mis últimas experiencias con ellas. No sé si es que he tenido la mala suerte de toparme con historias que son partes de una saga y he cogido y empezado la casa por el tejado o simplemente que los títulos escogidos no han sido muy afortunados pero el caso es que ninguna de las historias me ha encandilado. Ésta se deja leer pero acabas como saturada y si no fuese por Rosalia creo que habría cerrado la novela hacia la mitad y ni si me hubiese ocurrido volver a abrirla pero es que la autora te gana con ella…