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Última modificación: Domingo, 10 Junio 2012, Visitas en web: 2007
tus malas costumbres

Tus malas costumbres

Ficha Técnica

  • Título: Tus malas costumbres
  • Autor/a: Eloisa James
  • Serie: Cuarteto de las Duquesas 4
  • Reseña de: ELFLED

Puntuación

3.8/5 rating (4 votes)

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Sinopsis

Helene, la condesa de Godwin, sabe que no hay nada más insoportablemente aburrido que una mujer casta y pura. Después de todo, ella lo ha sido durante diez largos años, mientras el canalla de su marido vive entre prostíbulos y va de escándalo en escándalo. Decide que ya es hora de un cambio: se cubre con un vestido muy transparente y acude al baile cual Cenicienta, esperando encontrarse con un príncipe encantador que caiga rendido a sus pies… y también en su cama.

Pero en lugar de un príncipe, se encuentra con su inestable y  exasperante-mente atractivo… marido, el conde de Godwin. Éste le hace una descarada oferta, y Helene decide ser su esposa de nuevo… y no sólo de palabra. No, esta vez está decidida a ser muy, muy malvada.

Rees  le hace una descarada oferta, y Helene decide ser su esposa de nuevo… y no sólo de palabra. No, esta vez está decidida a ser muy, muy malvada.

Valoración personal

—Entonces lo que deseas simplemente es obligarme a vivir en una situación humillante por pura satisfacción perversa. Eres un demonio degenerado, Rees.

Ésta es una de las lindezas a las que somete nuestro inconsciente protagonista a su querida esposa, Helene. Una esposa con la que no ha convivido durante… ¡nueve años!

Sí, habéis oído bien, nueve años. Y, ¿por qué Helene y Rees han estado separados tanto tiempo?

Pues la respuesta la encontramos precisamente en esa inconsciencia de la que hace gala nuestro protagonista. El buen hombre, aquí presente, hizo desfilar ante las mismas narices de su esposa a una legión de amantes, incluidas cantantes de ópera y bailarinas rusas.

Desde luego no es de extrañar que su mujer le dejara. Pero una cosa es bien cierta, en un juicio siempre hay que escuchar la versión de ambos enjuiciados.

No voy a ponerme de parte de un vividor que ha humillado públicamente a su mujer, ¡Dios me libre! Pero habría que escuchar su versión de los hechos y… los hechos se van a ir desgranando poco a poco a lo largo de las cuatrocientas páginas de esta historia tan atípica en los libros de romántica a los que estamos acostumbrados. Pues una cosa está bien clara, y es que Eloisa James, es un tanto peculiar en el género.

Sus protagonistas son un tanto peculiares, tanto ellos como ellas, pero es que además, tiene una plantilla de secundarios que ríete de las comedias de situación tipo «Pijama para dos» o «Suave como el visón»

De todos modos diré que hay una palabra que resumiría bastante bien este libro y es la de HUMILLACIÓN. La humillación a la que lord Godwin somete a su esposa continuamente.

Recuerdo una escena en el local de cierta prestigiosa modista: dos probadores continuos y la presencia de las dos mujeres que forman parte de su vida, la esposa y… la amante.

¿Se puede ser más sinvergüenza?

Si estáis pensando que no, tendría que tocar la campana de los súper tacañones porque la respuesta sería incorrecta. Se puede ser aún peor. Se puede si tenemos en consideración que aquí nuestro querido conde impone una condición imposible de aceptar a su bella esposa si quiere tener en esta vida lo que más ansía: un hijo.

En fin, ¿qué puedo decir? Que me quedé con la boca abierta es decir poco. Creo que por un momento me quedé estupefacta. Tuve que volver a leer ¡por dos veces! la conversación para darme cuenta que no había entendido mal, que mi comprensión lectora aún está dentro de la media razonable.

Aunque sí que llegas a preguntarte ¿qué tipo de hombre degenerado es aquel que impone a su señora la convivencia bajo el mismo techo de ambas mujeres y relegar a la oficial a la tercera planta junto a la habitación de los niños?

Creo que le hubiese dado un buen mamporro al susodicho de haberle tenido cerca. Sobra decir que si esto me impactó, más lo hizo la respuesta de ella. Supongo que habréis llegado a la conclusión de que dijo que sí. Esta vez… habéis acertado.

Así que ya tenemos todos los ingredientes para un asesinato colectivo. La mujer y la amante bajo el mismo techo, la amante ocupando la habitación de la condesa y ésta relegada a la habitación de la niñera.

Y ahora llega la auténtica y sorprendente historia hilada por su autora, la auténtica magnanimidad e ingenio de Eloisa y es enfrentar a las dos mujeres de una manera más que civilizada, con unos diálogos sorprendentes y chispeantes entre ellas propios de un capítulo de «Sexo en NY». Porque estas dos jóvenes empiezan a entenderse la una a la otra como solo dos mujeres que no tienen nada que perder pueden lograr hacerlo.

Y si ellas dos logran contraerte el corazón, también lo hace el ver enfrentados a Rees y… (redoble de tambor) Mayne.

Sí señoras, el bueno del conde de Mayne ha hecho su aparición en este libro. ¡Cuántos recuerdos me trae este hombre! Ese hombre que tenéis ahí, que parece tan galante, que esconde una vena sibilina y que sin embargo es capaz de hacerle ver a una mujer que es hermosa. Lo ha hecho con la condesa Godwin y lo hará en «Placer por placer» con una joven escocesa a la que apodan la salchicha escocesa.

De todos los hombres James, creo que me quedo con estos dos. Eloisa los enfrenta en la puerta de un pequeño saloncito en la casa Hamilton, ante la presencia de Helene. La descripción de esta escena es sencillamente impagable. Me hubiese gustado verla en la gran pantalla. Los dos hombres tan parecidos en el frasco y tan diferentes en esencia.

Rees es un pasota, os lo juro, es de esos hombres que están tan pendientes de su trabajo que cuando está delante de un pentagrama solo piensa en corcheas y fusas, en claves de sol o de fa y que ya se le pueda poner delante el más bello ejemplar de diosa que es como si viera a través de ella.

Pero… ¡lo que me he podido reír en algunas escenas!

Lo más dulce: el amor adolescente de dos personas cuyo amor por la música creó un vínculo que luego se echaría a perder, estamos de acuerdo, pero que a la vez sembró la semilla de una admiración mutua. Un amor que mientras duró fue como un aria de Verdi, dulce y vibrante a la vez.

—¿Por qué nos fugamos si no había ninguna necesidad? […]
—Te deseaba.

He leído mucho. Leo todos los días, y puedo decir que estoy más que encantada con esta mujer. He descubierto en los últimos años que hay autoras que sus libros son más profundos de lo que en un principio podría parecer y James es una de ellas. Con Eloisa hay que saber leer entre líneas y sus personajes son tan complejos que no puedes catalogarlos al primer golpe de vista. Rees es uno de ellos y junto con él los dos secundarios que dan cohesión a la novela: Garret, conde de Mayne y el vicario, Tom Holland, hermano de Rees.

Una novela fascinante, una historia con toques de humor, un hombre que busca la redención y una mujer dispuesta a la degradación total con el fin de obtener lo que su corazón más ansia: un hijo. Si en su camino recupera además sus sueños, ¿qué más le puedes pedir a un libro?