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Última modificación: Martes, 21 Mayo 2013, Visitas en web: 1549
a contracorriente

A contracorriente

Ficha Técnica

  • Título: A contracorriente
  • Autor/a: Noe Casado
  • Serie: Familia Boston 2
  • Reseña de: ELFLED

Puntuación

5.0/5 rating (5 votes)

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Sinopsis

Novela ganadora del VII Premio Terciopelo de Novela Romántica.

Para una mujer como Samantha, recibir propuestas de matrimonio es como el pan nuestro de cada día. Ella sabe perfectamente cuál es el motivo por el que despierta tanto interés. Es la heredera que puede ayudar a un don nadie a dar un salto cualitativo en el escalafón social o sencillamente aportar una buena dote a algún otro heredero deseoso de aumentar su riqueza.

Pero es consciente de que ninguno de la larga fila de «pasmarotes sin sangre» que la invitan a salir ve más allá, no la ven como la mujer que es. Por lo que rechaza diplomáticamente sus propuestas y se ha resignado a estar sola. Hasta que tropieza con un hombre que es todo lo contrario a lo que está acostumbrada. No es para nada amable, ni considerado, ni la llevará a cenar ni mucho menos al altar. ¡Es perfecto!

Valoración personal

¡Virgen del amor hermoso subida a la ermita verde! ¿Quién decía esta frase? ¿No fue Lina Morgan? No me acuerdo, pero repito: ¡Virgen del amor hermoso subida a la ermita verde!

No es la primera novela que leo de Noe Casado pese a que, para mi desgracia, no las he leído todas así que no me ha chocado para nada encontrarme con escenas de… muy alto voltaje. Que nadie piense que Noe es de medias tintas, esta mujer es de tintas enteras y no precisamente planas.

Comenzaré diciendo que Noe ha creado unos personajes muy diferentes entre sí y que cuando comienzas a leer la novela tienes realmente que leer nuevamente la sinopsis porque te dices: imposible, estos dos no acaban juntos ni de coña. Vaya novela más rara voy a leerme si nos va a meter una relación que no calza ni con calzador. Señoras, nunca he emitido un primer juicio más equivocado en toda mi vida literaria. A medida que avanzaba por las páginas me iba diciendo: nena, esto promete. Esta historia es diferente, me va a dar más de una sorpresa y me va a gustar. Bueno me equivoqué por poco. La historia prometía y cumplió expectativas. Sorpresas me llevé, y muchas. No me gustó. Me resultó tan atrevida, tan diferente que me encantó. Nada de medias tintas, recordad. Como dice el refrán: Al pan, pan y al vino… mucho sexo. Sexo ardiente y divertido. Original en muchos sentidos.

El primer encuentro en la penumbra, con esa voz a medias de él, con ella atrapada y sin poder hablar ni expresar lo que quiere decir, con esos momentos en los que ves cómo su férrea determinación se va tambaleando… ya hace que sientas que lo vas a pasar bomba con ella. Yo, al menos me lo he pasado genial. Su primer encuentro, ilógico al principio, extraño a más no poder… me cautivó.

Me ha gustado mucho la caracterización que le ha impuesto al protagonista principal, a James Engels, el abogado «pelota» de su padre. Un hombre serio (al menos aparentemente) con una calma que desespera pero con unos apetitos sexuales que apenas si te esperas. Porque no me digáis que os esperáis que un hombre todo serio y estirado, alguien que ni se inmuta ante lo que presencia, sea esto lo que sea, vaya a tener una vena sexual tan activa y tan intimidatoria.

En cuanto a ella… ¡Ay, madre! Me ha encantado. Refleja bastante bien la revolución de librepensadora que tuvieron muchas jóvenes en los locos años 20. No sé si habéis leído novelas como «El gran Gatsby», o visto películas como «Coco Chanel» u «Óscar» (He escogido títulos muy diferentes entre sí para que veáis que lo que comento es un nexo común de la época) pero en ellas se da una imagen ya bien distinta de la mujer. Y nuestra Samantha es fiel reflejo de la revolución femenina: es independiente, impulsiva y se deja llevar más por sus apetencias que por las convenciones. Es un soplo de aire fresco en cuanto a personajes femeninos de época en la novela romántica histórica no me digáis que no.

Una mujer que va a querer tomar las riendas de su vida desde el mismo instante en que se hace adulta, que no le va eso del matrimonio y que además se ve capaz de dirigir el negocio familiar. Por eso imagino que choca tanto con él y sus enfrentamientos del principio te hacen querer continuar leyendo para ver cómo es posible que esa atracción que ambos comienzan a sentir la veamos concluir en unas personas tan diferentes entre sí como el agua y el aceite.

De todos modos había algo en la manera en que Noe fue metiendo escenas que me escamaba, un personaje que no me terminaba de cuadrar y que al final siempre estaba en medio como los jueves. Me refiero a Sebastian. Me caía bien pero a la vez le odiaba. Me barruntaba que por su culpa la novela se iba a joder (perdón por la palabra) y cuando ocurrió algo que aún trato de asimilar me dije: abandono. No sigo. Esta tía es tonta de capirote. ¿Cómo ha sido capaz de hacer lo que ha hecho? La mato. Mato a Samantha (cosa imposible porque es un personaje de ficción), mato a Noe (cosa no muy factible no porque viva en Burgos y yo en Málaga sino porque terminaría con mis huesos en prisión por asesinato en primer grado y alevosía y a mí me gusta mucho el sol y pasear por mi tierra), capo a Sebastian, le doy una paliza. Quiero sus testículos en una bandeja de plata para quemarlos a fuego lento delante de sus narices.

Bueno, estáis comprobando que soy un tanto extremista pero siendo como soy, una romántica incurable y que no concibo que una mujer «supuestamente» enamorada haga lo que ella hizo. Pero es mi opinión, soy un caso raro en estos tiempos donde la gran mayoría de las mujeres tienen una forma de ver la vida más acorde con los tiempos. En este sentido creo que me quedé en el XIX, no soy del XXI, soy un ente de otro planeta jajajajaja. Sebastian es un fiel amigo para ella, la piedra angular en la que siempre apoyarse, es como esa persona que siempre está ahí cuando la necesitas pero es una mosca cojonera, el que va a poner en su sitio a ese estirado de James y le va a hacer que despabile si no quiere perder la mejor oportunidad que ha tenido en su vida para ser feliz. Entre ambos hombres va a surgir una cierta competitividad, un (¿cómo lo diría?) mano a mano, una lucha de poder, un juego muy peligroso y cuyas actitudes van a hacer que suban las apuestas para determinar el verdadero final de esta historia que, llegados cierto momento, ni siquiera llegas a vislumbrar porque no lo tienes muy claro.

«A contracorriente» me ha gustado mucho, creo que es de lo mejor que ha salido de la pluma de Noe y no es de extrañar que se haya hecho con un premio literario porque tiene una manera tan divertida de relatar hecho y desarrolla unos diálogos tan chispeantes que hacen que su lectura se te haga muy amena pese a que conforme te vas adentrando en su trama te vas dando cuenta que no todo es tan hilarante y desenfadado sino que tras esas personalidades arrolladoras se va creando un nexo de unión difícil de aceptar por ambos en un primer momento pero a la vez imposible de no caer en las redes del otro. Una novela que, sin ser lo que llamaríamos explosiva te resulta de lo más coherente incluso con unos momentos que preferiría no haber leído (repito: por mi forma de ser) porque pienso que, para llegar a una conclusión real de tus sentimientos no hace falta llegar hasta el final. En el momento en el que sientes una simple caricia sabes que no vas a obtener el resultado previsto y eso te hace echarte para atrás en una decisión previa y libremente tomada. Son, imagino, maneras de ver la vida. No obstante añadiré que ese momento no me hizo bajarle la nota a la novela cada mujer es libre de tomar sus decisiones, son respetables aunque no llegues a compartirlas. Es como dos amigas que lo son, y mucho, pero no terminan de estar de acuerdo ante una situación y cada una actúa de una manera diferente.

Me ha resultado refrescante, sus escenas sexuales son tan ardientes que su fuego traspasa el papel pero no me ha resultado ni ordinaria ni vulgar pese a que el lenguaje, en ocasiones, es bastante inusual.

Añadiré además otra cosa. Una escena que me ha gustado y me ha gustado no mucho sino muchísimo. Aparece casi al final del capítulo 41 y continúa en el 42. No sé siquiera si quienes se la han leído habrán reparado en ella pero a mí me ha hecho quitarme el sombrero ante esta autora y voy a hablar de ella abiertamente pese a que muchos podrían considerarla un spoiler bastante gordo así que si hay alguien que no quiera que se le desvele nada más, por favor, saltaros esta parte que marcaré de otro color.

El novio de Gabrielle, Frank, es homosexual y gran parte de los protagonistas lo saben salvo la desdichada novia y la protagonista.

Pues bien, llega un momento en el que Samantha se entera por boca de James y su primer impulso es contárselo a su hermana, cosa totalmente normal. Su reacción si estuviese ambientada en esta época sería, digamos, inconcebible y su comentario podría levantar ampollas y herir muchas sensibilidades PERO (y este pero es muy importante) tal y como continúa y se desarrolla la escena y, sobre todo, por cómo hace su autora actuar a su protagonista (a James), la manera de razonar con ella, las cosas que le dice… he de decir que me quito el sombrero, ¡chapó por ti, niña!

Tenemos que tener en cuenta que hablamos de los años ’20, que a los homosexuales les pegaban palizas por ser como no podían evitar ser y que tenían que permanecer ocultos si no querían verse denigrados. El momento es muy duro para Samantha mucho más sabiendo que su hermana está enamorada de él y que está ilusionada por una boda que ahora sabe que le acarreará mucha amargura si llega a realizarse. Gracias a Dios hoy la gran mayoría de la sociedad acepta cualquier inclinación sexual solo algunos tontos recalcitrantes no aceptan lo que es algo de nacimiento y no una especie de enfermedad que hay que combatir. Ese tipo de personas me desesperan. Tachar a alguien de su lista de amistades por no ser lo «normal» es de estúpidos y no intentar siquiera entender a esas personas de retrógrados.

Noe, un apunte, algo muy personal y que poco tiene que ver con la novela. Chica, he leído tu artículo en el Writer’s Garden cuando ANNY lo subió aquí (en RH) y he de decirte que porque ya había empezado la novela que si no… si hubiese visto antes al tío que has escogido como James, te juro que no la hubiese disfrutado igual. Ese hombre me baja la libido, por Dios. No me imagino para nada a James así… No obstante sigo recomendando tu novela sobre todo si hay por ahí chicas que anden bajas de ánimo y a hombres que quieran entender en cierto modo la psique femenina actual jajajajaja porque solo de leer la forma en que ellos dos interactúan sería digno de ver en la gran pantalla. Saltan chispas y crean hogueras a su paso son… ¡lo contrario al caballo de Atila! Si éste por donde pasaba no volvía a crecer la hierba por donde éstos pasean comienzan a brotar desde el propio fuego que generan.

El final me ha encantado, esa manera de… (este comentario me lo guardo para la tertulia porque es otro spoiler de campeonato). En fin, me recuerda a un famoso refrán aunque lo modificaría a lo bestia. Y hay diálogos que reseñaría y dejaría escritos pero, porras, son spoilers también. Así que me los tengo que reservar. Hacer esta crítica es de las más complicadas que he hecho porque lo que más me ha gustado es tan clave y determinante que… ¡TENGO QUE MANTENERME CALLADA Y MORDERME LA LENGUA! Lo cual es una pena porque son momentos muy pero que muy jugosos que ponen de manifiesto la gracia innata de su autora.

«A contracorriente» una novela que, tal y como su eslogan dice, es imaginativa, sexy y muy atrevida. No os la perdáis y cuando la leáis hacedlo con la mente abierta porque está lejos de incurrir en clichés, tópicos y escenas esperadas. Y ¡ojo! con el padre, no es tan tonto como parece ;)