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Última modificación: Miércoles, 24 Junio 2015, Visitas en web: 820
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Apostando para ganar

Ficha Técnica

  • Título: Apostando para ganar
  • Autor/a: Jaci Burton
  • Serie: Jugada a jugada 3
  • Reseña de: ANNY

Puntuación

4.0/5 rating (2 votes)

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Sinopsis

Jenna Riley ya no sabe cómo desvincularse de los deportes. Mientras sus hermanos Mick y Gavin son estrellas en sus respectivos equipos, a ella le toca ocuparse del negocio familiar… por mucho que le pese.
Así que cuando el jugador de hockey sobre hielo Tyler Anderson la invita a salir, ella lo rechaza. Por muy atraída que se sienta por él, ha jurado no enamorarse de ningún hombre que se gane la vida practicando un deporte, incluso aunque sea tan adorable como Ty.
Tyler se siente tan intrigado por la preciosa propietaria de Riley's, que se convierte en cliente habitual. A medida que la confianza y la pasión crecen entre ellos, y consciente de que Jenna quiere reorientar su vida, la insta a vivir cómo anhela.
Gracias a su apoyo, Jenna comienza a creer en sí misma, ahora solo tiene que averiguar qué desea en realidad, y comprobar si posee el valor suficiente para conseguirlo todo… incluyendo a Ty.

Valoración personal

En «Apostando para ganar» conoceremos la historia de Jenna, la pequeña de los hermanos Riley. Después de tantos vaivenes emocionales en las anteriores entregas, por fin llega la tranquilidad a la vida de los Riley. El patriarca ya está recuperado, la boda de Mick y Tara se acerca, y Gavin y Liz también se han comprometido. Y no menos importante, Liz y Mick vuelven a ser agente y cliente. Sólo falta que Jenna encuentre un buen chico del que enamorarse y la felicidad será completa. Pero existe un problema, Jenna sólo aceptará salir con alguien que no esté relacionado de ninguna manera con los deportes. Parece sencillo pero no lo es...

Jenna es la excepción a la regla en el hogar de los Riley. Con una familia que regenta un bar deportivo y cuyos hijos se dedican al deporte, lo natural sería que ella sintiera alguna inclinación. O saliera con alguien dedicado al mundillo. Pero Jenna está hartaba de los deportes y había jurado que jamás saldría con un deportista. Aunque ese deportista fuera un hombre como Ty Anderson. Atractivo, divertido y encantador... de una forma irritante. La química entre ellos era innegable, pero ella estaba decidida a no hacer nada al respecto.

Y si para sacarse a Ty de la cabeza debía salir con otros chicos lo haría. Por desgracia, encontrar al chico ideal no iba a resultar una tarea fácil, sobre todo porque no sentía con nadie lo que sentía cuando Ty se le acercaba. Esa atracción entre ellos era un estorbo, así que quizás lo mejor fuese dejar de evitarle y acostarse con él de una vez por todas. No obstante, después de una increíble noche de pasión, Jenna descubriría que apartarlo de su mente iba a ser una misión imposible.

Ty no sabía bien porqué le gustaba Jenna y sentía esa fascinación hacia ella. Jenna no era su tipo. Era muy guapa, cierto, pero demasiado delgada; a él le gustaban más curvilíneas y con los pechos más grandes. Además tenía muchos piercings y varios tatuajes, aunque le intrigaba saber en qué otros sitios tenía más. Pero lo que más le atraía de ella eran sus profundos ojos azules. Ciertamente era una chica diferente y quizás precisamente por eso le gustaba. Pero ella afirmaba que la atracción no era mutua. Mentirosa.

Sabía perfectamente que Jenna estaba igual de interesada que él. Aunque al parecer había decidido no hacer nada al respecto. Bueno, si ella quería jugar, él estaba dispuesto a participar. E igual que cuando jugaba al hockey, Ty había decidido no rendirse ante este objetivo. Si Jenna buscaba excusas para no salir con un hombre dedicado al deporte, él estaba dispuesto a proporcionarle unos cuántos. Y cuando se cansara de ellos... Ty estaría esperando. Aquel juego no había hecho más que comenzar.

El romance en esta historia se ha hecho un poco de rogar. Bueno, más bien la que se ha hecho de rogar ha sido Jenna, que no ha parado de darle calabazas a Ty, mientras intentaba salir con otros chicos. Hasta que se da cuenta que la atracción que siente es demasiado fuerte para ignorarla. Y aun así no para de jugar al despiste. No obstante, me ha gustado esa forma de «calentar el partido». Ha hecho que las cosas se pusieran más interesantes.

Lo que yo no sé es cómo podía resistirse con Ty pinchándola, provocándola y apareciendo en el bar, en casa de su familia... ¡Si así es imposible quitarse a un chico de la cabeza! Qué es precisamente lo que Ty pretende. Sin embargo, a cada paso que se adentra en su vida, descubrirá que Jenna es una mujer aún más especial de lo que había creído. Lo que le hace replantearse sus sentimientos y querer algo más que una aventura con ella. Quiere ayudarla a realizar sus sueños, pero lo más importante, quiere formar parte de ellos. Sólo espera que Jenna le deje entrar en su vida y poder quedarse... para siempre.

Jaci Burton nos habla en esta historia de lo paralizante que puede ser el miedo al fracaso. Jenna ha pasado años ocultándole a todo el mundo, incluso a su familia, su deseo de cantar. Una mala experiencia hizo que dudara de su talento y relegara su voz y sus canciones a la soledad de su cuarto. Hasta que Ty descubre su secreto. Entonces se convierte en una «mosca cojonera» imposible de callar. Él se muestra entusiasmado ante su talento y pretende ayudarla para que todo el mundo sepa la maravillosa voz que tiene. Pero para Jenna no es fácil compartir esa parte de su vida que tan celosamente ha guardado.

Su sueño sería abrir un club de música, aunque para ello tendría que dejar el Riley Bar. Algo que no ve factible tras la enfermedad de su padre. Así que se conforma con lo que tiene sin querer aspirar a más. La vida de Jenna es un ejemplo de que el miedo no entiende de razones, pues teniendo una familia cariñosa y unida aun teme defraudarles y ser una decepción para ellos. Serán sus cuñadas, Tara y Liz, las primeras a las que confíe su secreto, primero su relación con Ty y luego su anhelo de cantar. Su reacción le dará confianza, pero aún no está preparada para el gran salto. El entusiasmo de Ty hace que se retraiga aún más. Sus presiones la agobian y su reticencia aumenta aún más. Hasta el punto de dañar la relación entre la pareja. Soñar, amar, vivir. Quien no arriesga, no gana. Sólo «Apostando para ganar» podrá Jenna alzarte con la victoria final.

¿Y luego qué? Después de conocer las hermosas historias de amor de los Riley, le toca el turno a Cole, uno de sus primos. Un deportista nato como Mick y Gavin, y tan pesado como sus hermanos, según Jenna. Aunque esto lo dice con la boca pequeña, ya que lo adora a pesar de que la molestara de pequeña. ¿Quién será la valiente que se atreva a enfrentarse con su descontrolado ego? Las apuestas están abiertas...