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Última modificación: Miércoles, 24 Junio 2015, Visitas en web: 1035
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Crimen se escribe con A

Ficha Técnica

  • Título: Crimen se escribe con A
  • Autor/a: Irene Ferb
  • Serie: Sin serie
  • Reseña de: ANNY

Puntuación

3.8/5 rating (4 votes)

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Sinopsis

Un nuevo caso cae en manos de la inspectora de homicidios Aridane: el extraño asesinato de una joven llamada Rebeca. Tres sospechosos. Tres hombres que se citaron con Rebeca mediante Wonderful Love, una agencia de contactos de alto standing.
Tres citas. De incógnito, se citará con ellos y deberá estudiar todos sus gestos, sus palabras y sus vidas en busca de pistas que hagan avanzar la investigación. Tres coartadas sólidas, pero uno de ellos tendrá que dar con sus huesos en la cárcel. Nuestra chica no dudará en hacer «lo que sea necesario» para descubrirle.
Su vida se complicará con cada cita y no será nada fácil señalar al asesino. Unas veces parecerá que nadie es culpable, otras veces lo parecerán los tres. En una disparatada semana de infarto, tensión, pasión, dudas y mentiras, tendrá que apartar sus emociones y ser capaz de cerrar el caso.

Valoración personal

Siendo la primera obra que leo de Irene Ferb, «Crimen se escribe con A» ha sido para mí una buena forma de conocer a esta autora. Por el argumento adivinaba que me encontraría con una novela de intriga, a la que no le faltarían enredos, romance y humor. Por suerte así ha sido, pero lo mejor es que he descubierto una autora que con su forma de narrar me ha tenido pegada a las páginas del libro hasta terminar la historia.

La protagonista de esta alocada aventura es Aridane Cuéllar. Una chica con una vida tranquila. Excepto por su trabajo. Pero incluso su trabajo como inspectora de homicidios puede considerarse aburrido. Hasta que un nuevo caso llega a su mesa. Aridane es la encargada de investigar el asesinato de Rebeca Sanz: una chica joven, soltera, doctora en Química, que vivía sola. Al leer el informe, Aridane se siente identificada con ella; una mujer práctica y trabajadora que no tendría mucha vida social. Hubiera podido ser ella.

Por eso Aridane decide tomarse este caso como algo personal y hacer lo que sea necesario para descubrir al culpable. Aunque no se imaginaba que eso incluiría ponerse un vestido, con lo poco que le gustan, y citarse con los tres sospechosos para sonsacarles la información necesaria. Por suerte, antes de fallecer Rebeca había podido proporcionarles una pista. De forma inteligente, mientras se desangraba había intentado escribir en el suelo el nombre de su asesino. Aunque sólo había logrado dibujar la letra inicial: una A.

Así que en esas se encontraba Aridane, en su primera cita con Arthur, uno de los tres hombres que habían visto a la víctima por última vez a través de la agencia de contactos Wonderful Love. Luego le llegaría el turno a Álvaro. Y a Adrián. El más peligroso de todos. Al menos para ella. El heredero de una familia bien que vive protegiéndose de los paparazzi debido a un escándalo del pasado. Un hombre atractivo y encantador que hace reír a su sobrino y hace temblar sus rodillas. Pero sobre todo, odia las mentiras. Y ella le está mintiendo en la cara y sospecha que puede ser un asesino.

Aunque en su fuero interno quisiera que fuera cualquiera menos él. Pero por desgracia, no puede descartarlo. No solo porque cumple todos los puntos del perfil, sino porque de una forma misteriosa pareciera que es capaz de leer su mente y sospechase que sus preguntas no son formuladas por casualidad, sino que tienen un propósito. Lograr descubrir al culpable, sin arriesgar su corazón y sin perder su trabajo en el proceso será su mayor desafío. Sus instintos de detective jamás le han fallado, así que no es posible que se esté enamorando de un asesino, ¿no?

Desde luego, los métodos poco ortodoxos de Ari para «interrogar» a los sospechosos, o más bien a uno en concreto, no tienen precio. Podría decirse que como policía es un poco chapuzas, pero claro, si no fuese así la historia no sería tan divertida ni tendría tanto morbo. Ella se toma muy en serio su trabajo, pero claro los resultados no son los esperados, sobre todo teniendo en cuenta que anda con mil cosas a la vez en su cabeza.

Entre ellas, los problemas matrimoniales de su hermana, Cristina, con quien mantiene una relación especial. Una mujer que tiene toda mi admiración, con cuatro niños no sé cómo sigue cuerda. Los más especiales, Nerea y Simón, totalmente achuchables. O su compañero Rubén, que de pronto le tira los tejos. Este hombre necesita su propia historia, así que lo propongo como próximo protagonista. No se merece quedar como un secundario. En algún lio se le podrá meter para que lo solucione, digo yo. Sin olvidar la nueva novia rusa de su padre, Karina, que llega a la familia con hermano narcotraficante incluido. Para que la familia esté completa, juas.

De una forma desenfadada y con un lenguaje actual, Irene Ferb nos adentra en la disparatada vida de esta policía que en una semana ve cómo su anodina rutina se pone del revés. A pesar de estar escrito en primera persona, la protagonista nos da una visión global del mundo que le rodea. Sus procesos mentales no tienen desperdicio, lo que resulta hilarante. Todo lo «casca». Y entre sus propios problemas y los de quienes le rodean, cómo va la pobre a centrarse en el caso y analizar nada, si es ¡imposible! Menos aun teniendo en cuenta que el principal sospechoso es... divertido, amable, sexy... Alguien así no puede ser un manipulador mentiroso y menos un asesino.

Aunque lo cierto es que las apariencias engañan y bastante. Vamos que Aridane no lo tiene nada claro y así nos lo trasmite al lector. Lo que te confunde todavía más. Supongo que este habrá sido el propósito de la autora para que no se supiera hasta el final quién era el asesino. Por ese lado, bien logrado. No obstante, yo esperaba no equivocarme y no andar encandilada, igual que la protagonista, de un miserable asesino por muy guapo que sea. Aunque lo que he echado de menos ha sido un poco más de acción entre los dos. Ya me entendéis. Porque, no es por nada, aquí la heroína habla sobre lo que a ella le da la gana, porque cuando el asunto se pone interesante va la tía y ¡cierra la puerta!

Es tan difícil explicar con la razón, lo que me sucede cuando él está cerca... No veo pelis románticas, ni leo novelas, no creo en el amor para toda la vida, ni en los flechazos, pero es que jamás había sentido tal atracción. Quizás es que me seduce lo prohibido, el morbo, pero yo no soy así. ¿Qué me pasa?