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Última modificación: Domingo, 10 Junio 2012, Visitas en web: 910
el beso del arcangel

El beso del arcángel

Ficha Técnica

  • Título: El beso del arcángel
  • Autor/a: Nalini Singh
  • Serie: Gremio de Cazadores 2
  • Reseña de: ELFLED

Puntuación

4.0/5 rating (1 votes)

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Sinopsis

Segunda entrega de El Gremio de los Cazadores: la serie romántica paranormal del momento; una saga que lo tiene todo: ángeles, vampiros… ¡y muertos vivientes!

EN UN MUNDO dominado por los ángeles y sus sirvientes, los vampiros, hay una sola mujer dispuesta a enfrentarse a las malignas critauras: Elena Deveraux. Sin embargo, al despertar de un largo coma, Elena descubre que el arcángel Rafael la ha convertido en ángel para evitar su muerte. En la corte angelical, la cazavampiros tendrá que lidiar con los celos de la bella y fría arcángel Micaela, aunque pronto topará con una enemiga más poderosa: Lijuan, la pérfida arcángel de Pequín, que ha logrado crear un poderoso ejército de renacidos sedientos de carne humana.

Valoración personal

—Esa es la razón de que esté aquí fuera, incrementando el número de cardenales. Rafael no quiere una princesa. Quiere una guerrera.
«Mis amantes siempre han sido guerreras.»

 

Hace unos días dejaba por aquí la crítica de la primera novela de esta serie. Como comentaba me pareció una historia de los más original, con una caracterización de su personaje principal masculino de lo más inquietante, novedosa y que rompía todos y cada uno de los tópicos en los que se pudiese haber llegado a incurrir.

 

Los ángeles/arcángeles de Singh rompían con todo lo que me habían contado que debían ser esos seres alados. No son buenos por naturaleza y sí por lo contrario criaturas dadas a caer en todos y cualquiera de los pecados, incluido el más infame de todos: el asesinato de criaturas inocentes (o no tan inocentes).

 

En esta segunda entrega, esa caracterización no varía, tampoco sería lógico que así sucediera pero sí vemos y notamos la evolución de Rafael hacia su compañera y cómo poco a poco se vuelve un ser de lo más protector con ella hasta el punto de mantenerla siempre rodeada o vigilada por alguno de sus Siete.

 

No voy a volver a incurrir en cómo ha presentado Singh a sus personajes, ni voy a volver hablar aquí de la violencia ni la crueldad de la que hace gala en sus escenas escabrosas, no voy a volver a detallar con celo la relación entre Elena y Rafael pues creo que lo dejé claro en la crítica de «El ángel caído».

 

Sin embargo, sí voy a hablar de la trama secundaria que he podido observar en esta segunda entrega de «El gremio de los cazadores». Pese a lo que pueda llegar a parecer, esta novela me ha resultado más una novela de intriga política que otra cosa. Uram ha dejado de existir, uno de los sillones de la «Arcangelía» se ha quedado vacante y existen muchos ángeles dispuestos a ascender a costa de lo que sea. La crueldad se instala en muchos de ellos pero nada como la de ése que va por ahí haciendo de las suyas e intentando implicar a todas las «Casas».

 

Os estaréis preguntando por qué me huele a trama política. Seguidme por mi razonamiento y a ver si llegáis a la misma conclusión que yo. En esta segunda entrega me he imaginado a los arcángeles como los diferentes dirigentes de los distintos países que integran la ONU y, tras todo esto un personaje en la oscuridad que maneja los hilos de todo lo que se está orquestando, que dirige con una extraña batuta desde las sombras y que es capaz de hacer que se enfrenten unos arcángeles con otros… O al menos, ¡lo intenta!

 

Si en la primera entrega Singh dota a su Rafael del sentimiento de Justicia, una justicia un poco extrema, todo hay que decirlo… en ésta impera otro de los que pueden «atacar» a los ángeles: la VENGANZA. Sí, con letras mayúsculas. La venganza que se instala en el corazón frío de Michaela y que casi ni la deja pensar en otra cosa. Ella no concibe la crueldad con la que se ha dispensado a un niño-ángel y está dispuesta a lo que sea, incluso a dejar tras de sí un camino de cadáveres, humanos, vampíricos o de lo que se le cruce en su camino.

 

Pero al margen de todo este asunto, Nalini tiene además tiempo para ir desenmarañando todo lo que se ha quedado en la parte oculta del cerebro de Elena, todo aquello que se quedó en estado latente en su cerebro y del que ella no era consciente… hasta ahora.

 

Tras su «cambio», Elena ha vuelto a recordar. Y lo ha hecho sin que ninguna barrera se interponga entre sus recuerdos y su consciencia. Empieza a recordar lo acontecido en su niñez, lo que le ocurrió a su madre y a sus hermanas; no obstante, deja algo sin resolver y que espero con ansiedad sea desvelado en la tercera entrega, en «La dama del arcángel».

 

La crudeza con la que Singh lo va desvelando todo hace que el estómago se te contraiga con uno de esos espasmos de repulsión pero la entereza del padre y cómo es capaz de anteponer la salud mental de su hija a su propio dolor es digno de destacar y todo ello regado con palabras hermosas. Por ello se entiende aún menos la reacción posterior del patriarca de los Deveraux ante su hija cuando se da cuenta de en qué se ha convertido Elena: una «Cazadora del Gremio». ¿Por qué la llama aberración de la naturaleza? Ella ha nacido para proteger a la humanidad de aquellos como el monstruo que asesinó de forma tan inconcebible a sus hijas mayores, ¿no debería apoyarla? Espero tener la respuesta en la tercera entrega de esta serie.

 

Una de las escenas que más me han gustado es esa primera lección de vuelo, me pareció increíblemente conmovedora y casi me sentí como si yo también estuviese surcando el aire. Una escena muy propia de la primera parte del Superman de Christopher Reeve cuando lleva por los aires de Metrópolis a Lois Lane ¿os acordáis de esa escena? Yo la tengo impresa en mi cerebro desde que la vi por primera vez.

 

«El beso del arcángel» podría decirse que es una novela de transición pero creo que, al igual que su primera parte, está muy bien llevada por su autora. Las intrigas políticas que teje su autora me han mantenido conectada a la novela. Y, no obstante, pese a todo, me gustaría darle un buen tirón de orejas a Nalini, si se me permite la expresión, porque las escenas verdaderamente candentes tardan en consumarse. En la primera historia lo pude llegar a entender pero en ésta… se me hizo desesperante la espera.

 

Los diálogos siguen tan cuidados y chispeantes como en «El ángel caído» y si tuviera que destacar un párrafo, creo que serían éstos:

 

Aprende pronto a volar, Elena, le dijo mientras los llevaba a ambos hasta un orgasmo cegador. Cuando lo hagas, danzaremos en el cielo.

 

---

 

—Quiero que entiendas una cosa, Elena: jamás llevarás el cuchillo de otro.
—¿Quería regalarme una daga? ¿Qué hay de malo en eso?
—Las dagas y las vainas van siempre juntas. Y tu vaina solo conocerá mi daga.

 

Ahí queda ese doble sentido. No digo más.

 

Una novela que si bien es de tránsito me ha resultado de lo más esclarecedora en muchos aspectos y me ha mantenido pegada literalmente a sus páginas. No es por nada pero empiezo a tomarle el gusto a esto de la paranormal. Creo que me he estado perdiendo muchas cosas y para ponerme al día voy a tardar un buen tiempo.