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Última modificación: Miércoles, 02 Abril 2014, Visitas en web: 1119
un amor prohibido

Un amor prohibido

Ficha Técnica

  • Título: Un amor prohibido
  • Autor/a: Nicole Jordan
  • Serie: Amantes Legendarios 2
  • Reseña de: ELFLED

Puntuación

3.5/5 rating (2 votes)

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Sinopsis

Érase una vez un apuesto y encantador lord que trataba de encontrar el amor verdadero interpretando el papel de un decidido Romeo. Una noche, durante un baile de máscaras, se topa con Sophie Fortin, su hermosa Julieta.

El deseo de la joven se desvanece en cuanto descubre que su caballero enmascarado es el escandaloso lord Jack, un hombre con el que tiene prohibido relacionarse. Pero cuando este la somete a su arrebatadora seducción, Sophie no consigue resistirse.

Por su parte, Jack jamás imaginó que la hija del enemigo mortal de su familia despertaría tal pasión en él. Dispuesto a ganarse a la joven y a sus intransigentes padres, Jack lo arriesgará todo para convertir un legado de corazones rotos en un futuro que les permita ser felices para siempre.

Valoración personal

Tenía que recuperar el control de sus traicioneros sentimientos. Lord Jack Wilde era un encantador granuja que conseguía que las mujeres más sensatas acabaran perdiendo la cabeza, pero ella estaba decidida a seguir siendo sensata.

¿Encantador? ¡Desde luego! ¿Granuja? No lo tengo tan claro.

Bueno, pues empezaré diciendo que la novela empezó titubeante. Cuando comencé a girar las primeras páginas y su autora me empezó a vender la moto de los amantes legendarios y que Jack y Sophie eran una encarnación de los míticos Romeo y Julieta; me dije: sí, ya, esto va a terminar como el rosario de la Aurora. Vamos a ver como desen-vuelve la trama Nicole porque no me da una ni una pizquita de buena espina. Y, a medida que iba leyendo… comenzaba a pensar que más que a Romeo y Julieta la cosa cada vez se parecía más al rapto de las Sabinas.

¿Cómo? ¿No habéis oído hablar de las famosas Sabinas? Pues eran mujeres que estaban tan tranquilas en su hogar cuando un buen día llegaron aquellos engreídos romanos y se las llevaron delante de las mismísimas narices de parientes varios.

Pero a lo que iba que si no comienzo otra vez a divagar como es mi costumbre. No entiendo por qué siempre me tengo que ir por los cerros de Úbeda.

Hablemos de nuestro protagonista masculino, de Jack Wilde. Como se comenta en el trocito que he escogido como presentación es un encantador granuja que parece decidido a echar por tierra el inminente matrimonio de Sophie y un duque cuarentón aburrido y anodino.

Con semejante carta de presentación una pudiera llegar a pensar lo que pensé yo en algún momento de la novela… que nuestra heroína era tonta del bote por plantearse siquiera el no darse la oportunidad de quedarse con el guaperas y optar no obstante por su apacible excelencia. Pero me equivoqué. Sophie no tiene un pelo de tonta, a Sophie lo que le ocurre es que no quiere decepcionar a su padre bajo ningún concepto. Y esta relación paterno-filial es tan distinta a la que mantiene Jack con su propio progenitor…

Si hay algo que me gustaría destacar de esta historia es precisamente esto que acabo de decir. Las relaciones entre padre e hijo/a. ¡Qué diferentes me han parecido!

Por un lado la tenemos a ella, como digo, abnegada, obediente y cálida. Por nada del mundo quisiera enemistarse con su padre y es capaz de acatar cualquier cosa que le imponga con tal de complacerle… aunque esto vaya en detrimento de sus más íntimos deseos.

En el otro lado de la balanza tenemos la relación de Jack con su «misterioso» progenitor. Y os cuento el porqué de que ese misterioso vaya entre comillas. No sabes quién es el padre de Jack hasta bien avanzada la novela. Se habla de que era alguien importante, de alguien poderoso pero ni te llegas a imaginar cuán importante es.

Jack no es de esos personajes pueriles que se dejan llevar por sus bajas pasiones pese a que se le tilda de mujeriego y sinvergüenza; es muy distinto a eso y todo por la visión que tiene de su nacimiento, de su posterior niñez y en general de toda su vida. Una vida muy marcada por el abandono de ese padre que prefirió anteponer su status a la felicidad de «su» mujer y de su hijo.

Es curiosa la percepción que tenemos algunas veces de los hechos que se nos plantea en una trama, en una historia, pero es mucho más curioso es como esa percepción va variando a medida que vas indagando en la misma y a medida que vas conociendo hechos y datos que nos poseías al principio.

Aclaro esto. Con los datos que te da la autora en un principio, la idea que tienes de Raoul no se corresponde para nada con la que al final acabas. ¡Y a mí me encanta que ocurran cosas así en una novela! porque hace que no se te haga para nada previsible.

Esta historia que, en un principio me parecía un poco predecible o más de lo mismo resultó tener matices que jamás me hubiera esperado.

El personaje de Jack me ha resultado de lo más interesante sobre todo porque es como esos dibujos que te enseñan los psicólogos y que, depende de cómo eres… ves una cosa u otra. Jack es encantador, ya lo he dicho antes; es atractivo, no podría ser de otro modo siendo un héroe romántico; es pasional, no sabéis cuanto; pero a la vez es una ostra, es hermético, pocas personas saben qué se guarda en su interior y lo que lleva escondido, creedme, es de traca. Odio, inquina, rencor, animosidad… aborrecimiento… y todo ello dirigido hacia una misma persona: su padre.

La relación entre ellos es inexistente, nula, y sin embargo, es lo que más me ha atraído de esta novela porque, al igual que Jack, yo también quería explicaciones del por qué. Dejadme que esto lo deje en el aire, que no explique a qué me refiero. Es algo que tenéis que descubrir por vosotras mismas si tenéis la oportunidad de leer esta novela.

Hay momentos de la misma que me han encantado, frases que tengo anotadas y que son… ¡wow! y, la gran mayoría de ellas corresponden a un mismo capítulo, el 11. Leedlo con vuestra total atención os garantizo que Nicole conseguirá poneros un nudo en el pecho de los que no se te olvidan.

Otro de mis momentos preferidos es una conversación cara a cara entre Jack y su progenitor en la que Sophie está presente. ¡Dios! Por un lado me ponía en la piel de Jack y decía: «No me vengas ahora con milongas» pero al segundo siguiente hablaba Raoul y pensaba: «Joder, fuiste un inconsciente pero no creo que actuaras por maldad». Y así me tiré varios momentos en los que no sabía de parte de quién ponerme. Quizás la mejor postura era la de ser Suiza. ¿No fue Bella quien dijo eso en alguna de las pelis de Crepúsculo?

Y, por último, añadir que la primera noche tras el «secuestro», la primera parada en mitad de la noche en aquella posada… ¡Ay, mi madre! ¡Inolvidable! Lo que me pude llegar a reír con los diálogos entre estos dos. Estoy muy enfadada pero soy muy civilizada así que… ¡Mejor que la leáis!

«Un amor prohibido» es de esos libros que, sin ser de traca… (vamos, explosivos e intensos) tienen muy pero que muy buenas cosas y, cuando lo cierras… lo haces con una sonrisa de oreja a oreja.