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Muchas gracias, Marlena, por acceder a esta entrevista. Antes de nada, decirte que desde Románticas al Horizonte nos alegramos de la publicación de tu nueva novela. ¿Cómo se te ocurrió la idea de «Mil días en Venecia»?
Soy escritora y los escritores escriben. Si hubiese sido pintora... Quizás explicaré ésto mejor cuando entremos en profundidad en la entrevista.
¿Por qué se ha publicado este libro después de «Un verano en Sicilia» yendo esta parte antes temporalmente hablando? ¿Ha sido coincidencia o bien verdaderamente lo has escrito después?
«Mil días en Venecia» fue publicado en América en 2002. Las traducciones de este libro han sido publicadas según las distintas programaciones en otros países. «Un verano en Sicilia» fue publicado en Junio de 2007 en América. A menudo los editores extranjeros no publican mis libros en el orden en el que han sido escritos. Es diferente en cada país.
¿Es una autobiografía lo que describes en tus libros? ¿Qué parte hay de realidad y de ficción?
La categoría de memoria es, por definición, no-ficción. Este libro es de hecho una autobiografía y, por lo tanto, una historia real.
¿Las recetas que aparecen en el libro son creaciones tuyas o las has recopilado a lo largo del tiempo?
Las recetas de este libro son parte de un repertorio muy personal... sabores y texturas que me gustan particularmente. Disfruto ayudando a cocineros -incluso no cocineros- a preparar platos interesantes y deliciosos sin complicaciones. Ya hay bastante recetas por ahí que le piden al cocinero trabajar muy duro. Quiero que tengáis una cena maravillosa sin muchos problemas. Esto es lo mejor de mi cocina.
¿Cómo has recibido la acogida que ha tenido «Un verano en Sicilia»? ¿Te ha sorprendido que se esté vendiendo tan bien?
Incluso después de todos estos años de buena suerte con mi trabajo, me quedo siempre, siempre sorprendida cuando un libro tiene éxito. Sorprendida, agradecida... inspirada para dar cada vez más en el siguiente libro.
Tus personajes son personalidades sencillas como cualquier persona de a pie, nada de personajes buenos y divinos de la muerte de esos que se narran en otras novelas, ¿puede ser que éste sea uno de los motivos por los que tu primera novela haya tenido tanta aceptación entre el público femenino? ¿Porque Fernando es un hombre con el que cualquiera de nosotras se podría tropezar en la calle?
Vuestras observaciones e impresiones son absolutamente correctas, y os doy las gracias por ser tan sensibles a esto: ambos, Fernando y yo, somos gente de lo más normal. Creo que no es bueno que la mayoría de la gente equipare el tipo Holllywood con el romance... el príncipe sobre el caballo blanco o la dama perfectamente hermosa. La gente a menudo cree que el amor no es posible para ellos porque no encajan en estas imágenes. Desde luego, la realidad es todo lo contrario.
Humildad, sencillez, ternura y «normalidad», éstas son las cualidades que muy a menudo hacen largo y duradero el amor. En el amor, hay que preocuparse por la persona amada más de lo que uno se preocupa por sí mismo. Ésta es la bandera roja que anuncia el amor desde el principio. Así es cómo uno puede saber la diferencia entre el amor y algún otro sentimiento. Y ésto es lo que permite que un amor perdure, crezca. Si uno piensa demasiado en sí mismo y espera que la otra persona también piense en él, en otras palabras, tener toda la atención, eso es otra clase de relación... una relación basada en el miedo y la necesidad, y quizás incluso en la avidez. Eso no es amor.
El protagonista masculino, Fernando, es un hombre tan calmado y tierno… ¿realmente es así?
Es absolutamente igual a cómo lo describo. Su capacidad de ternura ha estado siempre ahí, pero debo decir que ha aumentado con los años. Aquí me arriesgaré a decir que lo que pienso es un argumento relacionado: porque los hombres y las mujeres son diferentes unos de otros (y viva la diferencia) una mujer puede ayudar a menudo a un hombre -a través de su propia ternura- a darse cuenta de ello. Parece injusto «exigir» un cierto comportamiento de un compañero... decirle algo como: «si me amas deberías...». Quizás es mejor demostrar ese comportamiento.
A cada autor le surge la necesidad de escribir de una forma distinta: algunos por plasmar las inquietudes que sienten en ese momento, otros por escaparse a otros mundos y evadirse de la cotidiana realidad, o simplemente porque quieren escribir su propia historia de un género que como lector les gusta. ¿Qué sucedió en tu caso?
Quería escribirle una carta de amor a Fernando... tanto, quería contar esta extraordinaria historia de amor sucedida a gente normal. Quería abrazar otras. Sentía esta euforia y quería compartirla. Si uno de nosotros triunfa, todos triunfamos. Creo que es el espíritu del libro.
En el capítulo titulado «La marcha nupcial», escribí:
Los huéspedes que ocupan la terraza del Hotel Europa e Regina y la del Monaco y también la del nuestro, el Bauer, nos saludan con la mano y gritan y, por un momento, floto por encima del pequeño retablo y me creo, no me creo, que aquel es mi retablo. Esto nos está ocurriendo a todos nosotros -pienso-: esta boda, estos destellos de luz, este deslizarse sobre las aguas azules, las viejas y queridas fachadas de los palazzi que nos miran, esta paz sonrosada es para todos nosotros. Es para cada uno de nosotros que alguna vez se sintió solo. ¡Cómo me gustaría poder repartir trocitos de este día, como si fueran hogazas de pan tibio!
Ésta es la razón por la que escribí este libro.
Esta pregunta es una de las más complicadas que se le pueden hacer a un autor, ¿cómo calificarías tus novelas?
Ante todo, no son novelas, sino memorias. Historias de verdad. Se incluyen en las categorías de: recuerdo de un viaje, memoria gastronómica, historia de amor. ¿Cómo puede uno separarlos? En mayo de este año, mi primera novela será publicada en América. Se llama «Amandine». En este libro doy un gran salto de la no-ficción a la ficción. Pero incluso en este libro -aunque haya cambiado el tiempo y el lugar- componen la historia fragmentos de mi propia vida.
Para quienes no hayan leído tu primera novela publicada en España, ¿qué le dirías para que cuando pasen por una librería entren y busquen tu libro?
No soy una auto-publicista tan buena. Quizás les diría que se verán reflejados en este libro. Creo que se verán reflejados en todos mis libros. Escribo sobre lo que tenemos en común entre nosotros. Después de todo, somos mucho más parecidos que diferentes los unos de los otros.
De nuevo gracias, Marlena, por colaborar con nosotras y dedicarnos un poco de tu tiempo. Ha sido un placer realizar esta entrevista.
Románticas al Horizonte
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