Novedades
Esencia
banner trampasdeseda
  • Lanzamiento: Octubre 2012
  • Visitas en web: 1380
  • Bienvenidas a la Sala de Conferencias de RH

Autor/a

Mar Carrion

Información de la novela

  • Autor/a: Mar Carrión
  • Título: Trampas de seda
  • Serie: Montana
  • Orden Serie: 3
  • Editorial: Terciopelo
  • Época: Actual
  • Principales: Max y Jodie
  • Secundarios: Jacob, Faye y Eddie

Compárteme

Sobre el autor/a

Pues la autora es una mujer normal y corriente que vive en Albacete y que se llama María del Mar Carrión, aunque hace mucho tiempo que la gente de mí alrededor comenzó a llamarme Mar por aquello de abreviar. De pequeña quería ser periodista porque adoraba escribir, pero terminé estudiando Derecho porque un profesor del instituto me dijo que ambas carreras se parecían bastante (me acordé de él y de su familia durante toda la carrera, porque vamos, ¡¡no se parecían en nada!!). Nunca me he dedicado a esta profesión porque no despertó mi interés como para ejercer (aunque me resultó interesante estudiarla), así que tiré por otro camino después de licenciarme, e hice unos cuantos módulos contables que me permitieron trabajar en el sector de la administración y de la contabilidad. 

En el terreno sentimental soy una persona a la que le gusta la estabilidad. Tengo pareja sólida desde hace bastantes años, con la que actualmente convivo,  y una familia a la que también quiero mucho a tres o cuatro manzanas de mi casa.

Quienes me conocen dicen que soy una persona muy reservada y supongo que tienen razón, porque tengo la costumbre de guardar mucho más de lo que dejo salir. Tengo unos cuantos defectillos más que no os pienso contar, pero sí que os hablaré de mis virtudes (risas). Me considero una persona fiel, leal, sincera, discreta y bastante sensata (pues no, no tengo abuela, jaja).

¿Qué más puedo contaros sobre mí? Pues por ejemplo que tengo muchas y variadas aficiones, aunque son de lo más típicas. Me encanta la música, sobre todo el rock. Casi todo el mundo sabe que soy una gran admiradora de Bon Jovi, y que soy capaz de irme a verles en directo donde haga falta como no pasen de gira por España (ya lo he hecho unas cuantas veces). El cine es otra de mis pasiones. ¿Mi película favorita? Hay muchas pero, posiblemente, sea Braveheart. ¿Mi actor favorito? Eric Bana (suspiro). ¿Mi serie favorita? Perdidos (y Expediente X en segundo lugar, me encantan los temas paranormales). Adoro a los animales, soy socia de una protectora en Albacete y tengo una gata a la que adoro. Me gusta viajar, dar paseos por el campo y los juegos de mesa. La lectura ¡¡otra de mis grandes pasiones!! Leo desde que era niña y le pedía a mi madre que me comprara todos los cuentos que veía en las librerías. Me gusta toda clase de literatura pero, en los últimos años, me he centrado más en la romántica. Mi género favorito es la contemporánea, y mi autora bandera es Sandra Brown.

Acabo de darme cuenta de que me he dejado para el final mi faceta de escritora, aunque seguramente sea lo que más conozcáis de mí. No voy a extenderme para no resultar repetitiva, pues la mayoría ya sabéis que escribo desde que tenía 13 años y que jamás pensé, ni en mis mejores sueños, que algún día una editorial me publicara una novela. Pero entonces descubrí el mundillo de la novela romántica, escribí «Bajo el cielo de Montana», la mandé a la III Edición del Premio Terciopelo y aquí estoy cuatro años después, fascinada con la idea de que mis escritos puedan gustar tanto a las lectoras.

Ambientación y contexto

«Trampas de seda» es una novela de suspense romántico en la que el mundillo del cine tiene mucha relevancia a lo largo de la historia, ya que la protagonista es actriz y «El verdugo» (el malo malísimo) está obsesionado con mujeres que desempeñan esta profesión. Por lo tanto, con este escaparate como telón de fondo, tuve claro desde el principio que tenía que llevarme a los personajes a Hollywood, Los Ángeles, California. Sin embargo, esta ciudad nunca ha despertado mucho mi interés como para ambientar allí una novela, ya que me parece demasiado frívola y superficial, así que busqué una ciudad anexa, de esas a las que llaman «ciudad dormitorio» y me topé con Costa Mesa, un pequeño refugio pegado al océano Pacífico, de grandes avenidas, casitas de estilo español y playas de arena dorada, alejada del bullicio de la gran ciudad. Costa Mesa me pareció perfecta para fijar en ella la residencia de mis protagonistas.

Sin embargo, la acción transcurre también en otros lugares, algunos de ellos, bastante más inquietantes. Como los bosques de Irvine, otra ciudad anexa a la ciudad de Los Ángeles donde Jodie Graham (la protagonista) se halla filmando un culebrón. ¿Qué tienen de particular estos bosques, además de que se asienta en ellos un campamento de caravanas con el equipo que trabaja en la serie? Pues que también son el lugar escogido por «El verdugo» para hacer desaparecer los cadáveres de sus macabros asesinatos. Ya os podéis imaginar quién se va a topar con uno de ellos cuando, una mañana de niebla, abandona su caravana para hacer un poquito de footing… (risa diabólica).

Sus personajes principales

 
Max Craven
 
 
Jodie Graham
 
trampasdeseda el trampasdeseda ella
Él: Eric Bana Ella: Charlize Theron

Lo tenía clarísimo mientras la historia iba tomando forma en mi cabeza. A Max Craven siempre lo he visto como a Eric Bana, tanto físicamente como por la personalidad que destila en la pantalla. Es un actor que me transmite un montón de emociones, y es el muso que necesitaba para crear el personaje de Max Craven. En cuanto al personaje femenino, Charlize Theron es una actriz que también me gusta mucho y que era ideal como punto de referencia para darle vida a Jodie Graham. Una mujer muy guapa, pero con un alma torturada, como muchos de los personajes que interpreta esta actriz.

En lugar de presentarse ellos, han decidido presentarse el uno al otro, jajaja.

Max Craven sobre Jodie Graham: Jodie es la persona a la que más admiro de cuantas conozco. Tal vez por su profesión, primero como modelo y luego como actriz, su vida no ha sido un camino de rosas y siempre ha tenido a su alrededor a gente que ha intentado destruirla; pero ella tiene una capacidad de superación increíble, y se ha levantado tantas veces como la vida se ha empeñado en tirarla al suelo. Desgraciadamente, su belleza siempre le ha cerrado más puertas de las que le ha abierto, pero siempre ha sido una mujer de principios y jamás ha traspasado ningún límite para conseguir algo en la vida. Cuando la conocí me pareció una mujer frágil e insegura, que se había fabricado una especie de armadura para protegerse de todo el que intentara aproximarse demasiado. Recuerdo que sus ojos tenían una mirada atormentada que se me hincó en el alma, y desde el principio sentí la irrefrenable necesidad de conocer los secretos que guardaba y de protegerla del mundo frívolo en el que se movía. Me lo puso bastante difícil pero, si hay algo que me caracteriza es que jamás arrojo la toalla. Poco a poco fui descubriendo que ella tenía todas las cualidades que siempre busqué en una mujer, así que me sentí como si el destino la hubiera colocado allí, sólo para mí. No me equivoqué, porque en cuanto empecé a amarla, supe que jamás podría dejar de hacerlo.

Jodie Graham sobre Max Craven: Max es el amor de mi vida, a veces me pregunto qué habría sido de mí si nunca se hubiera cruzado en mi camino. Cuando le conocí, las cosas no me estaban yendo muy bien. Había perdido un empleo, no conseguía un buen papel en el cine que me sacara de la miseria y, por si fuera poco, me crucé en el camino de un asesino en serie que mataba a actrices, así que él apareció cuando más lo necesitaba. Max era un muro sólido en el que apoyarse, un policía duro y curtido que, a pesar de que también tenía problemas personales, daba la sensación de que podía manejar cualquier cosa que se le pusiera por delante, por muy complicada que pareciese. Recuerdo que al principio me desequilibraba con sus muestras de interés. Yo había renunciado a tener una relación sentimental, pero existía algo entre él y yo a lo que era imposible darle la espalda. Antes de que me diera cuenta, Max me enamoró de cien maneras distintas. Lo hizo con su sinceridad, con su instinto protector, con su enorme capacidad de amar, con su atractivo, con su ternura e incluso con la dureza que siempre ha mostrado cuando tiene que dejarte las cosas claras. Él siempre me ha hecho sentir como si fuera la persona más especial del mundo, así que creo que todos los caminos que he recorrido en mi vida, por muy retorcidos y tortuosos que hayan sido, tenían un único destino, que era encontrarle a él.

Secundarios a destacar

Jacob Craven: Jacob es el sobrino de Max, un niño de quince meses que perdió a su madre hace unos años y que, desde entonces, está en un hogar de acogida. Jacob es la gran responsabilidad de Max y, durante la novela, vemos cómo el policía hace todo cuanto está en su mano por hacerse con la custodia. El personaje de Jacob le da mucha ternura a una historia que en muchos momentos es muy dura. Pero dejemos que sea él quién se presente:
«Me gutan los atitos. Tengo uno nego que se llama Aboncito».
Jajaja, no sabe decir mucho más.

Faye Myles: Faye es la compañera de fatigas de Max. También es detective de homicidios y vive   para y por su trabajo. Es la hija de un conocido director de teleseries con el que apenas tiene relación, y sabemos que está enamorada en secreto de Max. Es una mujer emocionalmente dura, que apenas deja vislumbrar nada de su interior. Es un personaje enigmático, clave en algunos momentos de la novela. A ver qué dice ella:
«Mar, creo que soy lo bastante interesante como para convertirme en el personaje principal de mi propia novela. Espero que hayas captado la directa».

Eddie Williams: Eddie es un productor de cine pornográfico, amigo de la agente de Jodie, que hará todo lo posible para convencer a Jodie de que se dedique a ese género. Está seguro de que tiene cualidades para ser una actriz porno y que pierde el tiempo buscando papeles interesantes en el cine más convencional.

Anécdotas que contar

Os voy a contar una anécdota que de divertida no tiene ni un pelo, pero os la cuento para que veáis hasta qué punto puede una obsesionarse con la novela que está escribiendo. Me encontraba ya en la recta final, desliando la madeja y resolviendo entuertos, cuando una de esas noches me fui a la cama dándole vueltas a una escena en particular, para ver de qué manera la encauzaba para que fuera lo más espeluznante posible. ¡¡Y resulta que soñé con ella!! Joder, me ví tumbada en una especie de camilla, a oscuras, atada de pies y manos, y había alguien allí conmigo porque veía un par de ojos rojos atravesando la oscuridad… Conseguí soltarme (no sé cómo) y luego me veía en una especie de descampado arrastrándome por el suelo, con esa cosa de los ojos rojos persiguiéndome, y cuando estaba a punto de atraparme ¡¡zas!! me desperté. Ains, ¡¡qué angustia pasé!!  No es exactamente lo que le sucede a Jodie Graham en la novela pero se le parece, así que no hay que irse con este tipo de pensamientos a la cama porque ya véis lo que puede pasar.

Tengo otra anécdota, ésta mucho más divertida que la anterior (bueno, es que la anterior no es precisamente divertida, jaja). Esto que os voy a contar sucedió unas cuantas horas antes de la presentación en el Fnac de Málaga, cuando me reuní con Loli Díaz y Ana María Benítez para dar una vuelta por esta preciosa ciudad. Pues nada, nos ponemos a hablar de la presentación (entre otras muchas cosas) y cuando veo la cara de pillinas que tenían ambas, ya me empiezo a acojonar. Después de mucho preguntarles, me confiesan que habían pensado en pedirle a un amigo policía que interrumpiera la presentación para ponerme unas esposas y sacarme de allí, pero que por incompatibilidad de horarios no se pudo hacer. ¡¡¡Menos mal!!! Jajajaja, porque si de repente veo que viene hacia mí un policía buenorro (que lo estaba porque me enseñaron fotos) y me coloca unas esposas, esta que escribe se habría muerto de la vergüenza y luego habría cometido un doble asesinato.

Pero hubo muchas más sorpresas, y estas sí que se pudieron realizar. La verdad es que se curraron mucho la presentación. Aprovechando un noticiario real de una cadena de televisión de Los Ángeles, hicieron un montaje en video al que añadieron subtítulos en español que iban informando sobre la noticia del hallazgo de un cadáver en los bosques de Irvine (un trabajazo de muchas horas). También repartieron entre los asistentes a la presentación, un reportaje sacado del periódico Los Ángeles Times, con la noticia de los asesinatos de El verdugo. Tendrías que haber visto lo bien elaborado que estaba, parecía una noticia real, como si hubieran arrancado la hoja del periódico. Guardo muchos buenos recuerdos de esa presentación.

ARCHIVOS DE LA PRESENTACIÓN EN MÁLAGA:

Alicientes para su lectura

Porque una vez que empecéis a adentraros en sus páginas, os va a resultar muy difícil dejarla a un lado para seguir en otro momento. Estoy segura de que querréis continuar leyendo sin parar hasta llegar al final. A las que os gusten las novelas de suspense, en «Trampas de seda» encontraréis una trama compleja y muy bien hilvanada que gira en torno a un despiadado asesino en serie.

Os pasaréis toda la novela queriendo descubrir su identidad, tomando y descartando las pistas que giran en torno al amplio elenco de personajes secundarios. Las escenas trepidantes están servidas, junto a otras un poco más crudas que os pondrán los pelillos de punta. En la parte romántica os encontraréis con una historia de amor apasionada y llena de sentimientos, que nacerá envuelta en circunstancias muy difíciles y que se irá consolidando poco a poco, a medida que la confianza se va afianzando entre ambos. Si el amor tarda un poco más en llegar, la tensión sexual la palparéis desde las primeras páginas, con unos encuentros sexuales que harán las delicias de todas las lectoras de romántica.

Un pequeño aperitivo

Jodie lo vio. Descubrió su soberbia erección y un intenso brillo de deseo en sus ojos negros que evidenciaban que aquello no había sido más que un sencillo aperitivo para él. Al igual que lo había sido para ella. El estómago se le encogió de miedo y entonces saltó de la cama como un resorte. Evitó encontrarse con su mirada escrutadora mientras se arreglaba la falda del vestido y se cubría las piernas hasta las rodillas.
Max guardaba la esperanza de no tener que enfrentarse a esa reacción, pero se había equivocado.
—¿Te marchas? —se incorporó sobre la cama.
—Debo hacerlo —se arregló el abrigo, las manos se movían inquietas —Ha sido estupendo, no lo estropeemos.
—¿Por qué íbamos a estropearlo? ¿Por qué sales en estampida?
Max abandonó la cama y acudió a su lado. Su mirada azul era huidiza mientras se alisaba el pelo con los dedos. Con las evidencias físicas del orgasmo todavía impresas en la cara, se esforzaba por parecer segura de su decisión.
—Sexo sin complicaciones —contestó, cada vez más seria —Eso es todo lo que he tenido contigo.
—¿Esperas que me lo crea? He tenido sexo sin complicaciones con bastantes mujeres en mi vida y te aseguro que no se parece a esto.
Jodie suspiró pero no retrocedió.
—Apártate y no me lo pongas más difícil.
—Voy a decirte una cosa.
—No quiero escucharla.
—La escucharás de todas formas —inclinó la cabeza para buscar su mirada y no prosiguió hasta que ella fue capaz de sostenerla —No pretendía traerte hasta aquí para follar contigo, quería hacer el amor contigo. Quiero hacer el amor contigo —recalcó las palabras —Y estoy seguro de que sales corriendo porque deseas lo mismo.
¿Para qué iba a negarlo? Se preguntó Jodie. Si lo hacía sonaría a hipocresía porque no era capaz de darle la vuelta a una verdad tan aplastante. Se limitó a mantenerse serena y decidida aunque no fue sencillo mantener el tipo.
—Deja que me marche, Max.

Y, el booktráiler...

Leave a comment

Please login to leave a comment.