Última modificación: Domingo, 04 Mayo 2014, Visitas en web: 1727
en tus brazos

En tus brazos

Ficha Técnica

  • Título: En tus brazos
  • Autor/a: Noe Casado
  • Serie: Seductores Londinenses 5
  • Reseña de: ELFLED

Puntuación

4.6/5 rating (7 votes)

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Sinopsis

«A simple vista podría parecer que yo, Nicole, no debería tener motivos para quejarme: siempre he sido prudente, nunca me he desviado del camino correcto y he conseguido triunfar en la vida.

«Todos saben que pueden confiar en mí, que no defradudo y que soy muy afortunada por tener una familia perfecta, un novio ideal y una carrera impecable como abogada. Pero nadie ve más allá de eso... y sólo unos pocos se interesan por la mujer que está debajo de todas esas etiquetas, la verdader Nicole.

«Puedo afirmar que tengo todo que hay que tener para ser feliz; sin embargo, no lo soy. Por eso, a veces me pregunto qué es lo que me falta. Suelo responderme que, tal vez, una noche de pasión y desenfreno que me haga temblar de placer...»

Valoración personal

Advertencia: Absténganse de leer a Noe Casado aquellas personas a las que no les gusten las emociones extremas. Noe es una autora no apta para corazones débiles porque con muchas de sus frases puede llevarte literalmente… al otro barrio.

Antes de empezar he de señalar una cosa. Si no la digo reviento y tampoco es plan. Quiero desde aquí tirar un buen tirón de orejas tanto a la autora como a la editorial o editoriales que están publicando esta serie de «Seductores Londinenses» no solo por empezar la casa por el tejado si no porque de no ser por algunas webs o blogs no sabríamos por dónde empiezan los cimientos o dónde acaba el tejado de la gran mansión que es la imaginación de esta autora. No es que me queje, que conste, la serie me engancha y cada libro que leo me ha gustado una barbaridad pero… ¡joroñas que joroñas! Cuando crees que ya tienes más o menos controlada la situación viene una nueva historia que te hace pensar si no te has dejado algo por el camino.

Pero bueno, dejemos en un aparte mi disertación sobre la publicación de cada uno de los títulos que componen la serie y me centro en éste; en el de En tus brazos, el quinto (¡quinto!) de la serie y que se publicó el cuarto antes de que se publicase el tercero (éste gracias a Dios que se publicó hace poquito) y mucho antes de que tengamos noticias de un cuarto. Por no decir que quizás éste sea el sexto y que todo lo que creía saber no sirve de nada. Noe, por favor, ¡un croquis!

Bromas aparte y desvaríos varios aparcados comenzaré diciendo que las novelas de Noe Casado cada vez me sorprenden más. Y no porque Casado sea una autora de una versatilidad increíble que lo mismo te escribe una de marcianos que una de fantasía épica. No, no van por ahí los tiros. ¡De momento! Con esta mujer nunca se puede estar seguro del todo. Si digo que cada vez me sorprende más es porque sabe hacer cosas extraordinarias con una escena de sexo que, a priori, no parece que te pueda sorprender. Pues lo hace. Crees haber leído todo lo que se puede leer sobre una de éstas pero… ¡error! Te equivocas. Nada te prepara para los primeros encuentros sexuales de la Casado. Os lo aseguro.

Si en A contracorriente te encuentras con un momentazo como el generado entre Samantha y James que no sabes muy bien si va a terminar con ambos arrugando sábanas o con él con la cara cruzada de un sopapo… si en Divorcio resulta que esa primera vez viene propiciada por una declaración de lo más inusual… ya os digo yo que ninguna de las obras anteriores leídas te prepara para la que en esta novela acontece. Es que mirad que este tipo de escenas son serias… y lo son precisamente porque son las que sientan las bases de buen parte del desarrollo de la novela que estamos leyendo pero alabo a esta compatriota nuestra. Es capaz de hacer que dejes de leer y te tronches de la risa, se te salten las lágrimas y que todo el mundo que está a tu alrededor en el bus se gire hacia ti y te mire con cara rara porque no puedes dejar de carcajearte por la inventiva de esta buena señora.

¡Qué primera vez! Por dos veces la leí para estar segura de que no me había dejado nada por el camino. ¡Este Max! ¡Este Max es increíble, señoras! Y si todavía no le habéis conocido no sé a qué esperáis para hacerlo.

Hay protagonistas masculinos que han logrado enamorarme desde el primer momento. Kevin Tucker, el de Este corazón mío de SEP es uno de ellos; James Malory, of course es otro y así podría seguir y seguir pues mi lista es larga pero Max… ¡Dios mío, este Max! ¡Este Max es lo más! Me atrajo, me sedujo, me conquistó, me atrapó y si yo pudiese… se lo quitaría Nicole.

Max es de esos personajes que tienen su fama de mujeriego. No nos llevemos a engaños, el tío es todo un seductor. Un ex jugador de élite del fútbol inglés que las tías le duran un suspiro, que en sus buenos días siempre llevaba a una «Barbie» colgada del brazo y derretía los corazones de cuanta chica se le cruzara por el camino. Pero Max ha cambiado de vida. Una lesión inoportunamente pronta ha dado al traste con su carrera y ahora, mientras busca un nuevo sitio en el mundo, resulta que se topa con la horma de su zapato: una tía que no sabe de fútbol, que no entiende nada del deporte rey y que lo más redondo (lo más parecido a un balón de reglamento) que ha visto en su vida es un dado. Por ello, cuando no le reconoce piensa que bien podría aprovechar ese anonimato para echar una cana al aire sin que luego aparezca en las páginas del papel cuché.

Establecer un vínculo entre una gran estrella deportiva y una mujer cuya vida se desarrolla inmersa entre litigios y juicios ajenos al deporte ha sido todo un acierto de la autora. La novela entera no tiene desperdicio y, pese a que la misma consta de cuatrocientas páginas y letra más menuda de lo habitual se te pasa en un volado. La química entre Max y Nicole es brutal. Los diálogos, las escenas de cama y las chispas que generan hacen que la novela salga enriquecida. Esos toques de humor tan inherentes en la personalidad de Noe Casado te llevan a disfrutar de lo lindo de una historia que parece que no reviste ningún tipo de complicación pero que en el fondo haces que te pongas en el lugar de la mujer que nunca ha sido capaz de disfrutar del sexo y cuyas relaciones siempre han terminado por hacerle creer que ella no está hecha para el sexo. Desde luego Max tiene una paciencia infinita porque mira que la colega se las hace pasar putas pero mientras él se empeña y se empeña la que sale ganando con esta historia es el lector que termina riendo a mandíbula batiente a la menor oportunidad.

¡Y qué decir de los secundarios! ¡Dios! ¡Esos secundarios! Los mejores, sin duda alguna, el hermano y la cuñada de Max. No tienen vergüenza. Son unos descarados. Tienen magia y hacen que ésta se extienda hacia los que tienen a su alrededor.

¡Jo! Yo quiero la historia de estos personajes. Yo quiero ser testigo de excepción y saber de primera mano lo que aconteció entre Martín y Linda cuando Max la llevó a casa y su hermanito pequeño se la quitó delante de sus narices. Aquí se dan unas breves pinceladas pero yo quiero saber más. ¡No es justo! ¡Noe, ¿dónde leches está la historia de estos dos?

¡Jesús! Siempre que empiezo una crítica lo hago con la intención de escribir un par de párrafos y no sé cómo termino soltando una parrafada propia de campeonato.

No voy a extenderme más solo deciros que si no habéis tenido la oportunidad aún de leer a Noe Casado no esperéis mucho más. Noe Casado es la mejor cura contra la apatía, la desidia y el aburrimiento. Sus novelas son divertidas en extremo, sí, sin lugar a dudas, pero no por ello dejan de lado momentos para la reflexión y la meditación. Con En tus brazos os daréis cuenta que todos, incluidos los famosos, tenemos derecho a la privacidad y que por ésta (ellos) son capaces de llevar a cabo si no un engaño en toda regla sí el no decir la verdad por omisión de la misma.

A la espera de la nueva historia de Seductores Londinenses voy a ver si me pongo en breve con su última novela a la que denominan Ye-Yé y que lleva por título Tal vez igual que ayer. Ya os diré cuando la lea qué me ha parecido.