Novedades
Esencia
Última modificación: Miércoles, 28 Agosto 2013, Visitas en web: 1267
polos opuestos

Polos opuestos

Ficha Técnica

  • Título: Polos opuestos
  • Autor/a: Nora Roberts
  • Serie: Pecados Sagrados 1
  • Reseña de: ANNY

Puntuación

4.0/5 rating (3 votes)

Comparte esta reseña

Sinopsis

Las investigaciones para dar con un asesino perturbado unirán los caminos de una bella psiquiatra y un taciturno detective. Son opuestos en tantas cosas…, y sin embargo eso solo atiza más las llamas de la atracción.

Una serie de asesinatos mantiene en vilo al departamento de policía de Washington, y más concretamente al detective Ben Paris. Una tras otra, mujeres rubias y de complexión ligera aparecen estranguladas en distintos puntos de la ciudad. Ninguna de ellas presenta signos de violencia. El arma homicida siempre es la misma, una prenda marcada con una cruz. Sobre los cuerpos, una nota: «Su pecado le es perdonado».

Ningún otro vínculo parece relacionar las distintas muertes. Sin más pistas a las que aferrarse, la policía no tiene más remedio que colaborar con la distante y prestigiosa psiquiatra Tess Court, quien no tarda en trazar el perturbador perfil de un alma torturada. Pero al mujeriego y atormentado detective le cuesta concentrarse en la psique del asesino. Está distraído, muy a su pesar, por esa mujer fría y calculadora que no para de desafiarle con sus ridículas teorías y sus absurdos consejos.

No podrían ser más incompatibles y, sin embargo, ninguno de los dos puede evitar embarcarse en un peligroso juego de atracción y deseo que les impedirá ver lo que resulta evidente; Tess es rubia, Tess es frágil, y su nombre aparece en la lista de un hombre que solo tiene una misión: salvarla de sus pecados.

Valoración personal

—Tú eres la quien tiene la espada, Ben. Yo solo tengo palabras.

Ben Paris es policía, su deber es detener a los delincuentes; Tess Court es psiquiatra, su misión es ayudar a los enfermos. Cuando dos polos opuestos se enfrentan, cuando dos visiones distintas se confrontan ¿es posible llegar a un punto en común?

Varias mujeres han sido asesinadas en la ciudad de Washington. El mismo patrón se repite en todos ellas, las víctimas aparecen con un amito sacerdotal y una nota que dice: «Sus pecados han sido perdonados». Todas compartían características físicas, chicas de apariencia frágil, rubias y que rondaban la treintena. El asesino las estrangula rápidamente, sin dejar huellas y con las ropas en perfectas condiciones. Como si siguiera un ritual. Lo que hace pensar al departamento de policía que se encuentra ante un asesino en serie al que los periódicos ya han apodado «El sacerdote».

La preocupación de la ciudadanía ante esta sucesión de crímenes hace que la policía contacte con la psiquiatra Tess Court, a fin de que ella les ofrezca un perfil psicológico del asesino que quizás les ayude a anticipar sus acciones y poder detenerlo de una vez por todas. Pero el detective Ben Paris no es partidario de involucrar a un psiquiatra en el caso. Para él los loqueros sólo son charlatanes que etiquetan a la gente. Él no necesita saber cómo piensa un asesino, sólo atraparlo. Opinión que deja bien patente en su primera reunión con Tess.

No obstante, y para su pesar, la atracción que Ben sentirá por ella desde el primer instante le hará replantearse muchas de las opiniones que hasta ese momento mantenía. Y es que, al contrario de lo que los hechos indican, Tess cataloga a al asesino, no como un delincuente, sino como un enfermo que necesita ayuda. Una ayuda que ella está dispuesta a proporcionarle…

En «Polos opuestos», la señora Roberts nos propone un enorme dilema: ¿es responsable de sus actos una persona que supuestamente está enferma? Y cuando ese enfermo ha cometido un asesinato, ¿quién debe recibir compasión? ¿El culpable «inconsciente» o sus víctimas? Supongo que todos tenemos clara la respuesta. O eso creemos, porque conforme vas avanzando en su lectura, esta historia consigue que te cuestiones hasta tu propia fe.

Ben es un hombre cínico, al que le dan repelús los psiquiatras, literalmente. Su experiencia personal le ha enseñado que no se puede confiar en ellos, que cuando llega la hora de la verdad esos deseos de curar a un enfermo se esfuman y ellos «se lavan las manos». Para él la compasión, la ayuda, el consuelo deben recibirlos las víctimas de la violencia o, en este caso, las familias que han perdido a un ser querido por culpa de un asesino.

Tess no opina lo mismo. Para ella todos los pacientes son iguales, sea lo que sea que hayan hecho o les haya sucedido. Y todos los enfermos necesitan tratamiento para curarse. Si no, seguirán con los mismos comportamientos una y otra vez hasta que alguien les haga ver el error en su conducta. La apariencia fría de Tess, su forma calmada y analítica de proceder hace pensar a Ben que ella es igual que el resto, pero nada más lejos de la verdad. Tess se dedica en cuerpo y alma a sus pacientes. Y cuando Ben lo comprenda, quizás ya sea demasiado tarde.

Mientras avanzan en la investigación para descubrir al asesino, Ben y Tess se encontrarán una y otra vez con la misma disyuntiva. Según el perfil de Tess, el asesino es un hombre que siente una reverente fascinación por la iglesia. Quizás sea sacerdote, o puede que haya recibido formación eclesiástica. Lo seguro es que es un entendido en el tema. De alguna manera, cree estar otorgándole el perdón a sus víctimas, la absolución final a sus pecados. ¿Pero qué pecados cree el asesino que sus víctimas han cometido? ¿Por qué cree que debe perdonarlas?

La manera en que Roberts presenta la investigación desgranando poco a poco todos los detalles del caso es fantástica. Un personaje a destacar para mí es monseñor Logan, psiquiatra también, que ayudará en el perfil religioso del caso. Las observaciones de este hombre me encantaron. Sin olvidarme de Ed, el compañero de Ben, de cuya historia disfrutaremos en «Atrapada», que va a todos lados con una bolsita de infusión poniendo el punto de humor a la novela. Ni del abuelo de Tess, el senador Writemore, que se ocupó de ella cuando sus padres fallecieron. Un hombre carismático y entrañable que le hará pasar algún momento incómodo a Ben, je, je, je.

Nora Roberts nos brinda otra de sus magníficas historias en «Polos opuestos». Me encanta esta autora y no lo puedo remediar. Es una de las primeras autoras que leí, con ella eché los dientes en el mundo de la romántica, podría decirse. Así que cuando narra historias como ésta, en la que además de una buena trama de suspense nos ofrece un estupendo romance no puedo evitar dejar la objetividad a un lado y dejarme llevar por la lectura.

Hay determinados libros o autoras que te hacen replantearte hasta tus propias creencias. No sé si os habrá pasado alguna vez. Pero esta mujer conmigo lo consigue. Las historias que crea, ya sea con sus novelas de suspense o con sus sagas familiares, generan una atmosfera para mí irrepetible. Naturalmente tiene novelas mejores y peores, no nos vamos a engañar. Pero con la prolífica colección de novelas que ya tiene a sus espaldas, es de agradecer que siga manteniendo su estilo y ofreciéndonos historias ricas en detalles capaces de hacernos temblar, ya sea de miedo o de emoción.