Novedades
Esencia
Última modificación: Lunes, 17 Junio 2013, Visitas en web: 1658
quierome mucho

Quiérome mucho

Ficha Técnica

  • Título: Quiérome mucho
  • Autor/a: Regina Roman
  • Serie: Mujeres de Hoy 5
  • Reseña de: ELFLED

Puntuación

4.0/5 rating 1 vote

Comparte esta reseña

Sinopsis

¿Conseguirán estas chicas espabilar y abrirle una puerta al amor que llama con insistencia? Carcajadas, amor y alta dosis de felicidad en la nueva comedia romántica de Regina Roman.

Vamos a ver, ¿qué hay de malo en ser demasiado servicial? ¿Y en estar siempre dispuesta a echar una manita? ¿Acaso no es bonito tener siempre en la punta de la lengua un “Tranquila, que eso ya lo hago yo”? Pues eso, que te puedes encontrar por el camino con aprovechados desaprensivos que te exprimirán como un limón. Marina es una chica lista, pero tiene un gran problema: es incapaz de decir no. Y para colmo se topa con Adela que peca de lo mismo, añadida su encarnizada lucha contra los kilos de más.

Valoración personal

Advertencia: En ningún momento la voy a calificar como novela romántica.

―Cuando te vi en aquella ventana, supe que yo era un Romeo que acababa de encontrar a su Julieta.

¡Ohhh! Yo quiero que algún día alguien me diga algo así de bonito. ¿Trillado? Quizás sí pero no me digáis que unas palabras así no derriten el corazón de cualquiera.

¡Por favor! Es la manera más bonita de cerrar una historia. ¿No os parece? Pero si en este momento queréis saber quién dice dichas palabras… (Suena la campana del súper-tacañón) vais listas. Mis labios están sellados a cal y canto. No lograréis que desvele el secreto mejor guardado de esta novela.

Como os he puesto ya en antecedentes, en ningún momento voy a calificar esta novela de romántica. No por nada, sino porque no lo es. La historia de amor es tan secundaria que para llegar a ella es necesario enfrentarse antes a un personaje femenino en fase de autodescubrimiento y enfrentase a una autora con la que no puedes dar nunca nada por sentado. Regina Roman tiene la extraña habilidad de que cuando crees que la historia se encarrila en una dirección... ella va y te sorprende encontrando una vía secundaria que ni siquiera habías visto; y si te habías percatado de ella… ni siquiera le habías dado importancia. Pero resulta que es precisamente el camino por el que atajan sus personajes; y lo que termina por descolocarte de una manera bárbara.

Cada libro que me he leído de esta autora ha sido como enfrentarme a una caja de sorpresas con nombre propio. No puedes dar nada por sentado, repito. Sus protagonsitas son como bien rezan en el título de la serie MUJERES DE HOY. Mujeres normales cuyas metas en la vida son exactamente las mismas que las tuyas y las mías. Mujeres con las que te sientes identificadas o con las que identificas a tu hermana, a tu prima, a tu cuñada… ¡a una amiga!

Hagamos un breve repaso por la historia de alguna de ellas.

Cayetana era la mujer que quería dejar atrás su pasado de chica de pueblo y que ella misma se crea una personalidad distinta y acaba creyéndose sus propias mentiras. Olivia es la de buena familia agobiada por una vida que querían imponerle y con la que ella no estaba para nada cómoda ni de acuerdo. Gaby es la profesional con cabeza pero que, mira tú por dónde, se deja llevar por un capullo a un camino de culpas y de malos tratos psicológicos; es la prueba viviente de que cualquier mujer puede caer víctima de un maltratador cualquiera. Y, en esta ocasión, nos enfrente a Marina Valdemorillos, la chica que, y como ella misma se define, al igual que Adela (un personaje secundario de esta historia) es una chica sin espíritu, que se doblega y siempre, siempre está dispuesta a hacer el primo.

¡Y no sabéis de qué manera llega a hacer el primo! Le toman el pelo como quieren y le dan la gana. Es confiada y cree a ciegas en lo que le cuentan por muy a patraña que te pueda sonar. Qué, ¿no tenéis nadie cercano a quién se le pueda definir así? Estoy convencida de que es el caso.

Marina, como ahora sí que lo digo yo, es paño de lágrimas de todo el mundo. La servicial, la que a todo dice «sí, bwana» con una sonrisa; la que le da lástima de todo el mundo y a la que engañan como un chino.

La novela tiene elementos que veo indispensables para tener en cuenta. Una novela que yo, como profesora formada, recomendaría que leyeran las alumnas de instituto sin dudarlo ni un minuto porque esta novela es capaz de abrirle los ojos a la más cándida de las crías ante cualquier tipo de personas que te puedes encontrar a lo largo de tu vida y que quiera dártela con queso.

Regina es para mí una de las mejores autoras a la hora de retratar la psique femenina y creo que eso es gracias a su labor como abogada de familia durante muchos años.

El personaje de Marina es el papel principal en esta psico-comedia, sí. Pero no es el único papel importante. En esta novela la Roman retrata también de forma genial a otros varios: Adela, la fiel amiga; Marta, la recién llegada con aires de sabelotodo y "os voy a hacer la puñeta" pero que cambia a ojos vista delante de tus narices convirtiéndose en la amiga inesperada que jamás pensaste que llegarías a apreciar; a Tati… ¡Buenooo! A este personaje no lo voy a destripar, a éste es mejor que no os pongan sobre aviso porque, sea como sea, las sorpresas están garantizadas y decir algo de ella sería un spoiler de campeonato. Es mejor que la descubráis por vosotras mismas; pero una cosa: preparaos para llegar a odiarla, a apreciarla (en un momento dado) y terminar… (no os voy a decir como terminé yo).

Cada uno de estos personajes adquiere relevancia propia en las escenas en las que aparecen, se convierten en protagonistas principales de sus propias historias y hacen que tu mundo literario gire, durante sus intervenciones, en torno a sus personas. De todos estos secundarios Marta es la que a mí más me ha gustado. Tengo un «deseo» con respecto a Marta y su autora ya sabe a qué me refiero pero como no soy yo quien escribe las historias… el órdago ya está servido.

Yo opino que, de todos los recursos literarios, uno de los más difíciles de lograr (y creo que el mejor exponente en este sentido es George R. R. Martin) es el de hacer que durante lo que duran estas intervenciones… los secundarios lleguen a ser los protagonistas de la novela.

La historia que Regina nos presenta pudiera parecer lenta en sus inicios pero llena la misma de escenas ingeniosas y reales como la vida misma. Situaciones normales, personajes reales (quizás un poco llevados al extremos de sus personalidades para reconocerlos fácilmente) y todo ello regado con un humor, sutil a veces, y otras, no tanto.

Atended de forma periférica a los cuatro (o cinco) personajes masculinos que aparecen en esta historia. Que no se os despiste ninguno de vuestro radar. No, no. No penséis que no os voy a decir quiénes son pero lo que desde luego me voy a callar como una zorra son los papeles que en esta historia juegan. Estad, como ya os he dicho, al loro con ellos. Éstos son sus nombres: Roberto, Filiberto, Juan, Pepecharlie y Roman.

Cada uno de ellos va a haceros sentir las emociones que su autora quiere transmitir en cada momento: calor de hogar, amistad, compañerismo, amor incondicional y además sorpresas varias…

Como la vida misma, lo que yo os diga. Pero tened en cuenta lo siguiente: cuando creáis que ya tenéis calado a uno de ellos... éste salta por la vía de Tarifa y pasa de corderito a lobo feroz. Si llego a tener a Regina más a mano en alguna escena la hubiese descalabrado. La hubiese estrangulado y de paso a él (¿?) también. De santo mártir a demonio con cuernos (y no precisamente como Abolafio), os lo juro.

«Quiérome mucho», una historia que no debería pasar desapercibida bajo ningún concepto ni en librerías ni muncho menos para las lectoras y que gracias a sus diálogos nos regala verdaderas perlas de sabiduría.

¿Escenas favoritas? Hay varias pero una de las que más me hicieron reír fue cierto momento en el despacho y lo que allí ocurrió y se descubrió gracias a un pc que alguien olvidó apagar. La reunión de propietarios tampoco tiene desperdicio. Ni otras muchas, tampoco.